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Desactivando nuevas y viejas operaciones basura

Por Jorge F. Legarda

Lunes 4.- Prescribió la causa de la valija de Antonini Wilson.- Quisiéramos haber empezado la semana con una noticia positiva como la jornada y media de descanso que tan merecidamente se ganaron los jugadores de la selección luego de trabajar duramente medio domingo, pero la realidad nos ha golpeado con la crueldad de la que sólo ella es capaz. ¿Hasta cuándo habrá que soportar tanta impunidad habilitada por una justicia indolente y acomodaticia? Con el archivo de esta causa, la verdad que conocemos ya no podrá quedar fijada en el expediente. No quedará constancia de que, como bien nos explicó oportunamente Cristina, fue todo una operación basura de la CIA, que infiltró a un mercenario con una valija cargada de dólares en un vuelo oficial argentino desde Caracas, infiltró en la Policía Aeroportuaria a una mercenaria para que le abriera la valija, infiltró al mencionado mercenario en la Casa Rosada en el paso del mando de Néstor a Cristina e infiltró a otros agentes venezolanos en Miami para que hicieran como que convencían al mercenario en cuestión de guardar silencio, entre otras pruebas demoledoras de lo diabólico de la conspiración: todo para perturbar las fraternales relaciones entre dos naciones hermanas transmitiendo la descabellada idea de que entre el comandante Hugo y nuestros comandantes K había negocios raros. Esperamos que Cris logre impedir que prescriban las otras causas sobre operaciones basura contra su gobierno, en especial esa que le infiltró a Lázaro y Cristóbal como inquilinos de sus hoteles, departamentos y oficinas; aquella otra que infiltró a José “Convento” López como estrecho colaborador durante décadas enteras; y sobre todo la que infiltró a un fiscal mentiroso que se voló la cabeza nada más que para hacerla quedar mal y tapar las cosas terribles que iban a pasar años más tarde, es decir ahora.



Martes 5.- Piden cinco años y medio de prisión para Boudou por el caso Ciccone.- El que en cambio sí ha podido exponer la operación basura en su contra ha sido Amado: el fiscal puede pedir cualquier cosa, pero en el juicio ya quedó claro que todo fue una venganza de las Afjp. En efecto, le infiltraron a Núñez Carmona como amigote de adolescencia y compañero de juergas, a Vandenbroele como testaferro trucho y también (ay, cómo se repiten estos conspiradores, qué previsibles son) inquilino de su departamento, a mercenarias que habrían de transformarse en exesposas resentidas, todo para vengarse del tipo que veinte años después les iba a quitar el negocio en el marco de una gestión nacional, popular y revolucionaria. Qué suerte que la verdad salió a la luz, y no pasó como cuando no le permitieron explayarse sobre la operación basura que lo hizo aparecer como viviendo en un médano.



Miércoles 6.- “Chiqui” Tapia dijo que la suspensión de Argentina-Israel es “un aporte a la paz mundial”.- Otro gran paladín de las causas nobles, el Chiqui, que mientras su suegro trabaja como siempre lo hizo para garantizar la “paz social”, instala sus dotes para la diplomacia en un escenario más amplio y lejano. Ya ese manual sobre cómo levantar chicas rusas había sido todo un hallazgo en tiempos de reivindicaciones de género, como para desmentir la ridícula idea de que el del fútbol es un ámbito machista. Pero ahora lleva a la AFA al conflicto de Medio Oriente con una sutileza en la que se nota la mano familiar. ¿Qué mejor, para acercar a dos bandos en pugna, que conseguir que los dos te puteen con la misma virulencia? Hasta hubo un bonus por cuerda separada, pero que en personas con tanto olfato para las relaciones institucionales no puede ser mera coincidencia, con el ofensivo desplante que le hicieron al Papa, porque el fútbol argentino no discrimina a nadie, maltrata a todos por igual y trabaja incansablemente por la inclusión, que lo digan si no los paraguas y los bolitas.



Jueves 7.- “Es una muy buena noticia que la integración de la Argentina al mundo nos permita un apoyo de esta magnitud”.- Se veía venir, es cierto, pero cuando el acto finalmente se concreta es otra cosa, uno siente en toda su magnitud la potencia de semejante pedazo de apoyo. Si la anunciación de la buena nueva por parte de Nico Dujovne y Fede Sturzenegger le pareció un poquitín técnica, aquí le simplificamos la esencia del acuerdo con el FMI: nos prestan un toco de guita, no sólo de buenos que son sino porque estamos haciendo las cosas bien, tan bien que necesitamos ese toco de guita que nos prestan para hacerlas mejor. ¿Y a cambio qué tenemos que hacer? Nada, bueno, muy poco, apenas lo necesario para que no necesitemos la ayuda que nos dan. Cosas de la integración de la Argentina con el resto del planeta: desde aquí contribuimos a la paz mundial, y ellos nos lo agradecen, con la misma delicadeza de un Chiqui Tapia, contribuyendo a la paz social con la gentil invitación a los pacíficos argentinos a que vivamos más austeramente y sin derroches superfluos en frivolidades como la comida, la ropa, la calefacción y la energía eléctrica: ¡unos gandhis del siglo XXI, a imagen y semejanza del “Chiqui”!



Viernes 8.- Polémica por la posibilidad de que Trump se indulte a sí mismo.- Hay que decirlo: los tipos serán fabricantes de operaciones basura pero ellos mismos te dan la solución para desactivarlas. Frente al avance de la investigación basura que va derechito a probar que a Donald en realidad no lo eligieron los norteamericanos que lo votaron sino Vladimir Putin con sus hackers, su uso de los datos de Facebook y su talento para embarrar la cancha, el Presidente salió a decir que, si quiere, se perdona a sí mismo y listo. En el sentido legal del término, ¿eh?, no en el que sale en los libros de autoayuda (es obvio que alguien tan convencido acerca de su infalibilidad nunca puede haberse sentido culpable de nada, ni siquiera de haber elegido precisamente esa tintura para el pelo). Raro que no se le hubiera ocurrido a nuestro vernáculo Señor de los Indultos, el benemérito Carlos Saúl, que no tendría que estar renegando ahora con otro juicio, al lado de su otrora alter ego y luego enemigo íntimo el Mingo, por haberle vendido a precio de amigo el predio de Palermo a la Sociedad Rural. Operación basura, qué duda cabe, sólo que de una época en la que a las operaciones basura se las llamaba casualidades permanentes.