Opinión | jorge-f_-legarda

Del relanzamiento revolucionario a la simulación

Por Jorge F. Legarda
 
Lunes 3.- Macri relanza su gestión con un gabinete reducido.- Podría parecer raro porque, como venía diciendo cada vez que se lo preguntaban, y cuando no se lo preguntaban también, la cosa estaba bien encaminada y era cuestión de dejar pasar la tormenta y que el mundo volviera a convencerse de lo inteligente y provechoso que era seguir comprando nuestros bonos de deuda. Pero ya se sabe que un tipo inquieto y emprendedor como Mauricio siempre está dispuesto a encarar nuevos desafíos. Por eso este relanzamiento revolucionario, basado en estrategias que no se ven en relanzamientos convencionales. Por ejemplo, gente nueva no vamos a traer, parece que nadie quiere agarrar por miedo a no estar a la altura de los logros de los que tendrían que reemplazar. Así que si en algún área queremos mejores resultados vamos a dejar a los mismos que venían sacando los resultados que están a la vista, pero con el estímulo adicional de laburar desde un cargo de menor nivel, porque qué duda cabe de que lo que no les salió como ministros les va a empezar a salir como secretarios. El objetivo de pobreza cero lo dejamos para más adelante, te lo voy a seguir debiendo por un tiempito, ahora nos concentramos en el déficit cero, ya le encargamos a Durán Barba que le encuentre una épica igual de inspiradora. Con el de unir a los argentinos, en cambio, vamos bárbaro. Faltan detalles, pero una vez que juntemos más masa crítica vamos a ver cómo los convencemos de que se unan para otra cosa que no sea para putearnos.  



Martes 4.- “Pensar en Macri sin Peña es como pensar en Tom sin Jerry”.- Rápidamente Pablo Avelluto nos muestra los primeros resultados de los revolucionarios cambios en el mejor equipo de la historia. Es cierto que cuando era ministro de Cultura ya se había hecho notar con frases como “de a poco vamos a tener que dar muestra de confianza en nuestro país trayendo nuestros ahorros”, idea tan bien recibida por algunos de sus colegas en el gabinete; pero es evidente que su promoción a secretario de Cultura ha estimulado su creatividad a la hora de defender el Gobierno, con esta explicación tan ingeniosa como precisa de por qué Mauricio no lo raja a Marcos. Nos imaginamos que, además de ratificar lo bien que le cae a Macri que le digan gato, porque sabe que se lo dicen cariñosamente, la analogía vendrá por lo bien que en cada capítulo lo hacía quedar Jerry a Tom, que terminaba estrellado contra la pared, despellejado o partido en cuatro, pero renovaba su relación con su alter ego porque sabía que los dos eran imprescindibles para que la historia entretuviera a la audiencia. Acaso Avelluto exagere un poco. Mauricio parece perfectamente capaz de estrellarse, perder el pellejo o partirse en mil pedacitos sin necesidad de que un ratoncito le haga zancadillas.



Miércoles 5.- Macri agradeció a la oposición por apoyar “la gobernabilidad” y a los empresarios por “el esfuerzo”.- Muy bien por el Presidente: no porque la actitud constructiva y el espíritu de colaboración que siempre han caracterizado a la gente de la política y a la gente de la plata en la Argentina sean una obviedad deja de ser pertinente reconocerlo. Sabido es que si algo caracteriza a quienes son tributarios de los elogios de Mauricio es su predisposición a deponer las ambiciones personales para poner en primer plano el supremo interés de la Patria, por eso nunca se ha visto a los primeros pronunciar una palabra desestabilizante o emitir un voto oportunista en el Congreso, ni a los segundos aumentar los precios sin motivo o cartelizarse para ganar más dinero sin arriesgar ni desgastarse. Así que no podemos menos que sumarnos al agradecimiento presidencial, además de congratularnos por el hecho de que al frente de nuestra historieta está alguien que la tiene tan clara como Tom en sus aventuras con Jerry.



Jueves 6.- Hugo Moyano, duro con Macri: “Está desorientado y lo manejan, tiene ganas de rajarse”.- Por supuesto, si hablamos de oposición que ayuda a la gobernabilidad, Hugo viene dando cátedra desde los 90. Pero su aporte de hoy es especialmente invalorable, al salir en defensa del Presidente con tres argumentos irrebatibles frente a los cuales los delirios destituyentes de algunos trasnochados retrocederán de inmediato. En primer lugar, lo de que está desorientado es una contundente desmentida a los que dicen que todo lo que ha hecho Mauricio en los últimos dos años y medio responde a un plan diabólico que tiene el propósito de destruir el país para repartir los despojos entre sus amigos oligarcas y vendepatrias; ocurre que el tipo simplemente no da pie con bola. En segundo término, como lo manejan, queda claro que el responsable de lo que pasa no es él, apenas una marioneta cuyos hilos son pulsados por alguien (el capital transnacional, el imperialismo, Jerry Peña, hagan sus apuestas) que verdaderamente está a cargo del proceso de demolición, díganme si no es para quedarnos mucho más tranquilos. Y finalmente, no ve la hora de irse, lo que desmiente eso de que quería quedarse para siempre, dónde se ha visto un político argentino con pretensiones de perpetuidad. Pero acaso el mejor servicio que le presta el hombre del camión a la gobernabilidad sea el de recordarle a la población que la alternativa a Tom y Jerry, si a Cruella De Vil la siguen acosando con cuadernos, bolsos y citaciones judiciales, podría no ser otra que Pierre Nodoyuna. Gracias, Hugo, no te calles nunca.



Viernes 7.- Caputo: “Si con Dujovne estamos peleados, lo disimulamos muy bien”.- En efecto, el tándem que le bajó el copete al dólar –al costo mínimo de una devaluación del 70 por ciento en un par de meses o algo así– se sustenta en una relación de afecto y confianza mutua que para no abusar de la comparación con Tom y Jerry, bueno, digamos que es como la del Coyote y el Correcaminos. Satisfecho porque “los mercados entendieron nuestro mensaje” (bien por “los mercados”, Mauricio debería extenderles el agradecimiento por sus “esfuerzos”, tan generosos como los de los empresarios, y sus aportes a la “gobernabilidad”, tan desinteresados como los de la oposición), el Toto aclaró que si se bajó a último momento del avión que llevó al Nico a Washington no fue porque el Nico le resulta insoportable, sino porque tenía miedo de que si Christine Lagarde veía lo bien que se llevaban iba a sospechar que el Banco Central no es del todo independiente. En cualquier caso, la alusión al talento de ambos para las simulaciones nos lleva a preguntarnos si el argumento no podría usarse con más asiduidad ahora que hace falta reforzar la confianza en el proyecto, tipo: “Lilita está plenamente comprometida con el proyecto y tiene un enorme cariño por los radicales, pero lo disimula muy bien”. “Sabemos perfectamente lo que estamos haciendo para mantener la corrida bajo control, lo que pasa es que lo disimulamos muy bien”. “Las primeras señales de reactivación llegarán a comienzos del año que viene, si no lo notan no se preocupen, la reactivación es una simuladora recalcitrante que se va a ocultar en los pliegues de los brotes verdes”. Ojalá que se le antoje aparecer antes de las elecciones.