Opinión | jorge-f_-legarda |

Tanteando en la penumbra en busca de lo invisible

Por Jorge F. Legarda

Aunque tuvo una competencia de nivel extraordinario, desde la declaración pletórica de coraje de Donald Trump de que él personalmente habría enfrentado al atacante de la escuela de Florida “aun sin tener un arma” hasta el “En todos los gobiernos hubo corrupción menos en el mío” de nuestro siempre lúcido y vigente Carlos Saúl, no hay dudas de que las palabras de la semana fueron las del discurso de apertura de sesiones del Congreso, con las que Mauricio incluso se superó a sí mismo cuando dijo dos días antes en plena pampa húmeda extra seca: “Ahora las inundaciones ya no son un problema”. No vamos a presumir de tener la más mínima posibilidad de ponernos a la altura de ese verdadero tratado de estrategia política expuesto con una fuerza retórica sin parangones, pero para quienes se lo hayan perdido acá va nuestra breve selección de grandes hitos de la pieza, comentados para su mejor lectura e interpretación.

"Lo peor ya pasó”.- Nada mejor que empezar con un clásico, de probada verdad y eficacia. No es que no supiéramos que lo peor ya pasó: por las redes sociales nos han recordado que Mauricio ya se lo había dicho a Mirtha en una visita de marzo de 2017 (pero total el público se renueva), la misma frase está en una tapa de diario de julio de 2016 (justo cuando estaba por empezar el segundo semestre, ¿se acuerdan?), y, si nos apuran, aunque no tenemos registros, creo que la viene diciendo desde la primera vez que el padre lo sentó para explicarle cómo funcionan los negocios, las mujeres y las sociedades offshore. Pero justamente por eso es un clásico: lo peor no sólo ya pasó, sino que podemos estar seguros de que va a seguir pasando.

“Las transformaciones que hicimos empiezan a dar frutos, a sentirse”.- Claro que sí, aunque muchos dicen que las sienten en un lugar de la anatomía donde preferirían no sentir nada.

"Un Estado al servicio de la gente es también un Estado transparente, que (…) tiene funcionarios obligados a tener un alto standard ético”.- Altísimo, diría yo: por ejemplo, dejan los dólares en el exterior, cosa que nadie diga que los traen para hacer negocios sospechosos. Si le prestan el nombre a un amigo para figurar al frente de una sociedad offshore, lo hacen de onda y no por el beneficio económico. Si reciben plata de una empresa que coimea, no es una coima sino el producto de una venta de mobiliario. Y si tienen una empleada en negro, no es empleada de ellos sino del hermano. Ética en estado puro. Gracias, equipo, por servirnos con tanta transparencia.

"La inflación del 2017 fue menor que la del 2016”.- Un logro magnífico, qué duda cabe, pero creemos que en ésta Mauricio se quedó corto: también debería haber denunciado la pesada herencia que recibió en 2017 de los irresponsables que administraron el país tan desordenadamente en 2016 y le dejaron esa inflación astronómica que con tanto esfuerzo y dedicación logró bajar el equipo en su segundo año de gestión.

"Ya sobrepasamos la cantidad de personas empleadas en 2015 y los salarios le ganaron a la inflación".- Ah, claro, o sea que por eso ahora la inflación está presionando en busca del empate. Y nosotros que creíamos que nos estaba no sólo goleando, sino que nos pegaba un toque que ya quisiera el Barcelona de Messi. Es en estas cosas en las que importa que alguien lleve la cuenta del marcador, no vaya a ser cosa que por confundir el resultado vayamos a creer que estamos jugando mal, con una defensa que hace agua por todos lados y un arquero que mete hasta las que iban afuera.

"Los argentinos estamos madurando. Nos dimos cuenta de que no sirve seguir culpando a otros de lo que nos pasa. De que crecer depende de nosotros, de nuestra capacidad de sentarnos a dialogar en una mesa, sin patoterismo ni extorsiones".- Y ahora que nos dimos cuenta, después de ese largo proceso de maduración, podemos estar seguros de que inexorablemente vamos a seguir creciendo, dialogando, yendo para adelante en la dirección correcta. Y si no podemos, la culpa no va a ser nuestra, sino de los patoteros y de los extorsionadores.

"Hace un año en este lugar les dije que teníamos que construir las bases para que la Argentina pudiese crecer 20 años en forma consecutiva. Eso es lo que hicimos, ese crecimiento invisible sucedió. Es como cuando empezamos un edificio: en el pozo no se ve lo que estamos haciendo, pero esa base existe, está y sobre ella se construye el resto. Y cada transformación está hecha sobre bases firmes y va a durar para toda la vida".- La clave del discurso, porque revela que si algún abombado no llega a ver que estamos en la dirección correcta, es porque lo esencial es invisible a los ojos. Por ahí miramos hacia abajo y no distinguimos el fondo del pozo, pero tengámosle fe a Mauricio, los cimientos están ahí y es cuestión de que nos pongamos a construir el resto, la parte visible: con este maestro mayor de obras con título de ingeniero, rápidamente vamos a dejar a extrañar a la arquitecta egipcia.

"Si pudimos sentarnos a dialogar y evitar una crisis que se nos venía encima, si pudimos generar trabajo y empezar a reducir la pobreza, si pudimos asfaltar barrios enteros que estaban sumergidos en el barro, si pudimos pasar del aislamiento a la integración con el mundo, imaginemos las cosas que vamos a poder en el futuro".- Eso, imaginémoslo. ¿Qué cosas vamos a poder lograr en el futuro? ¿Trenes bala, plataformas de lanzamiento de naves que vuelan por la estratósfera? ¿Ciclos lectivos que empiecen en tiempo y forma? ¿Políticos que dediquen a escuchar el diez por ciento del tiempo del que dedican a hablar? No sé, por ahí nos pasamos de mambo, con que lleguemos a ver un poco del crecimiento invisible que afortunadamente ya sucedió deberíamos darnos por más que satisfechos.