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José Varela Geuna: "Ni bajar la imputabilidad ni agravar las penas son las soluciones mágicas"

En sus primeras horas como exmagistrado, Varela Geuna reflexionó sobre el impacto de las drogas en los niños y jóvenes, los desafíos que plantea la adopción y la necesidad de reforzar la prevención para mejorar la seguridad

Desde que inició su carrera en los tribunales de Río Cuarto, en 1983 hasta hoy, a José Varela Geuna le tocó transitar distintas realidades dentro del fuero que contiene a los niños y adolescentes en conflicto con la ley. Pero ni en sus comienzos ni ahora que le llegó la hora de jubilarse como juez de Menores, vio al incremento de penas o a la baja de la edad de la imputabilidad como el camino para evitar el delito.

“En la problemática de minoridad no hay soluciones mágicas, ni la baja de la edad de imputabilidad ni el endurecimiento de las penas lo son”, dijo en la entrevista que mantuvo con Puntal.

Opinó que la estadística de casos de violencia protagonizados por jóvenes no se vio incrementada notoriamente, “lo que sí hubo fue un aumento progresivo de los niveles de agresividad y de violencia, producto de la presencia de las drogas”, recalcó.

Muestra de eso, dijo, son los enfrentamientos entre bandas de jóvenes de distintos barrios de la ciudad, una noticia que se vio reflejada en los medios, en los últimos años y en los que indefectiblemente, la droga fue un factor presente.

“El primer abordaje, entonces, tiene que ser ese, el de las adicciones, el de los chicos que están largas horas en las calles y a merced de las drogas”, comentó.

-Llama la atención que en Río Cuarto siga sin existir una institución estatal que contenga estos casos.

-Mire, si bien existen instituciones como Sedronar o la misma Nazareth, que atienden casos de adicciones a las drogas, en estos casos mucho depende de la decisión que toman los chicos y las propias familias. Creo que todavía hoy el problema de las adicciones no ha sido tomado como un verdadero drama de salud pública que requiere de una respuesta clara sobre todo para los niños y adolescentes. Vemos a muchas mamás que buscan desesperadas esa contención, y lo mismo sucede en salud mental”.

El exmagistrado se lamentó que el problema de la delincuencia entre los jóvenes se plantee cuando los hechos de violencia ya sucedieron. “Estos debates aparecen cuando lamentablemente algo sucedió, pero siguen faltando acciones en salud y en educación que sirvan para solucionar los padecimientos de muchos niños que potencialmente pueden llegar al delito”, dijo.

Desde su rol, recalcó la importancia de trabajar en forma integral, a través de acciones de prevención.

Adopciones

Otro de los temas de los que se ocupó Varela Geuna durante su trayectoria judicial se vincula con las adopciones.

En su opinión, lo que antes era visto como un trámite sumamente engorroso ha mostrado avances significativos.

Sin ir más lejos, en estos últimos años hemos concretado numerosas adopciones y el tema se ha ido agilizando: cuando antes se hacían una o dos adopciones, ahora estamos concretando hasta quince en un mismo año”, remarcó.

Reconoció que aún hoy la espera de aquellos matrimonios que se inscriben en el registro para adoptar bebés suele ser larga, pero se ocupó de recalcar que cuando se habla de adopción el enfoque siempre está puesto en ese aspecto, el de los recién nacidos o los bebés de corta edad, “y el tema es mucho más amplio que eso”.

“Tenemos que centrarnos en el beneficio del niño que hoy se encuentra en una situación de abandono por parte de su familia biológica. En ese sentido, hemos encontrado a muchas familias o personas solas, que entienden a la adopción como un acto de amor para integrar y dar contención a quien nunca la tuvo. Río Cuarto, afortunadamente, es una ciudad donde no han dado muchos abandonos de recién nacidos y está bien que así sea: todo niño debería desarrollarse en el seno de la familia biológica”.

Más allá de esos casos, Varela Geuna recordó que en el ámbito de la provincia hay niños que siguen esperando un hogar que los reciba. “Hemos concretado adopciones de niños de 6, 10 o 12 años, de hermanos incluso, y todos ellos luego han logrado estar fantásticamente bien. Eso es lo que más nos gratifica”, destacó.

En su estilo sobrio, Varela Geuna se alejó del prototipo del juez que sólo habla a través de sus sentencias. “Creo que tenemos que rendir cuenta de nuestros actos y explicar a la ciudadanía por qué hacemos lo que hacemos y en eso siempre he encontrado la respuesta acorde de los periodistas de la ciudad, por eso en esta ocasión quiero agradecer el respeto y la seriedad que tuvieron en el tratamiento de temas sumamente delicados como lo son los de minoridad”, señaló.