Lunes 14.- El juez Ercolini procesó a Cristina Kirchner y a sus hijos por la causa Hotesur.- Ya decía uno que en todo ese bolonqui de la supuesta corrida cambiaria había algo raro, cuándo se ha visto en la Argentina que a los argentinos les agarre un ataque de desconfianza en los pesos y en los bancos como para salir desesperados a comprar dólares; ya le parecía a uno que esto de ir a pedirle plata al FMI sonaba como poco creíble, si Mauricio había dicho hace poquito que ni pensaba en hacer algo semejante porque en el mundo se pelean por traer plata para este lado, y ya sabemos lo eficiente que es el ingeniero en el cumplimiento de sus promesas y sus predicciones. Pero ahora nos damos cuenta por dónde venía la mano: era todo una cortina de humo para tapar un escandaloso abuso de poder, un atropello a las instituciones de la democracia, de este juez turro que fue nombrado por los que lo nombraron para otra cosa y hoy muerde la mano que le dio de comer. Nos hemos cansado de aclarar que la causa Hotesur es un invento: ¿qué tiene de raro que un empresario que cobra millones del Estado por hacer obras que no hace invierta parte de esos millones en pagarle a la jefa de ese Estado por unas habitaciones de hotel que no usa? Para contener la ola de indignación popular que sobrevendría frente a semejante acto de persecución política, no vacilan en inventarle al país problemas económicos y financieros que tienen la misma verosimilitud, exactamente la misma, que las decisiones de los jueces sobre Cristina, su familia y su modesto patrimonio.
Martes 15.- Renuevan el total de la deuda en Lebac y hasta colocan 5 mil millones más.- ¿Ha visto? Era nomás una maniobra de distracción. Todo ese toco de plata de la que tanto se temía que se fugara despavorida terminó por quedarse prestada al Banco Central, que para garantizar esa conmovedora manifestación de confianza en el país apenas tuvo que garpar 40 por ciento de interés. Y el dólar se quedó planchado, humillado y vencido por la sagaz administración de un período de turbulencias que concluyó con un gran triunfo del mejor equipo de todos los tiempos: y apenas si costó la liquidación de un 20 por ciento de las reservas para dejar al retobado un 20 por ciento más caro que hace unos días. Vamos a tener que estar atentos a otra corrida: seguro que por las dudas algo están inventando para encubrir lo que va a ser la actuación de la Selección Argentina en el Mundial.
Miércoles 16.- Macri: “Es el momento de que hablemos con la verdad, no más parches, y que lo hagamos con responsabilidad”.- Como se ve, la supuesta turbulencia aviesamente autoinfligida podrá haber terminado, pero la maniobra sigue. Con tal de no hablar sobre la grosera persecución judicial de la que es víctima su predecesora, o del candente debate sobre el aborto que tiene en vilo a prácticamente toda la sociedad salvo a las pocas decenas (no más de cuatro) de millones de ciudadanos que están en otra cosa, o de los consejos del Chiqui Tapia para levantar rubias sexies que hablan otro idioma, Mauricio emplea un ingenioso artilugio al que no obstante le hemos descubierto la trampita: primero nos “confiesa” (es un decir) que hasta ahora ha venido hablando puras macanas, después “admite” (también es un decir) que nunca hubo un plan coherente sino apenas manotazos para tapar los huecos que iban apareciendo, y termina “reconociendo” (ídem) que recién ahora está dispuesto a dejar de ser un irresponsable. Obviamente, procura generar un escándalo, que el cuentito del presidente mentiroso, improvisado y tarambana desvíe la desgarradora historia de la expresidenta perseguida, a la que quieren mandar a la luna, romperle la familia y escamotearle los dólares precintados que ahorró porque a ella también le hicieron creer que es peligroso cómo este gobierno maneja la economía.
Jueves 17.- Carlos Menem presentó su autobiografía en el Senado.- Aunque bien mirado, ¿no sería el procesamiento de Cristina una cortina de humo para restarle repercusión al hecho político más trascendente de la semana, qué digo de la semana, del año, de la década, como es la presentación de los secretos de un estadista que todavía tiene mucho por enseñarle a los advenedizos que lo sucedieron? Intento infructuoso, desde luego, porque ni Ercolini, ni la Cámara que confirmó el procesamiento de Carlos Saúl por las explosiones “accidentales” de Río Tercero, ni la estruendosa denuncia del hijo que tuvo con la Chechu Bolocco de que Zulemita no le deja ver al papá, han podido opacar un acontecimiento como el que con la gracia y el carisma que lo caracterizan presentó el senador y futuro presidente (según el propio escritor) Pichetto. No hemos accedido aún a la excelsa obra a la que un lector de las obras de Sócrates habrá insuflado de una profundidad filosófica como la que transmitía con su reconocida solvencia discursiva –además de la cuidada prosa esperable en un gran lector de las novelas de Borges–, pero descontamos que no nos va a decepcionar. “En todos los gobiernos hubo corrupción, menos en el mío”, dijo hace poco, así que suponemos que buena parte del libro estará dedicada a explicar cómo logró tal proeza. Bueno, seguramente buena parte de la explicación vendrá por el lado del ejemplo de honestidad y transparencia que siempre brindó el Jefe.
Viernes 18.- El “soldado” Maradona respaldó a Maduro en su cierre de campaña.- Afortunadamente, entre tanta cortina de humo para ocultar lo que es y mostrar lo que no es, todavía quedan en el mundo ejemplos de descarnada transparencia: lo del Papa y la Iglesia chilena, lo de Donald Trump y Kim Jong-un, lo del matrimonio del príncipe Harry y Meghan y, por supuesto, lo de las elecciones venezolanas, un ejemplo de democracia porque, a diferencia de lo que ocurre en aquellos infortunados países cuyos oprimidos y alienados pueblos votan cualquier verdura, aquí votan lo que les conviene. Es que no se dejan engañar por las distracciones de los manipuladores, y –salvo los cientos de miles que se rajan por no bancarse una epopeya– permanecen bajo la inspiración de la gesta revolucionaria en cuya vorágine se podrán esfumar la harina, los antibióticos y el papel higiénico, pero nunca las convicciones. Y allí va el Diego, a mitad de camino de trasladar su lucha antiimperialista de Dubai a Bielorrusia, como buen baluarte del internacionalismo que envía a sus soldados allí donde haya una tiranía que combatir y un contrato multimillonario por firmar. Ahhh, si el Che pudiera volver a la vida apenas un ratito, ver la foto de Diego regatoneando y admirar un poco en qué quedó su legado…
Miércoles 16.- Macri: “Es el momento de que hablemos con la verdad, no más parches, y que lo hagamos con responsabilidad”.- Como se ve, la supuesta turbulencia aviesamente autoinfligida podrá haber terminado, pero la maniobra sigue. Con tal de no hablar sobre la grosera persecución judicial de la que es víctima su predecesora, o del candente debate sobre el aborto que tiene en vilo a prácticamente toda la sociedad salvo a las pocas decenas (no más de cuatro) de millones de ciudadanos que están en otra cosa, o de los consejos del Chiqui Tapia para levantar rubias sexies que hablan otro idioma, Mauricio emplea un ingenioso artilugio al que no obstante le hemos descubierto la trampita: primero nos “confiesa” (es un decir) que hasta ahora ha venido hablando puras macanas, después “admite” (también es un decir) que nunca hubo un plan coherente sino apenas manotazos para tapar los huecos que iban apareciendo, y termina “reconociendo” (ídem) que recién ahora está dispuesto a dejar de ser un irresponsable. Obviamente, procura generar un escándalo, que el cuentito del presidente mentiroso, improvisado y tarambana desvíe la desgarradora historia de la expresidenta perseguida, a la que quieren mandar a la luna, romperle la familia y escamotearle los dólares precintados que ahorró porque a ella también le hicieron creer que es peligroso cómo este gobierno maneja la economía.
Jueves 17.- Carlos Menem presentó su autobiografía en el Senado.- Aunque bien mirado, ¿no sería el procesamiento de Cristina una cortina de humo para restarle repercusión al hecho político más trascendente de la semana, qué digo de la semana, del año, de la década, como es la presentación de los secretos de un estadista que todavía tiene mucho por enseñarle a los advenedizos que lo sucedieron? Intento infructuoso, desde luego, porque ni Ercolini, ni la Cámara que confirmó el procesamiento de Carlos Saúl por las explosiones “accidentales” de Río Tercero, ni la estruendosa denuncia del hijo que tuvo con la Chechu Bolocco de que Zulemita no le deja ver al papá, han podido opacar un acontecimiento como el que con la gracia y el carisma que lo caracterizan presentó el senador y futuro presidente (según el propio escritor) Pichetto. No hemos accedido aún a la excelsa obra a la que un lector de las obras de Sócrates habrá insuflado de una profundidad filosófica como la que transmitía con su reconocida solvencia discursiva –además de la cuidada prosa esperable en un gran lector de las novelas de Borges–, pero descontamos que no nos va a decepcionar. “En todos los gobiernos hubo corrupción, menos en el mío”, dijo hace poco, así que suponemos que buena parte del libro estará dedicada a explicar cómo logró tal proeza. Bueno, seguramente buena parte de la explicación vendrá por el lado del ejemplo de honestidad y transparencia que siempre brindó el Jefe.
Viernes 18.- El “soldado” Maradona respaldó a Maduro en su cierre de campaña.- Afortunadamente, entre tanta cortina de humo para ocultar lo que es y mostrar lo que no es, todavía quedan en el mundo ejemplos de descarnada transparencia: lo del Papa y la Iglesia chilena, lo de Donald Trump y Kim Jong-un, lo del matrimonio del príncipe Harry y Meghan y, por supuesto, lo de las elecciones venezolanas, un ejemplo de democracia porque, a diferencia de lo que ocurre en aquellos infortunados países cuyos oprimidos y alienados pueblos votan cualquier verdura, aquí votan lo que les conviene. Es que no se dejan engañar por las distracciones de los manipuladores, y –salvo los cientos de miles que se rajan por no bancarse una epopeya– permanecen bajo la inspiración de la gesta revolucionaria en cuya vorágine se podrán esfumar la harina, los antibióticos y el papel higiénico, pero nunca las convicciones. Y allí va el Diego, a mitad de camino de trasladar su lucha antiimperialista de Dubai a Bielorrusia, como buen baluarte del internacionalismo que envía a sus soldados allí donde haya una tiranía que combatir y un contrato multimillonario por firmar. Ahhh, si el Che pudiera volver a la vida apenas un ratito, ver la foto de Diego regatoneando y admirar un poco en qué quedó su legado…

