Lunes 11.- Se rompió Cambiemos en Córdoba y Mestre y Negri irán por separado.- La dinámica de los partidos políticos, esos prestigiosos baluartes del sistema republicano tan apreciados por la ciudadanía, tiene estas cosas. La coexistencia de dos servidores públicos con tantas ganas de ponerse a nuestro servicio desde la gobernación nos hace sentir afortunados, sobre todo por el desprendimiento y la generosidad que, no obstante, no fueron suficientes para lograr el consenso por el que tanto bregaban. Ramón quería la elección interna porque es un fanático de los procesos democráticos, y si el pueblo decidía que ganara el que controla el aparato, la junta electoral, las flotas de remises y la distribución del fernet con coca para la hora de los festejos, bueno, él estaba dispuesto a tomar la posta; Mario se preguntaba para qué ponernos en gastos con lo dura que está la calle, más vale hagamos una encuesta y si justo el que está mejor en las encuestas es el que seguro perdía la interna, bueno, le pondremos el hombro al desafío. El Gringo no dice nada, pero nos imaginamos cómo debe de estar envidiando esa demostración de vitalidad. En cualquier caso, nos queda una imagen no por conocida menos gratificante, la de cómo estas internas partidarias están dominadas por los intensos y medulosos debates de ideas que procuran dirimir cuáles son las mejores propuestas para hacerle a la ciudadanía. ¿O acaso usted no tiene en claro los sutiles matices que separan los proyectos políticos de estos dos excelsos postulantes a obtener el segundo puesto el 12 de mayo?
Martes 12.- Coincidencias y elogios mutuos en el almuerzo de Lavagna y Tinelli.- Y es así, mientras en ciertos espacios hay rupturas en otros se ven acercamientos que renuevan las expectativas sobre el futuro de una sociedad ansiosa por encontrar propuestas que le permitan recuperar el entusiasmo. Lógicamente, los comensales son conscientes de que puede haber críticas, sobre todo de parte de quienes consideran que el pasaje de personalidades que cimentaron su celebridad en ámbitos totalmente diferentes de aquéllos en los que pretenden desembarcar significa un trasplante forzado y destinado con toda probabilidad al fracaso. Otros, sin embargo, aun siendo conscientes de que la política y el espectáculo no son lo mismo, tampoco creen que la distancia sea insalvable si existe la predisposición del recién llegado a aprender rodeándose de los mejores y a hacer su aporte desde el lugar que tenga la oportunidad de ocupar. Así que bueno, estamos esperando con ansias el anuncio formal de la incorporación de Lavagna a “Bailando por un sueño”, era hora de llevar al programa algo de carisma y dinamismo.
Miércoles 13.- Un intendente kirchnerista pidió ocupar la Corte Suprema con “militantes”.- Aunque nos lleva a evocar con nostalgia la convocatoria realizada años atrás por Hebe, en tiempos en que nada parecía detener la marejada nac & pop que golpeaba contra los desgastados muros de las instituciones anquilosadas, hay que decir que la del intendente de San Antonio de Areco es una propuesta superadora. Aquella ocupación de la Corte era más, cómo decirlo, prescindente de las formalidades republicanas, se trataba de echar a patadas a los turros que no le sacaban a Cristina los fallos nacionales y populares que le hacían falta. Esta, en cambio, es más sutil, se trata de ganar las elecciones, instalar una mayoría en el Congreso, y aprobar una ley para agrandar el tribunal y así colocar tropa propia en las vacantes que se generen, una idea formidable para reforzar la independencia de la Justicia, que en esta dictadura macrista ha perdido el rumbo. Sí, ya sé, van a decir que lo mismo hizo en su momento Carlos Saúl, pero no es en absoluto cierto, se trata de cosas completamente distintas. En los 90 se nombró a una mayoría automática de jueces oligarcas que siempre resolvían de acuerdo con los deseos del Ejecutivo y en contra de los intereses del pueblo. Ahora la cosa pasaría por nombrar una mayoría automática de jueces populares que siempre van a resolver de acuerdo con los deseos del Ejecutivo, es decir, en favor de los intereses del pueblo. Como se ve, nada pero nada que ver.
Jueves 14.- Cristina viajó a Cuba y culpó a la Justicia por la enfermedad de su hija.- Una pena, esto de que la sana costumbre de incorporar a los chicos a los negocios familiares, como para que se vayan empapando de los secretos del oficio (tanto puede ser sembrar un campito heredado o armar una mesita de madera artesanal como alquilar habitaciones de hotel a empresarios nacionales y populares y guardarle a la mami millones de dólares en una caja de seguridad), tenga consecuencias tan afligentes sobre la salud física y psíquica de una joven que por su impasse ya está siendo extrañada horrores por la militancia feminista y el cine nacional. Sobre todo por poner en evidencia el contexto envenenado por la desconfianza en que vivimos. Pese a la abierta y conmovedora autenticidad que destila la expresidenta cada vez que da a conocer sus tribulaciones por vía cinematográfica, y que los argentinos conocemos de sobra por provenir de alguien que nunca ha dicho una mentira en su vida, y jamás especuló con el aprovechamiento político de sus dramas familiares, resulta que hay gente que sospecha segundas intenciones detrás del espontáneo cortometraje. Desde el oficialismo, por lo pronto, han sugerido que en realidad se trata de una cortina de humo para ocultar las buenas noticias que se advierten en el plano económico. Casi al mismo tiempo que se conocía el video el Indec informaba que el Índice de Precios al Consumidor de febrero había sido del 3,8 por ciento, casi un punto superior al de enero aunque los precios tuvieron tres días menos para aumentar: otra brillante victoria en la dura lucha contra la inflación, ya que la suba significa que cada vez estamos más cerca del pico a partir del cual a la inflación no le va a quedar otra que empezar a bajar. También se informó que habrá 9.600 millones de dólares para ir vendiéndole al que le haga falta, algo que tranquilizará definitivamente a los mercados: es muy importante que los inversores que se llevan los dólares los puedan comprar a un precio que les garantice una ganancia razonable, así en el futuro, cuando tengan las garantías de un gobierno amigable y hospitalario, a lo mejor los traen de vuelta para otro toco y me voy.
Viernes 15.- Macri: "En la medida en que se despeje la duda política hacia el futuro, la economía argentina va a tomar más impulso".- Esclarecedora explicación sobre por qué, aunque estamos mucho mejor parados, da la impresión de que las cosas tan bien no marchan. Desde luego, es absolutamente obvio que si no hacemos lo que hay que hacer, la economía argentina nunca va a tomar impulso. Pero tal como Mauricio explicó esta semana en Jujuy, si hacemos lo que hay que hacer, la economía argentina tampoco va a tomar impulso porque los que podrían impulsarla tienen miedo de que vengan otros que no hagan lo que hay que hacer, o de que para que esos otros no vengan y sigamos nosotros haciendo lo que hay que hacer, empecemos a hacer lo que no hay que hacer. ¿Entonces la economía no va a tomar impulso independientemente de lo que hagamos o no hagamos? ¡Aflojemos un poco con las pálidas! Ya lo dijo el Presidente: va a tomar impulso apenas se despeje la “duda política”. Y no vamos a decir que despejar la duda política en un país como la Argentina es lo más fácil que hay porque, y seguimos apegados a la palabra de Mauricio, lo más fácil que hay es parar la inflación, pero bueno, pongámosle que despejar la duda política es lo segundo más fácil que hay en un país como la Argentina.
Jorge F. Legarda
Miércoles 13.- Un intendente kirchnerista pidió ocupar la Corte Suprema con “militantes”.- Aunque nos lleva a evocar con nostalgia la convocatoria realizada años atrás por Hebe, en tiempos en que nada parecía detener la marejada nac & pop que golpeaba contra los desgastados muros de las instituciones anquilosadas, hay que decir que la del intendente de San Antonio de Areco es una propuesta superadora. Aquella ocupación de la Corte era más, cómo decirlo, prescindente de las formalidades republicanas, se trataba de echar a patadas a los turros que no le sacaban a Cristina los fallos nacionales y populares que le hacían falta. Esta, en cambio, es más sutil, se trata de ganar las elecciones, instalar una mayoría en el Congreso, y aprobar una ley para agrandar el tribunal y así colocar tropa propia en las vacantes que se generen, una idea formidable para reforzar la independencia de la Justicia, que en esta dictadura macrista ha perdido el rumbo. Sí, ya sé, van a decir que lo mismo hizo en su momento Carlos Saúl, pero no es en absoluto cierto, se trata de cosas completamente distintas. En los 90 se nombró a una mayoría automática de jueces oligarcas que siempre resolvían de acuerdo con los deseos del Ejecutivo y en contra de los intereses del pueblo. Ahora la cosa pasaría por nombrar una mayoría automática de jueces populares que siempre van a resolver de acuerdo con los deseos del Ejecutivo, es decir, en favor de los intereses del pueblo. Como se ve, nada pero nada que ver.
Jueves 14.- Cristina viajó a Cuba y culpó a la Justicia por la enfermedad de su hija.- Una pena, esto de que la sana costumbre de incorporar a los chicos a los negocios familiares, como para que se vayan empapando de los secretos del oficio (tanto puede ser sembrar un campito heredado o armar una mesita de madera artesanal como alquilar habitaciones de hotel a empresarios nacionales y populares y guardarle a la mami millones de dólares en una caja de seguridad), tenga consecuencias tan afligentes sobre la salud física y psíquica de una joven que por su impasse ya está siendo extrañada horrores por la militancia feminista y el cine nacional. Sobre todo por poner en evidencia el contexto envenenado por la desconfianza en que vivimos. Pese a la abierta y conmovedora autenticidad que destila la expresidenta cada vez que da a conocer sus tribulaciones por vía cinematográfica, y que los argentinos conocemos de sobra por provenir de alguien que nunca ha dicho una mentira en su vida, y jamás especuló con el aprovechamiento político de sus dramas familiares, resulta que hay gente que sospecha segundas intenciones detrás del espontáneo cortometraje. Desde el oficialismo, por lo pronto, han sugerido que en realidad se trata de una cortina de humo para ocultar las buenas noticias que se advierten en el plano económico. Casi al mismo tiempo que se conocía el video el Indec informaba que el Índice de Precios al Consumidor de febrero había sido del 3,8 por ciento, casi un punto superior al de enero aunque los precios tuvieron tres días menos para aumentar: otra brillante victoria en la dura lucha contra la inflación, ya que la suba significa que cada vez estamos más cerca del pico a partir del cual a la inflación no le va a quedar otra que empezar a bajar. También se informó que habrá 9.600 millones de dólares para ir vendiéndole al que le haga falta, algo que tranquilizará definitivamente a los mercados: es muy importante que los inversores que se llevan los dólares los puedan comprar a un precio que les garantice una ganancia razonable, así en el futuro, cuando tengan las garantías de un gobierno amigable y hospitalario, a lo mejor los traen de vuelta para otro toco y me voy.
Viernes 15.- Macri: "En la medida en que se despeje la duda política hacia el futuro, la economía argentina va a tomar más impulso".- Esclarecedora explicación sobre por qué, aunque estamos mucho mejor parados, da la impresión de que las cosas tan bien no marchan. Desde luego, es absolutamente obvio que si no hacemos lo que hay que hacer, la economía argentina nunca va a tomar impulso. Pero tal como Mauricio explicó esta semana en Jujuy, si hacemos lo que hay que hacer, la economía argentina tampoco va a tomar impulso porque los que podrían impulsarla tienen miedo de que vengan otros que no hagan lo que hay que hacer, o de que para que esos otros no vengan y sigamos nosotros haciendo lo que hay que hacer, empecemos a hacer lo que no hay que hacer. ¿Entonces la economía no va a tomar impulso independientemente de lo que hagamos o no hagamos? ¡Aflojemos un poco con las pálidas! Ya lo dijo el Presidente: va a tomar impulso apenas se despeje la “duda política”. Y no vamos a decir que despejar la duda política en un país como la Argentina es lo más fácil que hay porque, y seguimos apegados a la palabra de Mauricio, lo más fácil que hay es parar la inflación, pero bueno, pongámosle que despejar la duda política es lo segundo más fácil que hay en un país como la Argentina.
Jorge F. Legarda

