Opinión | jorge-f_-legarda

Con voluntad de hierro y puntos de sutura

Por Jorge F. Legarda
 
Lunes 19.- Nuevas escuchas de Cristina y Parrilli.- Será por la discreción y la humildad, cualidades tan propias de Ella, con que encara esta etapa de su vida política, pero a Cris la teníamos un poco olvidada. Muy oportuno, entonces, el regreso de estas conversaciones antiguas (2016, en la Argentina, ya es casi la edad de bronce) que son verdaderas clases de conducción política de las cuales todos tenemos la oportunidad de aprender valiosas lecciones. Como vemos, el cariño y el respeto que le dispensa al pelotudo de Parrilli no están destinados exclusivamente al interlocutor, sino que se extienden a propios y ajenos con generosidad y sin discriminaciones. Qué contentos estarán el presidente del PJ bonaerense, el hijo de Estela Carlotto, todos esos forros de mierda, porquerías e imbéciles importantes que quieren a Cristina al frente del renacimiento del peronismo, al saber cómo los valora la lideresa. No es que no lo supieran desde antes, pero escucharlo con un lenguaje tan explícito ha de haberles hecho derramar gruesos lagrimones, de la emoción y por cada punto de sutura sin anestesia en el lugar sensible que una y otra vez se dejan romper para honrar la lealtad y el verticalismo.

Martes 20.- El gobierno busca encapsular la polémica por Díaz Gilligan para evitar el efecto contagio.- Buena estrategia. Se perdió un soldado valioso, qué le vamos a hacer, ahora hay que desactivar la posibilidad de que estalle la epidemia. Imaginemos lo que pasaría si cada funcionario injustamente acusado de manejar plata de origen dudoso nada más que porque estuvo al frente de un fondo de accionistas anónimos, de falsear su declaración jurada por olvidarse de poner alguna cuentita offshore, de llevar adelante negocios turbios por prestarle el nombre a algún amigo con problemas legales, tuviera que renunciar: no quedaría ni el gato. Salvo quizá la Gaby Michetti, gracias a que, creemos recordar, lo de ella es guardar la plata en efectivo, acaso porque, como Cris, no sepa muy bien “qué va a hacer esta gente con la economía”.

Miércoles 21.- “Hay más de un millón y medio de pobres en este país, compañeros”.- Primero nos dejamos impresionar por sus conceptos laudatorios respecto del tamaño de sus pelotas, de su predisposición a ponerlas cuando haga falta, del coraje con que enfrenta la cárcel o la muerte porque da la vida por los trabajadores, en beneficio de quienes ha puesto a trabajar a toda su familia y a todas sus empresas familiares. Después por la frase erudita que tenía anotada de un premio Nobel mexicano cuyo nombre se olvidó de anotar: entre el beligerante “les queda todo tiempo” de semanas atrás y el sereno “toda derrota es transitoria” del miércoles parece que hubo una manito con la deuda de OCA con la Afip, y quién te dice, aunque ni falta que le hace, con las causas judiciales que le inventan pero no existen, pero son falsas. La cuestión es que acaso por esos juiciosos conceptos muchos dejaron pasar la definición del título, que resume a la perfección el discurso coherente, preciso y articulado con que Hugo Moyano deleitó a la multitud que espontáneamente se congregó a sus pies. Valiente denuncia, compañeros, lástima que no la amplió más. Por ejemplo, denunciando que la cifra casi duplica la de 800 mil pobres que según el Guille Moreno había hacia el final del gobierno de Cristina. Alguno preguntará: si hay un millón y medio de pobres, ¿por qué el Indec de Macri dice que son doce millones? Porque todo lo que dice este gobierno son mentiras, compañeros, puros disparates porque quieren confundir con los números. Pero ya no engañan a nadie: y sí, mirando las fotos de quienes asistieron al acto (y también la de los que faltaron, que nadie se ofenda ni se sienta discriminado) cualquier engañado se desengaña en seguida.

Jueves 22.- “Tenemos pocas herramientas para derrotar la inflación, pero una voluntad de hierro”.- Y uno que no se deja engañar con los números es el ministro Dujovne, que, no sé si estaban enterados, anda por Europa convenciendo a los inversores de que pongan su plata acá. Es decir, que no hagan como él, que deja la suya afuera porque sería poco ético abusar de las oportunidades que brinda su brillante gestión para obtener ganancias extraordinarias, y quién es más escrupuloso respecto de la ética y las incompatibilidades que un funcionario de Cambiemos. Lástima no tener plata para invertir y dejarme seducir por el discurso de un economista que me propone poner mi plata en manos no de un paquete de instrumentos técnicos fríos, sin corazón ni tripas, porque de eso no tiene mucho a mano, sino en su voluntad inquebrantable, que le sobra. Que no los confundan las diferencias en los modales o en la articulación, acá tenemos a un economista no contaminado por tecnicismos materialistas, que promete arreglar las cosas a puro huevo, yo no entiendo cómo los inversores no se dan cuenta y se ponen a invertir de una vez.

Viernes 23.- Trump quiere que los maestros estén armados en las escuelas.- Ha visto, eso va para los que pensaban que el Donald se negaba a admitir que en los Estados Unidos las armas son un problema, sobre todo en las escuelas. Claro que hay un problema con las armas, y es que son muy pocas, proclama, una estrategia para arreglar las cosas que en realidad no podemos atribuirle a él. Eso de bombardear las poblaciones para proteger la vida de sus habitantes, por ejemplo, lo vienen haciendo desde que los bombardeos existen. Aquí mismo, sin ir más lejos, tenemos un proyecto de reforma laboral que propone facilitar los despidos como una manera de combatir el desempleo, idea que se defiende con la misma seriedad con la que Trump se maneja en cada tema delicado o sensible que cae en sus sabias manos. Le faltó decir que lo más lamentable de  la masacre de Florida fue que la mayoría de las víctimas eran blancas, para terminar de dejar su marca de sensibilidad y lucidez y puro huevo, también en este episodio, como cada vez que abre la boca.