Seamos realistas, ya es hora de traer un mago
Por Jorge F. Legarda
Lunes 9.- “La Argentina tendría que elegir no a Fernández sino a Mandrake”.- Hay que escuchar los consejos del Pepe Mujica, que al contrario de aquel otro presidente yorugua que se indignaba cuando comparaban a su país con el nuestro (“son todos ladrones, del primero al último”) da la impresión de tenernos algún cariño. Es más, dice no compartir “la visión pesimista” de los “inversores yanquis” porque “la Argentina ha demostrado mil veces que tiene la capacidad de despilfarrar una fortuna y volver a nacer”. Entonces, ¿triunfará Mandrake allí donde no alcanzaron las prestidigitaciones del Mago sin Dientes? En rigor, tenemos una larga y rica tradición en la materia. Por aquí pasaron magos capaces de volver invisibles a millones de pobres retocando unos numeritos en el Indec, de transformar tres puntos de superávit fiscal en ocho de déficit en apenas una década y de hacer desaparecer, dicen, un PBI completo, o tres, en bolsos cargados por secretarios. Y después otros expertos en hacer que se disolvieran en el aire miles de industrias y comercios, en teletransportar paquetes de guita a miles de kilómetros de distancia sin siquiera hacer un pase con una varita y de mantener hipnotizada a una audiencia multitudinaria mientras la estaban dejando en pelotas sin que se diera cuenta. Pero bueno, aunque estemos tentados de avisar que de poderes ocultos ya hemos tenido suficiente, gracias, no deja de ser cierto que en nuestra Argentina tratar de zafar apelando a lo sobrenatural parece ser la única salida medianamente realista.
Martes 10.- Pichetto instó al oficialismo a salir de la “depresión” tras las Paso.- En cambio, el compañero de fórmula de Mauricio abjura del “pensamiento mágico”, que identifica con el “igualitarismo estúpido que nos lleva al fracaso”, y cree que lo que hace falta es un psicólogo para levantar el ánimo de los que nada más que porque perdieron un partido dan por perdida la guerra. Deberían inspirarse en la selección de básquet, que para llegar a la final del Mundial le ganó por catorce, a la hora de los bifes, a un equipo francés con el que apenas un mes antes había perdido por diecinueve, en un amistoso de preparación que sería una especie de Paso deportiva. ¿Podrán los Juntos por el Cambio emular este ejemplo de superación, de voluntad inquebrantable, de “no darse por vencido ni aun vencido”? Mmmm, pasa que cuando tus jugadores no la embocan ni por equivocación no hay espíritu de lucha que valga. Ahora bien, cuando a Miguel se lo escucha aseverar “Yo siempre dije las mismas cosas, sigo pensando de la misma manera”, da pie a los que no lo quieren a responderle que si ellos necesitan tratarse la depresión, el hasta ayer nomás jefe del bloque opositor del Senado debería hacerse ver de la esquizofrenia. Pero no hay que confundirse. Esta particular manera de reafirmar los posicionamientos reposicionándose, de ratificar el rumbo rumbeando en una dirección diferente y de apuntalar los principios principiando otra cosa en otra parte, en el mundo de la política da cuenta de un comportamiento perfectamente adaptado y de una salud mental sin fisuras. Y algo de mágico da la sensación de tener, aunque Miguel diga que la magia no es lo suyo.
Miércoles 11.- El Banco Central salió a poner trabas a la operación financiera conocida como “rulo”.- Pero no todos los pases de magia son apreciados de la misma manera. En el mágico mundo de los mercados, los expertos en ocultismo no sólo se saben todos los trucos, sino que tienen la inventiva para improvisar otros nuevos cuando los quieren obligar a actuar arremangados y sin esconder las manos. Ahora bastó que el aguafiestas de Lacunza les pusiera un minicepo para que extrajeran de la galera, a falta de una buena bicicleta, al menos un “rulo” que permite sacarle a la inversión un módico rendimiento de siete por ciento en un ratito, aprovechando la diferencia entre el dólar oficial y el blue. Pero este ingenioso artilugio que no se le habría ocurrido ni a David Copperfield sufrió el embate de quienes vieron en él un acto especulativo (claaaaro, porque si hay algo que en la Argentina siempre se ha combatido a capa y espada, de manera especialmente rigurosa durante el gobierno de Mauricio, ha sido la especulación financiera) y extendieron el plazo de la inversión a cinco días. Pero bueno, no hace falta que nos conmovamos y nos solidaricemos con los magos de los mercados, ya en seguida se amplió la brecha entre el oficial y el blue así que la paciencia será recompensada con una ganancia mayor. De cualquier forma, es una mala señal: si no se les garantiza a los inversores la posibilidad de obtener una módica rentabilidad a cambio de sus esfuerzos, la famosa lluvia de inversiones no va a llegar nunca.
Jueves 12.- Alberto Fernández le encargó un plan económico completo a Melconian.- Mientras tanto, se vienen sentando las bases de la Argentina que viene, en la que la magia desempeñará un papel central. Melconian, que como se sabe abandonó a Mauricio por considerarlo demasiado populista y manirroto, y porque se negaba a aplicar la receta de “pechuguita sin sal y puré de calabaza” que nos habría conducido a un futuro de prosperidad, siempre que mantuviéramos tan saludable línea de conducta durante dos o tres décadas, ahora le “acerca ideas” a Alberto. Sólo que el paciente está un poco más deteriorado y hasta la pechuguita sería un exceso que atentaría contra la flora intestinal, el equilibrio de las cuentas públicas y, cómo no, la llegada de inversiones. La magia estaría en hacerle tragar tan austera dieta a quienes, confundidos, creen que lo que habían estado sufriendo era un ajuste, y asumen que con Alberto vuelven el asado, las facturas de gas de veintiséis pesos y el Fútbol para Todos. O sea, mirá vos qué sorpresa, estamos en condiciones de adelantar que se nos va a pedir que hagamos un esfuerzo, pero que si la remamos durante un tiempo vamos a salir, porque estamos en el camino correcto. Y sí, el truco será viejo, pero el público se renueva, y estará en la habilidad del mago persuadirlo de que le conviene creérselo todo, porque la vida será mucho más amarga si miramos con escepticismo las ilusiones que generosamente nos ofrece para que llenemos el buche a falta de otra cosa.
Viernes 13.- Polémica por los gastos ocasionados por la visita de Alberto Fernández a Tucumán.- Ahora sí, la austeridad vendrá después. En campaña, la regla es que si hay miseria, no se note. Los dos mil kilos de vacío, las diez mil empanadas, demuestran que lo de la emergencia alimentaria no es joda, y el viaje del avión sanitario oficial para llevar a los dirigentes que no consiguieron pasaje en avión de línea pone en primer plano las prioridades del gobernador Manzur, listo para honrar la larga y honrosa tradición histórica de los políticos argentinos en torno de la utilización de bienes públicos como si fueran de ellos. La oposición tucumana, parte del oficialismo nacional que jamás ha incurrido en semejantes inconductas ni lo volverá a hacer, ha presentado una denuncia contra el asado multitudinario y el vuelo de ida y vuelta en avión ambulancia de Verónica Magario y su cumpa Espinoza, que se olvidaron de llevar el certificado médico, y promete llevarla hasta las últimas consecuencias. Pero quienes hemos pasado por varias campañas tenemos algunos trucos más que vistos. Tanto como para estar seguros de que la denuncia se esfumará como si nunca hubiera existido, nada por aquí, nada por allá, en menos tiempo que el que un mago tarda en decir “abracadabra”.
Jorge F. Legarda
Martes 10.- Pichetto instó al oficialismo a salir de la “depresión” tras las Paso.- En cambio, el compañero de fórmula de Mauricio abjura del “pensamiento mágico”, que identifica con el “igualitarismo estúpido que nos lleva al fracaso”, y cree que lo que hace falta es un psicólogo para levantar el ánimo de los que nada más que porque perdieron un partido dan por perdida la guerra. Deberían inspirarse en la selección de básquet, que para llegar a la final del Mundial le ganó por catorce, a la hora de los bifes, a un equipo francés con el que apenas un mes antes había perdido por diecinueve, en un amistoso de preparación que sería una especie de Paso deportiva. ¿Podrán los Juntos por el Cambio emular este ejemplo de superación, de voluntad inquebrantable, de “no darse por vencido ni aun vencido”? Mmmm, pasa que cuando tus jugadores no la embocan ni por equivocación no hay espíritu de lucha que valga. Ahora bien, cuando a Miguel se lo escucha aseverar “Yo siempre dije las mismas cosas, sigo pensando de la misma manera”, da pie a los que no lo quieren a responderle que si ellos necesitan tratarse la depresión, el hasta ayer nomás jefe del bloque opositor del Senado debería hacerse ver de la esquizofrenia. Pero no hay que confundirse. Esta particular manera de reafirmar los posicionamientos reposicionándose, de ratificar el rumbo rumbeando en una dirección diferente y de apuntalar los principios principiando otra cosa en otra parte, en el mundo de la política da cuenta de un comportamiento perfectamente adaptado y de una salud mental sin fisuras. Y algo de mágico da la sensación de tener, aunque Miguel diga que la magia no es lo suyo.
Miércoles 11.- El Banco Central salió a poner trabas a la operación financiera conocida como “rulo”.- Pero no todos los pases de magia son apreciados de la misma manera. En el mágico mundo de los mercados, los expertos en ocultismo no sólo se saben todos los trucos, sino que tienen la inventiva para improvisar otros nuevos cuando los quieren obligar a actuar arremangados y sin esconder las manos. Ahora bastó que el aguafiestas de Lacunza les pusiera un minicepo para que extrajeran de la galera, a falta de una buena bicicleta, al menos un “rulo” que permite sacarle a la inversión un módico rendimiento de siete por ciento en un ratito, aprovechando la diferencia entre el dólar oficial y el blue. Pero este ingenioso artilugio que no se le habría ocurrido ni a David Copperfield sufrió el embate de quienes vieron en él un acto especulativo (claaaaro, porque si hay algo que en la Argentina siempre se ha combatido a capa y espada, de manera especialmente rigurosa durante el gobierno de Mauricio, ha sido la especulación financiera) y extendieron el plazo de la inversión a cinco días. Pero bueno, no hace falta que nos conmovamos y nos solidaricemos con los magos de los mercados, ya en seguida se amplió la brecha entre el oficial y el blue así que la paciencia será recompensada con una ganancia mayor. De cualquier forma, es una mala señal: si no se les garantiza a los inversores la posibilidad de obtener una módica rentabilidad a cambio de sus esfuerzos, la famosa lluvia de inversiones no va a llegar nunca.
Jueves 12.- Alberto Fernández le encargó un plan económico completo a Melconian.- Mientras tanto, se vienen sentando las bases de la Argentina que viene, en la que la magia desempeñará un papel central. Melconian, que como se sabe abandonó a Mauricio por considerarlo demasiado populista y manirroto, y porque se negaba a aplicar la receta de “pechuguita sin sal y puré de calabaza” que nos habría conducido a un futuro de prosperidad, siempre que mantuviéramos tan saludable línea de conducta durante dos o tres décadas, ahora le “acerca ideas” a Alberto. Sólo que el paciente está un poco más deteriorado y hasta la pechuguita sería un exceso que atentaría contra la flora intestinal, el equilibrio de las cuentas públicas y, cómo no, la llegada de inversiones. La magia estaría en hacerle tragar tan austera dieta a quienes, confundidos, creen que lo que habían estado sufriendo era un ajuste, y asumen que con Alberto vuelven el asado, las facturas de gas de veintiséis pesos y el Fútbol para Todos. O sea, mirá vos qué sorpresa, estamos en condiciones de adelantar que se nos va a pedir que hagamos un esfuerzo, pero que si la remamos durante un tiempo vamos a salir, porque estamos en el camino correcto. Y sí, el truco será viejo, pero el público se renueva, y estará en la habilidad del mago persuadirlo de que le conviene creérselo todo, porque la vida será mucho más amarga si miramos con escepticismo las ilusiones que generosamente nos ofrece para que llenemos el buche a falta de otra cosa.
Viernes 13.- Polémica por los gastos ocasionados por la visita de Alberto Fernández a Tucumán.- Ahora sí, la austeridad vendrá después. En campaña, la regla es que si hay miseria, no se note. Los dos mil kilos de vacío, las diez mil empanadas, demuestran que lo de la emergencia alimentaria no es joda, y el viaje del avión sanitario oficial para llevar a los dirigentes que no consiguieron pasaje en avión de línea pone en primer plano las prioridades del gobernador Manzur, listo para honrar la larga y honrosa tradición histórica de los políticos argentinos en torno de la utilización de bienes públicos como si fueran de ellos. La oposición tucumana, parte del oficialismo nacional que jamás ha incurrido en semejantes inconductas ni lo volverá a hacer, ha presentado una denuncia contra el asado multitudinario y el vuelo de ida y vuelta en avión ambulancia de Verónica Magario y su cumpa Espinoza, que se olvidaron de llevar el certificado médico, y promete llevarla hasta las últimas consecuencias. Pero quienes hemos pasado por varias campañas tenemos algunos trucos más que vistos. Tanto como para estar seguros de que la denuncia se esfumará como si nunca hubiera existido, nada por aquí, nada por allá, en menos tiempo que el que un mago tarda en decir “abracadabra”.
Jorge F. Legarda