Opinión | jorge-f_-legarda

La intrincada búsqueda de esa esquiva paz espiritual

Por Jorge F. Legarda.
Lunes 12.- La oposición tiene a tres ministros en la mira.- Justo en los prolegómenos del retiro de Chapadmalal, recrudece esta ofensiva que atenta contra la paz espiritual de los protagonistas y del gabinete en su conjunto. Pero hay que verlo por el lado positivo: las acusaciones injustas siempre dan la oportunidad de aclarar que se actuó correctamente y con absoluta transparencia. El ministro de Agroindustria, Etchevehere, devolvió el medio palo que cobró de la Sociedad Rural no porque cobrar una indemnización por un laburo del que te fuiste solo tuviera algo de raro, sino porque explicar que era una atención y no una coima, un reconocimiento por los servicios pasados y no por los servicios por venir, le estaba haciendo “perder el tiempo”, y el tiempo de Etchevehere vale mucho más que medio palo. El ministro de Finanzas, Caputo, aclaró que no declaró los fondos de inversión con los que manejaba en paraísos fiscales millones que nadie sabe de quién son porque eran firmas que no tenían “un valor económico”, así que no hacía falta ponerlas en las declaraciones juradas. Y Triaca ya no habla del caso Sandra porque el que a esta altura no se enteró de que nunca tuvo empleados en negro ni los volverá a tener es porque anda buscando desviar la atención de los grandes avances que se están logrando en materia laboral.

 

Martes 13.- Zaffaroni volvió a pedir que el Gobierno se vaya lo antes posible y desde el oficialismo lo acusan de “golpista”.-  En cambio, por no andar discriminando a ver qué ministro le da pie para pedir que se vaya, nuestro supremo jurista liga un contraataque muy injusto. Justamente él que es un institucionalista tan escrupuloso. Por ejemplo, cuando la rajaron anticipadamente a Dilma en Brasil denunció que "es un golpe de Estado institucional de nuevo estilo”, así que cómo va a ser golpista, él que tanto repudia el golpismo que desde el 24 de marzo del 76 tardó apenas 14 años y un par de ascensos en presentar la renuncia como juez. Pasa que lo de Brasil “corresponde a la modalidad de colonialismo tardío que estamos viviendo en la región, un fenómeno regresivo que está cundiendo sobre toda América Latina", mientras en la Argentina de lo que se trata es de “evitar que esta gente siga haciendo daño”, con lo cual sacarlos no sería un golpe sino una medida profundamente democrática y respetuosa de la voluntad popular.



Miércoles 14.- Moyano: “Si yo no fuera gremialista sería un empresario exitoso”.- Que en comparación con nuestro Supremo Jurista nuestro Supremo Camionero sea la oposición prudente, moderada y hasta por ahí complaciente, sobre todo teniendo en cuenta que a De la Rúa –de cuyo gobierno Zaffaroni era funcionario, mirá vos qué cosa– lo quería rajar a los 15 días de asumir o algo por el estilo, puede sonar raro;  pero la defensa de los intereses de los trabajadores es algo demasiado complicado para que lo entienda el vulgo. Para Hugo ha sido una semana de declaracionismo intenso, entre los lamentos por la falta de combatividad de ciertos colegas y las desmentidas de que en la marcha del 21 va a haber más camiones que gente. Pero nos quedamos con la frase del título porque, en principio, nos enternece como muestra de humildad y de espíritu de sacrificio: ¡Como si no conociéramos de sobra sus condiciones empresariales! Miremos si no todas esas empresas que le prestan servicios al gremio y a la obra social de los camioneros, o que le construyen hospitales a medida, y que son manejadas por la señora y los hijastros de Moyano, porque él no puede hacerse cargo personalmente por estar dedicado full time a la defensa de los derechos de los trabajadores. O a otra actividad totalmente desinteresada como la conducción de su querido Independiente, aunque también aquí la actividad gremial le debe impedir ser un exitoso conductor de la AFA, menos mal que tiene un yerno como el Chiqui Tapia.



Jueves 15.- Ricardo Alfonsín: “Si no fuera radical, si no fuera de Cambiemos, estaría en la marcha” de Moyano.- Bueno, entre tantos sinsabores, un bálsamo para Hugo el apoyo de una figura de los kilates de Ricardito. Aunque también hay algo agridulce aquí, porque estará a la vez lamentando que ese respaldo no se traduzca en la concurrencia a la marcha de los centenares de miles, qué digo, los millones de seguidores de Ricardito que están dispuestos a ir donde Ricardito les indique, persuadidos por su carisma y esa aura de líder nato que proyecta. Pero bueno, qué le vamos a hacer. Ricardito le da la razón a Hugo, comparte los postulados de la protesta, denuncia públicamente a su gente porque "quieren debilitar" a los sindicatos y se queja de la conducción radical porque "nunca estuvo tan divorciada de la razón de ser" de su partido. Pero no va a la marcha porque para él, la lealtad a la UCR y a Cambiemos es lo primero. El Gobierno debe de estar orgulloso de contar con seguidores tan leales como este.



Viernes 16.- Macri salió en defensa de Chocobar y respondió sobre Díaz Gilligan: “Todos los funcionarios deben dar explicaciones”.- En todo caso, el retiro fue un verdadero éxito. En uno de esos contactos con la prensa que siempre hace en Chapadmalal para que la gente no se haga películas raras sobre las cosas que pasan ahí adentro, el Presidente vuelve a demostrar un fino olfato popular al defender con más entusiasmo al héroe que mata a un ladrón por la espalda que al funcionario que amarroca dólares en un paraíso en la montaña. Dejando de lado que tratándose de Gilligan uno esperaría que los hubiera amarrocado en una isla (¡pensar que uno había jurado que no iba a hacer ese chiste, qué débiles son las convicciones!), lo cierto es que las explicaciones ya están dadas: el tipo no puso la cuenta offshore en la declaración jurada porque era un simple asesor, le estaba haciendo un favor a un amigo, y nunca cobró nada por asesorar porque a los amigos los favores no se les cobran. Curiosa costumbre la de Mauricio y sus funcionarios: poner la trucha y el nombre en negocios por los que no ganan un centavo, qué equipo generoso y desinteresado el que nos hemos procurado para que nos gobierne…