Lunes 15.- Hugo Moyano dijo que Elisa Carrió “es de la CIA” y vinculó a Patricia Bullrich con el Mossad.- Por supuesto, ya sabíamos que los problemas judiciales de Hugo y su esforzada familia nada tienen que ver con la prolija administración de la obra social de los camioneros, los ventajosos contratos del gremio con empresas que le hacen precio porque son de su señora, o sus esfuerzos para erradicar de nuestro querido fútbol la violencia y los negociados. Pero hasta esta asombrosa revelación se nos había escapado la pata internacional de los ataques que sufre por su tenaz lucha en favor de los trabajadores, que, ahora nos enteramos, proviene de la aviesa infiltración en el Gobierno de los diabólicos servicios de inteligencia del imperialismo y el poder financiero. El dato, brindado como al pasar mientras se quejaba de cómo el Gobierno usaba a una Justicia mamarrachesca para ir contra su querido hijo Pablo, es esclarecedor y habilita múltiples explicaciones sobre sucesos de la realidad nacional que hasta ahora se nos presentaban confusos y esquivos. Por ejemplo, si Lilita aparece sacada con Garavano, Angelici y Lorenzetti por razones que nadie entiende del todo, es porque han de ser agentes encubiertos de la KGB –o como se llame en estos tiempos el tenebroso instrumento clandestino de la conspiración de Moscú para apropiarse del mundo–, y los grandes éxitos de la Pato en la lucha contra el narcotráfico, que en cualquier momento se van a empezar a notar, desnudan las relaciones entre los Monos, Al Qaeda y el Isis. Todo tiene que ver con todo, como dice la que quería, pero ya no quiere, ver preso a Hugo antes de que quisiera verlo preso el que lo quiere ver preso ahora. Porque los amigos van y vienen, los servicios sirven hoy a uno y mañana a la otra, pero los principios permanecen inalterables.
Martes 16.- El juez Carzoglio rechazó el pedido de detención de Pablo Moyano formulado por el fiscal.- Bueno, menos mal que en la Argentina hay una Justicia seria que se banca las presiones y falla conforme a derecho en las causas inventadas contra los luchadores populares. Y eso que es bravo plantársele a la CIA, al Mo-ssad y andá a saber qué otros tenebrosos enemigos del pueblo. “Si me atacan a mí uno está preparado, pero estos son como la mafia: atacan a lo que más duele, que son los hijos”, había denunciado el papi y nos había conmovido profundamente. Claro, en lugar de ir por un tipo fuerte y consolidado como Hugo van por un tierno e inocente púber como Pablo, al que se le nota la sensible vulnerabilidad que lo caracteriza con sólo mirarlo (nos lo imaginamos temblando como una hoja cada vez que tenía que darle una instrucción a “Bebote” Álvarez), y si aparece al lado del padre en todos los emprendimientos familiares es porque antes de dejar el nido y largarse solo está esperando llegar a una edad adulta en la que tenga el cuero un poco más curtido para animarse a lidiar con las crueldades del mundo. En fin, es dura la vida de un niño que ha crecido a la sombra de un líder revolucionario, pero los esfuerzos que el papi ha realizado para reforzar el patrimonio familiar –patrimonio de trabajo y de lucha, se entiende–, seguro que le sirven de consuelo a Pablito.
Miércoles 17.- “¡Ojo con Florencia Kirchner!”.- Era difícil elegir entre la multiplicidad de frases memorables escuchadas en la jornada durante la cual el peronismo celebró la lealtad y ratificó su compromiso con la unidad del movimiento, compromiso tan fuerte que siempre lo reafirman como mínimo en una docena de actos diferentes. Pero al final tan difícil no era. Porque la advertencia contra la praxis mafiosa que ataca lo que más duele, que son los hijos, resultó lo más oportuno de lo expresado por el presidente del PJ bonaerense, Gustavo Menéndez, en el discurso durante el cual también dijo que el que ocupa “el sillón donde se sentó Perón, Néstor y Cristina” (sic) lo “usurpa” (también sic); pero eso no es tan novedoso porque si hay algo que siempre han tenido claro los representantes del pueblo peronista es que todo representante del pueblo no peronista tiene que ser sí o sí un usurpador. El “con los chicos no” (o deberíamos decir “con les chiques no” para ponernos a tono con el lenguaje de la época), en cambio, urge para enfrentar la embestida mediático judicial que procura frenar a las nuevas generacio- nes de luchadores populares prácticamente desde la cuna. ¿Cuál es el delito de Florencia, una joven baluarte del séptimo arte argentino, una abnegada madre que brega por asegurar el futuro de su hije? ¿Guardar sus humildes ahorros de millones de dólares en una caja de seguridad porque no se sabe qué va a hacer esta gente con la economía? ¿Poner el gancho en los contratos de los módicos emprendimientos familiares en los que gracias a años de duro trabajo se ganó una butaca en el directorio y una parte del paquete accionario? ¿Usar peinados que según ciertos autoritarios represores de la dictadura de la moda no la favorecen? Aguante Flor, siga defendiendo el sustancioso legado del papi y la mami que Menéndez y un pueblo entero dispuesto a escarmentar usurpadores le están cubriendo las espaldas.
Jueves 18.- Dujovne dijo que “hay una desaceleración importante de la inflación en los últimos diez días”.- Menos mal. Luego de que el Indec nos contara por un lado que el Índice de Precios al Consumidor había aumentado en septiembre un 6,5 por ciento, pero la inflación mayorista del mismo mes había sido del 16 por ciento, un neófito acostumbrado al razonamiento superficial y poco sofisticado que le habilitan sus limitaciones intelectuales y espirituales podría haber pensado algo tipo: “¡Uy!, entonces todavía falta que los almaceneros y los supermercadistas remarquen otros diez puntos en octubre…”. Pero no. Nico, a quien como se deduce de la expresión sagaz de su rostro no se le escapa una, ha tomado nota de que la inflación se está desacelerando porque “el esquema está funcionando muy bien” y está seguro de que las expectativas van a cambiar, aunque no explicó cuándo porque “no tiene sentido dar fechas”; una pena, teníamos la ilusión de que nos anunciara que todo se arregla el semestre que viene. En fin, tranquiliza saber que el piloto de tormentas que llevará nuestro barco a un puerto venturoso no es de esos que se la pasan recitando obviedades sino que ve cosas que nadie más ve, sometidos como estamos al clima de desencanto instalado por factores de naturaleza fantasmal como un par o dos, o quichicientos pares, de números que dan todos para el carajo.
Viernes 19.- “Se pronosticaban corridas bancarias y no pasó”.- Pero en esto de transmitir buena onda, nada como el discurso de Mauricio ante los empresarios de Idea, que ya habían tenido bastante con la contaminación de su impoluto foro con el temita de los cuadernos y necesitaban la caricia de un presidente que se enoja “cuando dicen que la empresa grande es mala”. En efecto, para qué mirar la parte vacía del vaso (para qué quejarse porque los precios se disparan, nadie vende un pomo, los negocios cierran, las tasas están por las nubes, no hay laburo ni hay un mango, Brasil nos vacunó sobre la hora y los seguidores de Alexander Caniggia le hacen bullying por Instagram) si podemos mirar la parte llena: ¡no hubo corridas bancarias! ¡Encontró otra buena para agregar al “Bueno, pero por lo menos no estamos como Venezuela”! La próxima debería destacar que tampoco se fundió un reactor en ninguna de nuestras centrales nucleares, que todavía no entramos en guerra con Bolivia y que Arjona por ahora no ha anunciado su decisión de radicarse en la Argentina y grabar un disco de tangos, así que a no bajar los brazos. Y, por las dudas, a cruzar los dedos para que a las incómodas vicisitudes que atravesamos no se sume alguna de estas últimas terroríficas calamidades…
Jorge F. Legarda
Miércoles 17.- “¡Ojo con Florencia Kirchner!”.- Era difícil elegir entre la multiplicidad de frases memorables escuchadas en la jornada durante la cual el peronismo celebró la lealtad y ratificó su compromiso con la unidad del movimiento, compromiso tan fuerte que siempre lo reafirman como mínimo en una docena de actos diferentes. Pero al final tan difícil no era. Porque la advertencia contra la praxis mafiosa que ataca lo que más duele, que son los hijos, resultó lo más oportuno de lo expresado por el presidente del PJ bonaerense, Gustavo Menéndez, en el discurso durante el cual también dijo que el que ocupa “el sillón donde se sentó Perón, Néstor y Cristina” (sic) lo “usurpa” (también sic); pero eso no es tan novedoso porque si hay algo que siempre han tenido claro los representantes del pueblo peronista es que todo representante del pueblo no peronista tiene que ser sí o sí un usurpador. El “con los chicos no” (o deberíamos decir “con les chiques no” para ponernos a tono con el lenguaje de la época), en cambio, urge para enfrentar la embestida mediático judicial que procura frenar a las nuevas generacio- nes de luchadores populares prácticamente desde la cuna. ¿Cuál es el delito de Florencia, una joven baluarte del séptimo arte argentino, una abnegada madre que brega por asegurar el futuro de su hije? ¿Guardar sus humildes ahorros de millones de dólares en una caja de seguridad porque no se sabe qué va a hacer esta gente con la economía? ¿Poner el gancho en los contratos de los módicos emprendimientos familiares en los que gracias a años de duro trabajo se ganó una butaca en el directorio y una parte del paquete accionario? ¿Usar peinados que según ciertos autoritarios represores de la dictadura de la moda no la favorecen? Aguante Flor, siga defendiendo el sustancioso legado del papi y la mami que Menéndez y un pueblo entero dispuesto a escarmentar usurpadores le están cubriendo las espaldas.
Jueves 18.- Dujovne dijo que “hay una desaceleración importante de la inflación en los últimos diez días”.- Menos mal. Luego de que el Indec nos contara por un lado que el Índice de Precios al Consumidor había aumentado en septiembre un 6,5 por ciento, pero la inflación mayorista del mismo mes había sido del 16 por ciento, un neófito acostumbrado al razonamiento superficial y poco sofisticado que le habilitan sus limitaciones intelectuales y espirituales podría haber pensado algo tipo: “¡Uy!, entonces todavía falta que los almaceneros y los supermercadistas remarquen otros diez puntos en octubre…”. Pero no. Nico, a quien como se deduce de la expresión sagaz de su rostro no se le escapa una, ha tomado nota de que la inflación se está desacelerando porque “el esquema está funcionando muy bien” y está seguro de que las expectativas van a cambiar, aunque no explicó cuándo porque “no tiene sentido dar fechas”; una pena, teníamos la ilusión de que nos anunciara que todo se arregla el semestre que viene. En fin, tranquiliza saber que el piloto de tormentas que llevará nuestro barco a un puerto venturoso no es de esos que se la pasan recitando obviedades sino que ve cosas que nadie más ve, sometidos como estamos al clima de desencanto instalado por factores de naturaleza fantasmal como un par o dos, o quichicientos pares, de números que dan todos para el carajo.
Viernes 19.- “Se pronosticaban corridas bancarias y no pasó”.- Pero en esto de transmitir buena onda, nada como el discurso de Mauricio ante los empresarios de Idea, que ya habían tenido bastante con la contaminación de su impoluto foro con el temita de los cuadernos y necesitaban la caricia de un presidente que se enoja “cuando dicen que la empresa grande es mala”. En efecto, para qué mirar la parte vacía del vaso (para qué quejarse porque los precios se disparan, nadie vende un pomo, los negocios cierran, las tasas están por las nubes, no hay laburo ni hay un mango, Brasil nos vacunó sobre la hora y los seguidores de Alexander Caniggia le hacen bullying por Instagram) si podemos mirar la parte llena: ¡no hubo corridas bancarias! ¡Encontró otra buena para agregar al “Bueno, pero por lo menos no estamos como Venezuela”! La próxima debería destacar que tampoco se fundió un reactor en ninguna de nuestras centrales nucleares, que todavía no entramos en guerra con Bolivia y que Arjona por ahora no ha anunciado su decisión de radicarse en la Argentina y grabar un disco de tangos, así que a no bajar los brazos. Y, por las dudas, a cruzar los dedos para que a las incómodas vicisitudes que atravesamos no se sume alguna de estas últimas terroríficas calamidades…
Jorge F. Legarda

