Tal como sucedió en 2020, que se registró un aumento de la mortalidad intrahospitalaria histórica esperable, documentado fehacientemente por los registros de la iniciativa ‘Stent-Save a Life’, un relevamiento mundial del que participa la Argentina, los especialistas vaticinan para 2021 un nuevo incremento, motivado por las demoras en buscar atención médica de la gente a causa de la pandemia. Por temor al contagio la gente espera a que los síntomas de la enfermedad cardiovascular hayan avanzado demasiado antes de acudir a la guardia médica.

“Estamos viendo infartos que hace tiempo que no veíamos. Corresponden a casos en los que la gente claramente convivió con los síntomas muchas horas antes de solicitar asistencia; incluso vemos más casos avanzados de trombosis venosas y trombosis pulmonares. Estas situaciones se veían hace 30 años o más, cuando la conciencia y el conocimiento sobre los signos que preanunciaban un episodio coronario o cardiovascular todavía eran muy poco conocidos por la población general”, afirmó el Dr. José A. Álvarez, médico especialista en cardioangiología intervencionista y miembro del Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas (CACI).

Los especialistas coincidieron en que, si bien la situación actual no es exactamente igual a la del año pasado, los pacientes siguen llegando tarde a las consultas y el abordaje de cuadros coronarios avanzados y desatendidos atenta contra el éxito de los tratamientos.

“No significa que estemos en contra de las medidas de prevención para evitar el contagio por Covid-19, pero es importante evitar la mortalidad y también las secuelas, porque muchas veces los pacientes no fallecen, pero quedan con discapacidades que afectarán su calidad de vida para siempre”, aportó por su parte el Dr. Diego Grinfeld, Presidente del CACI.

“Según estadísticas surgidas de un análisis comparativo de las investigaciones clínicas REGIBAR Y PRISMA, 9 de cada 10 fallecimientos por infarto se dan en personas que no recibieron atención hospitalaria, lo que muestra que el infarto no siempre es una condición irreversible e intratable; al contrario, atendido en tiempo y forma se logra una recuperación exitosa”, concluyó el Dr. Martín Cisneros, cardioangiólogo intervencionista, Vicepresidente del CACI.

Por redacción Salud & Ciencia