Lunes 22.- Abren una investigación en Brasil sobre las coimas de Odebrecht en la Argentina.- Por lo que venimos escuchando desde hace años, ya teníamos la impresión de que los socios están tan de capa caída y concentrados en sus bolonquis políticos y económicos que ni nos tienen en cuenta, y el principal producto del intercambio bilateral que quedó es el mosquito de la fiebre amarilla. Pero se ve que en algunas cosas todavía les despertamos algún interés. Mal, porque ¿cuál es la necesidad? ¿No les alcanza con la persecución política a sus propios próceres, nada más que porque se les quedó pegado un departamentito tríplex, que tienen que venir a meterse con los negocios de acá? ¿Para qué, si las investigaciones de la Justicia argentina sobre las coimas de Odebrecht marchan fantástico, si el propio Gobierno está especialmente interesado en impulsarlas, para que quede claro que la familia del Presidente no tuvo nada que ver? Pero bueno, si quieren perder el tiempo se van a encontrar con que no hay pruebas de que se hayan pagado coimas, ya el Corcho Rodríguez desmintió todo y también nuestro gobierno cordobés: porque los brasucas estarían acostumbrados a ganar los contratos pagando coimas, pero apenas desembarcaron aquí se dieron cuenta de que con nosotros eso no iba y tenían que ser honestos y transparentes.
Martes 23.- El Gobierno quiere que las empresas puedan aportar para las campañas electorales.- No sé si lo sabían, pero hoy las empresas no aportan un centavo al financiamiento de la política porque lo tienen... ¡absolutamente prohibido! Por eso la futilidad de esa investigación contra Odebrecht: que las empresas que actúan en la Argentina se atrevieran a hacer algo que está absolutamente prohibido como poner plata para hacer política sería impensable, irresponsable, inconcebible, como si… como si… como si le dieran a manejar un cuadriciclo a un nene de siete años. Pero bueno, el Gobierno está dispuesto a corregir esta atroz violación de los derechos cívicos contra las personas jurídicas. Así que como lo de la boleta electrónica parece que no hay forma de que salga, la reforma política va a pasar por permitir a las empresas poner plata para explicarnos qué candidatos nos conviene elegir: bárbaro, porque si había algo que les andaba faltando a las campañas electorales argentinas es publicidad.
Miércoles 24.- Hugo Moyano: “Si voy preso, que sea en la celda de al lado del padre de Macri”.- Bueno, tanto entrenamiento en la defensa de los derechos de los trabajadores, lo menos que se puede esperar de Hugo es una firme defensa de sus propios derechos amenazados por la persecución política de quienes, de ensañados que están, podrían cometer el imperdonable error de olvidar las jerarquías. Claro, ¿al lado de quién lo van a poner?; ¿de Bebote Álvarez, para pasarse todo el tiempo con la espalda contra la pared? Lo menos que puede esperarse es que comparta espacios con la élite de los que revuelven el puchero y deciden a quién le toca el caracú. Además, teniendo en cuenta el bolonqui de OCA, que Hugo está tan comprometido a solucionar aunque al dueño de la compañía lo conoce tan poco como Boudou a Vandenbroele, estar al lado del patriarca de la familia presidencial sería ideal para pedirle consejo, aprovechando la rica experiencia de Franco al frente del Correo Argentino. En cualquier caso, es importante que Hugo sea bien específico con sus demandas. Entre exitosos operadores del mercado postal no nos vamos a andar dejando mensajes por elevación.
Jueves 25.- Macri en Davos: “La Argentina ya dejó atrás el experimento populista”.- En otra etapa de la exitosísima campaña que viene llevando adelante desde que entró en la Casa Rosada (¡díganme si estos dos años no se les pasaron volando!) para convencer a los dueños del mundo de que traer sus dólares aquí es lo mejor que pueden hacer, Mauricio hizo esta potente exhortación que todo el auditorio escuchó embelesado pero que creemos oportuno aclarar para el gran público. ¿Cuál es el “experimento populista” que la Argentina dejó atrás? Si entendemos el populismo como un sistema que: 1) se ocupa exclusivamente del presente aunque con eso crezcan los problemas que estallarán en algún momento del futuro; y 2) frente a todo lo malo, antes que buscar soluciones prefiere señalar a quién echarle la culpa, es evidente que eso es totalmente ajeno a lo que ocurre hoy en la Argentina. Como bien se encarga de explicar Mauricio entre una emisión de quichicientos mil millones de dólares de deuda y la siguiente, y mientras tantos de sus voceros explican que las dificultades que atravesamos son producto del experimento populista que felizmente ya dejamos atrás, aunque a los dueños del mundo le cueste tanto terminar de entenderlo.
Viernes 26.- Schiaretti cumplió una promesa de campaña: se sacó los bigotes.- Ven, ahí tienen los que dicen que los políticos se olvidan de todo lo que dijeron apenas conquistaron el voto que estaban buscando. No es que lo pusiéramos en duda: tenemos bien presente cómo Juan demostró ser un hombre de palabra hace dos años, cuando les cumplió a los jubilados de la provincia derogando la ley que les metía la mano en el bolsillo, tal como lo había prometido, y cómo lo hizo sin costo para las finanzas públicas, con el ingenioso recurso de meterles la mano en el bolsillo más profundamente con otra ley que se había olvidado de prometer. Igual, está buena la idea de relacionar la obra de gobierno, como los gasoductos, con cambios de look. La próxima promesa podría ser: “Apenas la Justicia brasileña declare que Córdoba fue el único lugar del mundo donde Odebrecht no pagó coimas, me pongo un arito en la oreja izquierda”. No vemos la hora.
Miércoles 24.- Hugo Moyano: “Si voy preso, que sea en la celda de al lado del padre de Macri”.- Bueno, tanto entrenamiento en la defensa de los derechos de los trabajadores, lo menos que se puede esperar de Hugo es una firme defensa de sus propios derechos amenazados por la persecución política de quienes, de ensañados que están, podrían cometer el imperdonable error de olvidar las jerarquías. Claro, ¿al lado de quién lo van a poner?; ¿de Bebote Álvarez, para pasarse todo el tiempo con la espalda contra la pared? Lo menos que puede esperarse es que comparta espacios con la élite de los que revuelven el puchero y deciden a quién le toca el caracú. Además, teniendo en cuenta el bolonqui de OCA, que Hugo está tan comprometido a solucionar aunque al dueño de la compañía lo conoce tan poco como Boudou a Vandenbroele, estar al lado del patriarca de la familia presidencial sería ideal para pedirle consejo, aprovechando la rica experiencia de Franco al frente del Correo Argentino. En cualquier caso, es importante que Hugo sea bien específico con sus demandas. Entre exitosos operadores del mercado postal no nos vamos a andar dejando mensajes por elevación.
Jueves 25.- Macri en Davos: “La Argentina ya dejó atrás el experimento populista”.- En otra etapa de la exitosísima campaña que viene llevando adelante desde que entró en la Casa Rosada (¡díganme si estos dos años no se les pasaron volando!) para convencer a los dueños del mundo de que traer sus dólares aquí es lo mejor que pueden hacer, Mauricio hizo esta potente exhortación que todo el auditorio escuchó embelesado pero que creemos oportuno aclarar para el gran público. ¿Cuál es el “experimento populista” que la Argentina dejó atrás? Si entendemos el populismo como un sistema que: 1) se ocupa exclusivamente del presente aunque con eso crezcan los problemas que estallarán en algún momento del futuro; y 2) frente a todo lo malo, antes que buscar soluciones prefiere señalar a quién echarle la culpa, es evidente que eso es totalmente ajeno a lo que ocurre hoy en la Argentina. Como bien se encarga de explicar Mauricio entre una emisión de quichicientos mil millones de dólares de deuda y la siguiente, y mientras tantos de sus voceros explican que las dificultades que atravesamos son producto del experimento populista que felizmente ya dejamos atrás, aunque a los dueños del mundo le cueste tanto terminar de entenderlo.
Viernes 26.- Schiaretti cumplió una promesa de campaña: se sacó los bigotes.- Ven, ahí tienen los que dicen que los políticos se olvidan de todo lo que dijeron apenas conquistaron el voto que estaban buscando. No es que lo pusiéramos en duda: tenemos bien presente cómo Juan demostró ser un hombre de palabra hace dos años, cuando les cumplió a los jubilados de la provincia derogando la ley que les metía la mano en el bolsillo, tal como lo había prometido, y cómo lo hizo sin costo para las finanzas públicas, con el ingenioso recurso de meterles la mano en el bolsillo más profundamente con otra ley que se había olvidado de prometer. Igual, está buena la idea de relacionar la obra de gobierno, como los gasoductos, con cambios de look. La próxima promesa podría ser: “Apenas la Justicia brasileña declare que Córdoba fue el único lugar del mundo donde Odebrecht no pagó coimas, me pongo un arito en la oreja izquierda”. No vemos la hora.

