Lunes 18.- Macri admitió que su padre cometió un “delito” al participar de los negocios con el kirchnerismo.- Inmediatamente después de volver a agradecerle a la vida por el padre que tuvo, como en tantas ocasiones en que contó cómo de él aprendió la ética del trabajo y del esfuerzo, Mauricio trasladó a un reportaje los criterios de la ley del arrepentido, apuntando para arriba y con la esperanza de zafar sobre todo porque muchos riesgos de que lo desmientan no corre. Nos imaginamos la sorpresa que le habrá causado la citación de Franco en la causa de los cuadernos, él que, por haber conocido mientras lo preparaban para ser el heredero la honestidad y la transparencia con que el papi había hecho negocios con el Estado antes de 2003 (pensemos en la privatización del Correo, por ejemplo), supondría que los negocios con el kirchnerismo habrían de salir igual de honestos y transparentes. Pero no. Es una suerte que la costumbre de pagar coimas para obtener contratos Franco la haya adquirido cuando con Mauricio ya habían hecho la separación de bienes, y que antes todo hubiera sido tan honrado como los funcionarios de los gobiernos anteriores. Como los del gobierno de Carlos Saúl, ponele. De otra forma, podría encontrarse ante la terrible noticia de que su fortuna tiene un origen espurio, y por lo tanto quedó expuesta al decreto de extinción de dominio que él mismo firmó.
Martes 19.- Elisa Carrió contra Garavano: “No tengo trato con imbéciles”.- Tan ardorosas como las internas familiares resultan las políticas, y dentro del oficialismo, más allá del protagonismo adquirido en los últimos días por el pequeño cortocircuito cordobés entre los radicales con sello y aparato y los radicales con votos y venia presidencial, no deja de destacarse el retorno de este clásico, en el que la una tira con todo lo que tiene y el otro asimila estoicamente los golpes porque en el fondo los dos queremos lo mismo. En rigor, la nueva versión de Lilita según la cual el ministro de Justicia no es tan malo, no es el maquiavélico ariete de una diabólica conspiración liderada por Angelici, que reparte impunidades como si fueran colchones en una jornada electoral, sino un pobre tipo con el que no vale la pena gastar la pólvora, ha encontrado a su rival igualmente predispuesto a darle el gusto de puro tolerante: “Tenemos estilos muy diferentes”, dijo, “pero lo importante es que en Cambiemos no pasa nada”. Claro, no es como si en las provincias los candidatos a gobernador estuvieran pidiéndole a Macri que ni aparezca para ayudar con la campaña, como si alguien estuviera hablando de “reforzar la democracia interna” presentándole una lista alternativa con Loustau a la cabeza, como si hubiera radicales haciendo cola para sumarse a la candidatura de Lavagna apenas el hombre de las ojotas y los zoquetes deje de hacerse la quiceañera caprichosa. En Cambiemos no pasa prácticamente nada, apenas que algunos no tienen trato con imbéciles y otros creen que están tratando con imbéciles cuando explican que “no pasa nada”.
Miércoles 20.- Alberto Rodríguez Saá desafilió a su hermano Adolfo y lo denunció por un faltante de $ 14 millones.- Y cuando las internas son familiares y políticas a la vez ni te cuento. Nada, salvo que en algunas cosas el otro país parece que se parece demasiado a este país de acá. Que un Rodríguez Saá acuse a otro Rodríguez Saá por un “faltante” de plata es como si los funcionarios de un gobierno que fue y los funcionarios de un gobierno que es se acusaran mutuamente de hacerse trastadas (“operaciones políticas”, que les dicen) utilizando las malas artes de los servicios de inteligencia. Inaudito. ¿Será que a uno de los dos la madre le dio la teta tres meses más que al otro y ahora el resentimiento generado entonces hizo eclosión con un incontrolable impulso destructivo? Porque una disputa de catorce millones, comparada con lo que los hermanitos tendrían para repartir, equivaldría a la que de chiquitos podrían haber tenido por un autito de plástico relleno de masilla. Pero no nos dejemos engañar, no son los celos de raigambre freudiana sino las profundas diferencias ideológicas, estratégicas y de gestión las que provocaron el bolonqui que, quién te dice, por ahí retribuye a Cambiemos el favor que Cambiemos le hizo a la oposición en Córdoba. Una pena este desafío al mandato martinfierresco, pero qué se le va a hacer: a lo mejor las diferencias entre el Adolfo y el Alberto se podrían superar, pero el problema es la coincidencia (porque los dos coinciden en querer ocupar el mismo sillón) y a esa no hay manera de superarla.
Jueves 21.- Argumentan que la grabación de la charla entre Moreno y la esposa de De Vido está “editada”.- Ya nos parecía que no podía ser verdadero el diálogo en el que, entre otras cosas, castigaban con dureza a entrañables compañeros y sugerían estar apoyando a Cristina no por amor sino porque no les queda otra; es que una cosa son las internas que dejan contusos y lastimados y otra las internas en las que se remata a los heridos. Es el famoso problema que se les presenta a tantos cuando hacen declaraciones de las cuales no pueden desentenderse con un nunca dije lo que dije porque están grabados, y entonces pasa a ocurrir que los sacaron de contexto. Cuando el Guille pide a los compañeros que por favor no canten más, en realidad se estaba refiriendo a lo desafinados que suenan para un oído tan refinado como el suyo cuando entonan (es un decir) las estrofas de la marchita. Cuando trató a Abal Medina de “pelotudo” lo dijo en el sentido cariñoso que el kirchnerismo le da a esa palabra desde que Cristina la impuso como modo de dirigirse a sus compañeros más queridos, como el todos y todas, y el ustedes saben que yo no miento. Y cuando Alessandra prefirió definir al mismo funcionario que reconoció haber agarrado bolsos con efectivo como “cagón”, estaba denotando su inquietud por una flojedad de esfínteres que le resultaría muy problemática si llegaba a tener que ir preso. Y cuando en referencia al “arrepentido” Wagner, ese “hijo de puta”, esa “basura”, dijo: “Lo voy a hacer bosta”, bueno, seguramente es una manera de instarlo a reflexionar sobre su comportamiento para que comprenda que modificarlo redundaría en su propio interés. Todo lo cual, por supuesto, quedaría completamente claro si la grabación no hubiera estado editada.
Viernes 22.- Críticas de opositores al discurso cargado de indignación de Macri.- En efecto, y aunque no suelen expresarlo en esos términos, a algunos la calentura presidencial les suena tan verosímil como el síndrome de estrés postraumático de Florencia, pese al certificado médico presentado por Cristina, que como sabemos nunca nos miente, y el nuevo tono convencido y convincente de Mauricio, a quien justamente lo que le calienta es la mentira, cosa que lo sabemos porque él mismo, que odia la falsedad, nos lo ha dicho. Y no es de ahora, ¿eh? “Siempre me calentó la mentira”, aclaró por si hiciera falta, y fue más específico: como para que no pensáramos que las mentiras que lo calientan son las de los que dicen que la inflación está bajando cuando está subiendo, por ejemplo, o las de los que aseguran que en Cambiemos “no pasa nada” cuando pasa, explicó que el tipo de mentiroso que le hace hervir la sangre es ese que propone “soluciones mágicas”. Ahora se entiende, claro, se ha de referir a esos que han dicho que liquidar la inflación es “lo más fácil que hay”, a los que han creído que el mundo nos iba a prestar plata indefinidamente de puro contento que está de recibirnos después de décadas de aislamiento y a los que explican que no tienen nada que ver con sociedades offshore en las que figuran como directivos. Y sí, Mauricio, nos solidarizamos por completo, es más, también nosotros estamos un poquito calientes, debe de ser tu capacidad de generar empatía.
Jorge F. Legarda
Miércoles 20.- Alberto Rodríguez Saá desafilió a su hermano Adolfo y lo denunció por un faltante de $ 14 millones.- Y cuando las internas son familiares y políticas a la vez ni te cuento. Nada, salvo que en algunas cosas el otro país parece que se parece demasiado a este país de acá. Que un Rodríguez Saá acuse a otro Rodríguez Saá por un “faltante” de plata es como si los funcionarios de un gobierno que fue y los funcionarios de un gobierno que es se acusaran mutuamente de hacerse trastadas (“operaciones políticas”, que les dicen) utilizando las malas artes de los servicios de inteligencia. Inaudito. ¿Será que a uno de los dos la madre le dio la teta tres meses más que al otro y ahora el resentimiento generado entonces hizo eclosión con un incontrolable impulso destructivo? Porque una disputa de catorce millones, comparada con lo que los hermanitos tendrían para repartir, equivaldría a la que de chiquitos podrían haber tenido por un autito de plástico relleno de masilla. Pero no nos dejemos engañar, no son los celos de raigambre freudiana sino las profundas diferencias ideológicas, estratégicas y de gestión las que provocaron el bolonqui que, quién te dice, por ahí retribuye a Cambiemos el favor que Cambiemos le hizo a la oposición en Córdoba. Una pena este desafío al mandato martinfierresco, pero qué se le va a hacer: a lo mejor las diferencias entre el Adolfo y el Alberto se podrían superar, pero el problema es la coincidencia (porque los dos coinciden en querer ocupar el mismo sillón) y a esa no hay manera de superarla.
Jueves 21.- Argumentan que la grabación de la charla entre Moreno y la esposa de De Vido está “editada”.- Ya nos parecía que no podía ser verdadero el diálogo en el que, entre otras cosas, castigaban con dureza a entrañables compañeros y sugerían estar apoyando a Cristina no por amor sino porque no les queda otra; es que una cosa son las internas que dejan contusos y lastimados y otra las internas en las que se remata a los heridos. Es el famoso problema que se les presenta a tantos cuando hacen declaraciones de las cuales no pueden desentenderse con un nunca dije lo que dije porque están grabados, y entonces pasa a ocurrir que los sacaron de contexto. Cuando el Guille pide a los compañeros que por favor no canten más, en realidad se estaba refiriendo a lo desafinados que suenan para un oído tan refinado como el suyo cuando entonan (es un decir) las estrofas de la marchita. Cuando trató a Abal Medina de “pelotudo” lo dijo en el sentido cariñoso que el kirchnerismo le da a esa palabra desde que Cristina la impuso como modo de dirigirse a sus compañeros más queridos, como el todos y todas, y el ustedes saben que yo no miento. Y cuando Alessandra prefirió definir al mismo funcionario que reconoció haber agarrado bolsos con efectivo como “cagón”, estaba denotando su inquietud por una flojedad de esfínteres que le resultaría muy problemática si llegaba a tener que ir preso. Y cuando en referencia al “arrepentido” Wagner, ese “hijo de puta”, esa “basura”, dijo: “Lo voy a hacer bosta”, bueno, seguramente es una manera de instarlo a reflexionar sobre su comportamiento para que comprenda que modificarlo redundaría en su propio interés. Todo lo cual, por supuesto, quedaría completamente claro si la grabación no hubiera estado editada.
Viernes 22.- Críticas de opositores al discurso cargado de indignación de Macri.- En efecto, y aunque no suelen expresarlo en esos términos, a algunos la calentura presidencial les suena tan verosímil como el síndrome de estrés postraumático de Florencia, pese al certificado médico presentado por Cristina, que como sabemos nunca nos miente, y el nuevo tono convencido y convincente de Mauricio, a quien justamente lo que le calienta es la mentira, cosa que lo sabemos porque él mismo, que odia la falsedad, nos lo ha dicho. Y no es de ahora, ¿eh? “Siempre me calentó la mentira”, aclaró por si hiciera falta, y fue más específico: como para que no pensáramos que las mentiras que lo calientan son las de los que dicen que la inflación está bajando cuando está subiendo, por ejemplo, o las de los que aseguran que en Cambiemos “no pasa nada” cuando pasa, explicó que el tipo de mentiroso que le hace hervir la sangre es ese que propone “soluciones mágicas”. Ahora se entiende, claro, se ha de referir a esos que han dicho que liquidar la inflación es “lo más fácil que hay”, a los que han creído que el mundo nos iba a prestar plata indefinidamente de puro contento que está de recibirnos después de décadas de aislamiento y a los que explican que no tienen nada que ver con sociedades offshore en las que figuran como directivos. Y sí, Mauricio, nos solidarizamos por completo, es más, también nosotros estamos un poquito calientes, debe de ser tu capacidad de generar empatía.
Jorge F. Legarda

