El líder mapuche Facundo Jones Huala dijo ayer que su juicio de extradición, que se desarrolla en Bariloche, es "más bien un juicio político”, y fuentes judiciales adelantaron que el próximo lunes se dará lectura a la sentencia que determinará si es enviado a Chile.
El juez federal subrogante Gustavo Villanueva deberá decidir si accede al pedido de la Justicia de Chile de extraditar a Jones Huala, luego de la audiencia que se extendió por más más de 9 horas en el gimnasio municipal 3 de Bariloche.
El fiscal de la causa, Jorge Bagur Creta, evaluó el pedido de extradición de la justicia de Chile, dividió los hechos que se le imputan a Jones Huala en dos grupos y consideró procedente extraditar al detenido en las causas por el incendio de un lugar habitado en ese país, y también por la tenencia ilegal del arma de fuego.
El desarrollo de la audiencia se realizó con normalidad, bajo un fuerte operativo de seguridad y con la presencia de un centenar de personas que permanecieron durante el desarrollo de la audiencia en el exterior del predio deportivo, ubicado a unas 15 cuadras del centro comercial de la ciudad.
Exposición
Durante poco más de una hora, Jones Huala expuso ante el magistrado, funcionarios del juzgado y las 23 personas que autorizó el juzgado para presenciar la audiencia, entre quienes estaban sus familiares e integrantes de agrupaciones mapuches y de derechos humanos. En su presentación, Jones Huala repitió -una y otra vez- que tanto él como su comunidad son víctimas de una “persecución política”, y afirmó que se siente “un prisionero político”, tanto para su país como para el que lo reclama para juzgarlo.
La jornada comenzó dos horas más tarde de lo previsto. El dirigente mapuche arribó al gimnasio municipal a bordo de un helicóptero del Plan Nacional de Manejo del Fuego (PNMF), procedente de Esquel, en Chubut, distante a unos 260 kilómetros de Bariloche.
Esposado, vistiendo ropas típicas mapuches y cubriendo su rostro con un casco, Jones Huala ingresó al recinto y solicitó mantener una audiencia a solas con su defensora, lo que demoró el inicio.
El fiscal de la causa, Jorge Bagur Creta, evaluó el pedido de extradición de la justicia de Chile, dividió los hechos que se le imputan a Jones Huala en dos grupos y consideró procedente extraditar al detenido en las causas por el incendio de un lugar habitado en ese país, y también por la tenencia ilegal del arma de fuego.
El desarrollo de la audiencia se realizó con normalidad, bajo un fuerte operativo de seguridad y con la presencia de un centenar de personas que permanecieron durante el desarrollo de la audiencia en el exterior del predio deportivo, ubicado a unas 15 cuadras del centro comercial de la ciudad.
Exposición
Durante poco más de una hora, Jones Huala expuso ante el magistrado, funcionarios del juzgado y las 23 personas que autorizó el juzgado para presenciar la audiencia, entre quienes estaban sus familiares e integrantes de agrupaciones mapuches y de derechos humanos. En su presentación, Jones Huala repitió -una y otra vez- que tanto él como su comunidad son víctimas de una “persecución política”, y afirmó que se siente “un prisionero político”, tanto para su país como para el que lo reclama para juzgarlo.
La jornada comenzó dos horas más tarde de lo previsto. El dirigente mapuche arribó al gimnasio municipal a bordo de un helicóptero del Plan Nacional de Manejo del Fuego (PNMF), procedente de Esquel, en Chubut, distante a unos 260 kilómetros de Bariloche.
Esposado, vistiendo ropas típicas mapuches y cubriendo su rostro con un casco, Jones Huala ingresó al recinto y solicitó mantener una audiencia a solas con su defensora, lo que demoró el inicio.

