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El regreso de la amenaza del sucio trapo rojo

Por Jorge F. Legarda

Lunes 15.- “No soy marxista: soy peronista y keynesiano”.- Oportuna respuesta de Axel a la caza de brujas macartista desatada por quienes "quieren ensuciar porque no tienen mucho para mostrar y van sacando de la galera estas cosas", iniciada por el también peronista Miguel Pichetto para indicar que el peronismo está copado por quienes quieren enarbolar un sucio trapo rojo en reemplazo de la celeste y blanca y los verdaderos peronistas son los tránsfugas como él y el Adolfo. Claro, el que también acababa de declarar que “Kicillof es un marxista disfrazado de keynesiano” no era uno de los ensuciadores oficialistas sino Guillermo Nielsen, referente económico de Alberto y encargado de explicarles a los mercados que él es un tipo confiable que no va a andar haciendo locuras como poner un cepo no sabemos si marxista o keynesiano o sencillamente kicillofero. Pero, teniendo en cuenta que antes lo había tratado de “ignorante”, lo de marxista disfrazado a lo mejor era un elogio que Guillermo le prodigó justamente después de que Alberto saliera a criticarlo por criticar a Axel. En fin, todo aclarado, no hace falta abundar en las diferencias entre el marxismo y el keynesianismo, vamos a dar por sentado que un gran economista como Axel las conoce con la misma solvencia con la que distingue las naranjas de las mandarinas. En cualquier caso, de todo este rico intercambio de ideas y definiciones podemos sacar en limpio una conclusión valiosísima: que, en la delicada cuestión de cómo lidiar con la pesada herencia económica que deja el macrismo, en el kirchnerismo la tienen tan clara como la tenía el macrismo acerca de cómo lidiar con la pesada herencia kirchnerista. ¿No es para quedarnos tranquilos?



Martes 16.- Lanzan el “Servicio Cívico Voluntario en Valores”.- El Gobierno, en cambio, sigue empeñado en ahorrarle al pueblo argentino cualquier tipo de referencia a un tema frío y aburrido como la economía y para evitar que la gente se duerma abrumada por números que describen las oscilaciones de las variables –que, a decir verdad, últimamente mucho no vienen oscilando­, más bien dan siempre patriqui– continúa exprimiendo su inagotable inventiva para mantener vivo el entusiasmo por los logros que van a venir los próximos años. El tema es ahora arreglar el problema de los ni-ni, en lo que el kirchnerismo les venía sacando una amplia ventaja dado que en el Pro nunca contaron con un Máximo que les fundara una organización tipo La Cámpora para abrirles oportunidades laborales bien remuneradas a jóvenes ociosos. Hasta que apareció la Pato Bullrich con esta idea que, queda claro, si alguien la confunde con la colimba es porque es un ignorante incapaz de distinguir la diferencia entre marxistas y keynesianos. Por de pronto, el Servicio Militar estaba a cargo de, cosa insólita, militares, con lo que brindaba una formación, créase o no, militar. Con mucha mayor razonabilidad, el Servicio Cívico estará a cargo, como su nombre lo indica, de gendarmes, que como todo el mundo sabe tienen el perfil ideal para transmitir los valores republicanos que queremos insuflar a nuestros hijos y nietos, además de enseñarles robótica, plomería y todos esos oficios del futuro que los colegios y las universidades no incorporan a sus currículas.



Miércoles 17.- Elon Musk presenta su ambicioso plan para conectar el cerebro a internet.- Uno diría que la conexión en realidad ya está hecha, pero para qué perder tiempo en intermediarios como los dedos sobre el teclado o la voz en el micrófono, hagamos una línea directa entre la inteligencia humana y la artificial para que se potencien mutuamente y trabajen en conjunto para diseñar el futuro venturoso que con inventos como estos estará cada vez más cerca. No vemos la hora de que este prodigio se convierta en realidad, en tanto permitirá multiplicar los usos que damos a estas maravillosas herramientas que son las nuevas tecnologías, la web, las redes sociales, con los enormes beneficios imaginables que ello traerá aparejado para nuestro crecimiento intelectual y el desarrollo del pensamiento crítico. No vemos la hora de incrementar nuestra capacidad de acumular información, confrontar ideas y elucubrar aportes propios sobre los temas que nos apasionan hoy, las razones de la separación del Pájaro Caniggia y Mariana Nannis, la teoría de que la llegada del hombre a la Luna fue un montaje de Hollywood y las profundas y enriquecedoras discusiones entre globoludos y choriplaneros, esa singular competencia entre dechados de originalidad y lucidez que ha superado ampliamente la de los hinchas de Boca y River. Eso, no hay que tener miedo de ser absorbidos por las máquinas, de que una relación tan estrecha con ellas nos haga perder humanidad: seguro, pero seguro, que vamos a seguir siendo exactamente los mismos.



Jueves 18.- Obligan a retirar la imagen de un feto de una boleta electoral.- Después de que el formidable desempeño de la abanderada celeste Amalia Granata en las elecciones de Santa Fe demostrara cómo factura poner como eje de campaña “la defensa de la vida”, a la democracia cristiana porteña se le había ocurrido ser bien explícita al respecto, pero a la jueza Servini le pareció que, salvo que quisieran colocar al susodicho feto de candidato –mal no estaría, le sacarían a la abortista recién egresada del secundario Ofelia Fernández la cucarda de candidata más joven–, no se ajustaba a las normas del Código Electoral y la Cámara le dio la razón. Es una lástima, porque estaría bueno que los ciudadanos, al examinar la oferta electoral disponible en el cuarto oscuro, pudieran optar entre opciones más creativas que las consabidas sonrisas desbordantes de franqueza y honestidad. La imagen de una yegua briosa pero sensible que patea a un gato machirulo, por ejemplo, sería una expresión tan clara como el feto de los valores de la fórmula y no podría ser respondida con la de un gato arañando a la yegua porque sería violencia de género. A lo mejor el minino podría aparecer remontando un barrilete verde con la cara de George Washington, teniéndolo cortito y sin darle soga, aunque también iría bien un ex ni-ni –anónimo, pero con cierto aire a potrillo de la yegua– marchando derechito bajo las instrucciones de un gendarme.



Viernes 19.- Para Cristina, los “soviéticos” están en el Gobierno y “éste es un régimen anticapitalista”.- Al final, como siempre, la que puso las cosas en su lugar fue la futura vicepresidenta, que sigue dando cátedra en las presentaciones del éxito editorial del momento, y en esta oportunidad (en Mar del Plata, a ocho cuadras de donde Lilita Carrió salvaba a la República en la presentación de su propio libro) salió a defender a quien luego de un debate interno pluralista y democrático fue designado candidato de su Frente de Todos a gobernador de Buenos Aires. Va en línea con un pronunciamiento anterior que no se entiende por qué no se convierte en leitmotiv de la campaña (será para no opacarlo a Alberto en sus brillantes especificaciones sobre lo que hizo y lo que no hizo, sobre lo que se le debe y lo que no se le debe preguntar): “¡Conmigo había capitalismo!”. Y sí, parece que los que acusan a Axel de enarbolar el sucio trapo rojo son los verdaderos zurdos, que con el apoyo del FMI vacían las góndolas de los supermercados de las primeras marcas para llenarlas con productos “la pindonga” o “el cuchuflito” (sic), mientras los genuinos capitalistas son los que ponían el dólar en el cepo para que siguiera barato y los argentinos pudiéramos gastarlos viajando por el mundo. En cambio ahora hay cada vez más robos a mano armada porque la gente no tiene nada para comer, menos mal que les quedó algo para agenciarse un chumbo. Bueno, esperemos que Cristina y Alberto estén a tiempo de salvarnos de estos marxistas vergonzantes y no confesos que por este camino, y no es que pretendamos ser alarmistas, capaz que nos llevan derechito a Venezuela.



Jorge F. Legarda