Opinión | jorge-f_-legarda

Una campaña en la que solamente se escucharán verdades

Por Jorge F. Legarda
 
Lunes 3.- Compromiso de los partidos políticos contra las “fake news” en la campaña.- Un gran avance en materia de cultura democrática, a partir de una revelación asombrosa con la que acabamos de desayunarnos: parece que la sagaz Cámara Nacional Electoral ha notado que durante las campañas no todas las noticias que circulan por las redes sociales son exactamente ciertas. Por asombroso que parezca, esa misma confiable fuente de información que nos avisó que las vacunas provocan autismo, catatonia y halitosis y nos contó que la tierra es en realidad plana y viaja velozmente hacia arriba para generarnos la ilusión de que hay una fuerza de gravedad, también puede en estos tiempos convulsionados difamar arteramente a nuestros candidatos: atribuirle una cuenta en un paraíso fiscal a quien apenas si tiene unos milloncitos de dólares acovachados en una bóveda, acusar de estar robándose todo a quien en realidad lo está repartiendo entre sus amigos, o sostener que es extraterrestre otro que sólo mantiene con los extraterrestres un diálogo amable o cuanto mucho los emplea como asesores. Así que para cortar de raíz con este mecanismo mediante el cual se puede inducir al votante a la confusión –por difícil que sea, con lo claro que la tienen los votantes cada vez que van a las urnas, ¿no?– los jueces convocaron a los representantes de los partidos, de Facebook, Twitter, WhatsApp y el resto y les hicieron firmar un acuerdo para que de aquí a octubre por esas plataformas salga nada más que la verdad. De modo que cuando leamos un posteo según el cual éste maneja una organización dedicada a la compraventa de órganos humanos por internet, aquel otro planea saturar las redes de agua potable con glifosato y el de más allá tiene todo arreglado para alquilarle las instalaciones de Atucha II al Hezbollah, que ni se nos ocurra ponerlo en duda, porque cuando un político te dice: “Bueno, a partir de ahora no te voy a mentir más”, ¿qué motivo puede haber para no creerle?



Martes 4.- Stornelli: “Siento que es mi deber no ir a declarar” en la causa abierta en su contra por extorsión.- Ah, ahora entendemos. El fiscal en realidad se muere por ir a explicar que al comedido casi abogado D’Alessio prácticamente ni lo ubica, apenas si se habrán juntado un par de veces para mantener conversaciones casuales, tipo cómo andan los chicos en el colegio, qué le pasará a Messi que en la selección no rinde como en Barcelona, cómo podemos hacer para armarle una causa al ex de mi jermu, banalidades como esas que cualquiera de nosotros podría conversar con un conocido con el que nos cruzamos ocasionalmente. Pero no puede presentarse en el juzgado de Dolores porque se siente obligado a cumplir con el duro y amargo deber patriótico de ignorar la injusta citación del juez K Ramos Padilla porque tiene que defender la causa de los cuadernos de la burda maniobra mediante la cual se la está atacando. Seguro, nada más obvio: la causa de los cuadernos, que está perfectamente a salvo mientras la promueve un fiscal declarado en rebeldía, sumariado por el Ministerio Público y con pedido de destitución, pasaría a quedar en gravísimo peligro si el fiscal en cuestión hiciera las aclaraciones pertinentes que demostraran a carta cabal que su accionar ha sido impecable.



Miércoles 5.- Moyano relanzó su partido “Cultura, Educación y Trabajo”.- Se ve que Hugo se dio cuenta de todo lo que extrañábamos a su creación más audaz después de Pablo (qué argentino no se ha pasado preguntándose todo el último lustro: “¡Che!, ¿qué pasó con el partido de Moyano?”) y la mandó de nuevo a escena, sin temor a los suspicaces que seguramente ya andan diciendo que el relanzamiento lo hace para tener un instrumento para negociar lugares en las listas de candidatos. “Cultura, Educación y Trabajo”, ¿se dan cuenta? Ojalá todos tuvieran esa precisión para bautizar las cosas, esa consistencia con las prioridades que se le conocen a su fundador y figura señera… Bueno, el lanzamiento de la candidatura de Lavagna el mismo día anda por ese lado, todo un hallazgo la denominación “Consenso 19” con la que alguien con semejante vocación de consensuar menta algo que nadie cree que llegue al 20. Otra eficaz asignadora de nombres, como ha demostrado ser Cristina con su libro “Sinceramente”, podría elaborar una versión superadora de su Unidad Ciudadana para llamarla “Concisión, Transparencia y Humildad”. Mauricio, por su parte, debería imitarla, no vaya a ser cosa que los votantes tomen el “Cambiemos” literalmente y lo cambien como a las bochas; un buen apelativo, en su caso, sería “Equipo, Trabajo y Resultados”, con ese talante futbolero que es la base de su éxito. Podrá contar con su fiel aliada Lilita, a quien nada le cuesta fundar partidos cada dos por tres, y ahora vendría con “Prudencia, Mesura y Previsibilidad”. Y no olvidemos a Sergio Massa, que mientras se decide si juega solo, con este, con el otro o con el de más allá, podría relanzar su partido como “Lealtad, Coherencia y Valores”, que lo haga rápido porque hay una larguísima fila a la espera de asegurarse el copyright.



Jueves 6.- Bolsonaro abogó por que “Dios ilumine a los argentinos para que voten con la razón y no con la emoción”.- Instar a votar con la cabeza y no con las tripas, pero apelar para ello a la inspiración divina, le puede parecer un poco contradictorio a aquellos que creen que la razón es una cosa y la fe otra. Aunque a veces da la impresión de que frente al bolonqui económico, por ejemplo, lo único medianamente lógico que se puede hacer es rogar que ocurra un milagro. En ese sentido, que Jair tenga línea directa con Dios es un aporte interesante al líder de Equipo, Trabajo y Resultados, equiparable al de Donald Trump, alguien tan querible como nuestro socio y vecino, o al de Christine Lagarde, aunque en su caso hay que reconocer que la chica actúa más por interés que por amor: dicen que si entramos de nuevo en default el único laburo que puede llegar a conseguir es un reemplazo a la imitadora que la personifica en el programa de Lanata. El problema es que Dios no siempre parece hacerle caso a Jair: no ilumina a los gays para que se vuelvan menos degenerados, no ilumina a los negros para que se vuelvan más blancos, no ilumina a los pobres para que se muestren menos… Y a ver si, puestos a razonar, los argentinos razonan acerca de los grandes logros de los últimos tres años y medio y terminan votando con la mente enfocada en las cosas materiales y no en las del espíritu.



Viernes 7.- Luego de su nuevo procesamiento, Cristina le contestó a Bonadio con un video en el que el Papa condena el “lawfare”.- De hecho, más de uno piensa por estos días que en realidad Dios está jugando para el otro equipo de trabajo, en busca de resultados opuestos a aquellos por los que reza Bolsonaro. Justo cuando el juez pistolero le endilga a la resiliente lideresa de Concisión, Transparencia y Humildad unos mil y pico hechos de corrupción (aunque no todos como autora, ¿eh?, algunos apenas como partícipe necesaria), Francisco sale a criticar a la Justicia por meterse en procesos políticos de manera “impropia” y en combinación con “operaciones multimediáticas”. Como algunos todavía ponen en duda que al hablar de “lawfare” el Papa esté aludiendo inequívocamente a la feroz persecución política que sufre Cristina, parece que va a sacar otro video en el que sostiene que a los jueces y fiscales que utilizan sus cargos para “minar los procesos políticos emergentes” habría que “agarrarlos del cogote” para invitarlos a que dicten el inmediato sobreseimiento de los líderes y las lideresas y sus familias y sus bien ganados patrimonios. Y se dediquen en cambio a perseguir esas “operaciones multimediáticas” con las que la Iglesia está tan familiarizada desde que algunos medios empezaron a confundir a la gente respecto del significado que caracterizados integrantes de la institución han venido dando por décadas a aquella frase bíblica “Dejad que los niños vengan a mí”. En fin, no estaremos muy seguros de para quién juega Dios, pero con semejante participante tenemos asegurada una campaña limpia y de puras verdades.



Jorge F. Legarda