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José Yudica: una vida llena de fútbol

El Piojo tuvo una trayectoria intachable, tanto como jugador como director técnico
José Yudica: una vida llena de fútbol
 
“¡Venga, Víctor, suba! ¿Van para el hotel?”. Esas palabras las escuché al costado del micro que llevaba a Argentinos Juniors desde el Estadio Defensores del Chaco hasta el hotel de Asunción, en donde se hospedaba, luego de salir campeón de la Libertadores de 1985. Junto al gran Víctor Brizuela, habíamos relatado el cotejo para LV2 y la verdad es que a esa hora, estábamos lejos del hotel y de conseguir un taxi.

La final la habían jugado un equipo argentino contra uno colombiano y entonces el movimiento fuera del recinto no tenía visos de masivo ni mucho menos. Las palabras las profirió el director técnico del “Bicho”, José Yudica, que tenía una buena relación con Brizuela y nos había visto en el mismo hotel que ellos. El hotel era buenísimo y hacia allí íbamos, luego del tercer encuentro entre Argentinos y América de Cali, que había terminado definiéndose por penales en favor del Rojo de La Paternal.

Hacía poco tiempo que estaba junto a LV2 y una de las primeras grandes transmisiones fue esa. Apenas subimos al colectivo, los jugadores cantaban y saltaban, pasándose de mano en mano la Copa, con la fortuna para mí de poder tenerla unos segundos en mis manos gracias a la generosidad de Miguel Lemme, que sin conocerme, me la pasó como si yo fuese el Bichi Borghi. Inolvidable momento para un futbolero como quien esto escribe. Por tener la Copa en mis manos, que nunca la había sentido propia por otra parte, desde los sentimientos, por cierto. José Yudica, que de él se trata el homenaje de esta página, nació en Rosario el 26 de febrero de 1936 y si bien para algunos un poco más jóvenes, su labor como técnico es la que se recuerda, fue un gran jugador.​ Comenzó su carrera en el Morning Star, un pequeño club que tiene su estadio en la calle Salta cerca de las vías del ferrocarril, luego rebautizado “Evita Estrella de la Mañana”, tras ganar el primer torneo infantil en 1949 cuando tenía 12 años. La famosa delantera de ese gran equipo era Puppo, Cerro, Saliadarre, Farrugia y Yudica. Puppo, Farrugia y Yudica fueron a NOB y Cerro y Saliadarre a Rosario Central. Su carrera como futbolista de Primera División comenzó en 1954 en la Lepra. Mala primera rueda de Ñuls en ese año. El “Piojo” apareció en la sexta en derrota ante Huracán, uno a cero en Buenos Aires, gol de Montaño para el Quemero. El Rojinegro fue con Castro; Peloso y José Echeverría; Boveri, Bosich y Ángel Echeverría; Carranza, Bellotti, Bernardo, Belén y Yudica. Su primer gol lo marcó en la novena ante Gimnasia, al arquero Musi, en un 4 a 2 a favor. En el Parque jugó 112 partidos y marcó 25 goles.

En 1959 llegó a Boca Juniors. El Xeneize no realizó grandes contrataciones para ese campeonato. Sólo Luis Pereyra y José Yudica, de Newell´s. Jugó desde la primera fecha en un triunfo de Boca ante Central Córdoba, dos a uno, goles de Mansilla y J.J. Rodríguez. Boca fue con Musimessi; Cardozo y Edwards; Lombardo, Mouriño y Schandlein; Nardiello, Ambrois, Mansilla, J.J. Rodríguez y Yudica.

En la tercera fecha, Boca goleó a River 5 a 1y en ese encuentro marcó sus dos primeros goles con la camiseta auriazul. Fueron 65 partidos con 19 tantos, hasta el 61.

Al año siguiente, José Yudica llegó a Vélez Sarsfield. A Liniers fueron Daniel Willington, el brasileño Eduardo, el Indio Solari y Yudica. Debutó en una fea derrota ante Huracán, 4 a 0, con dos goles de Juárez y uno cada uno de Medina y Roldán. Vélez fue con Piazza; Batajelj y Mareque; Ávalos, Volken y Cielinsky; Benedetto, Fernández, Pastorini, Willington y Yudica. En el Fortín jugó 34 encuentros con 5 goles.

En 1964, pasó a Estudiantes de La Plata, club en el que jugaría poco. 29 partidos y un gol. Con el Pincha arrancó en la primera fecha ante el Globo. Uno a uno. Estudiantes que había comprado a Yudica, Miguel Ángel López, Cavoli y Jáuregui formó con Oleynicki; Biagoli y Cheves; Jáuregui, Miguel López y Madero; Leeb, Domínguez, Gil, Bielli y Yudica. El único gol con la casaca albirroja se lo hizo a Domínguez, de Vélez. Como se lee, la trayectoria como jugador de Yudica fue amplia. En el 65 pasó a Platense que volvía a Primera después de diez años. Y el debut fue bueno. Vencieron a Independiente uno a cero con gol de Gennoni y esta formación: Topini; Ruiz y Schneider; Alarcón, Togneri y Murúa; Miranda, Yudica, Garro, Marchesse y Gennoni. Muchísimos apellidos que para varias generaciones eran familiares a través de la radio y las figuritas. Con el Calamar jugó dos años, 57 partidos y 4 goles.

Llegaría el tiempo de Quilmes en 1967. El Cervecero fue el equipo que más invirtió para esa temporada. Yudica con 31 años; Leeb, Bertolotti y Laginestra, de Chacarita; Prospitti, de River; Santiago y Cavoli, de Estudiantes; Oscar López y Catalano, de Boca; el peruano Andrade; Cavallero y Llanos, de Banfield, y volvió el arquero Sánchez, que había estado en Atlanta. Gastó 36 millones de pesos. Arrancó empatando de visitante ante Boca, cero a cero. Cavallero; Bertolotti y Laginestra; Andrade, Basílico y Casal; Cavoli, O. López, Leeb, Santiago y Yudica, fue el equipo. Allí jugó 21 partidos y marcó 2 goles.

En 1968 emigró al fútbol de Colombia, para jugar en el Deportivo Cali. Se consagró campeón de la Primera División colombiana en 1969.

Tras su regreso a Argentina en 1970, fue campeón de la Primera C, con Talleres de Remedios de Escalada, que ascendió a la B. Posteriormente pasó por San Telmo, donde se retiró en 1971.

Dirigió diez equipos, arrancando en Altos Hornos Zapla en 1972, conformando un gran equipo en los Nacionales. Colón, Newell´s y Quilmes en ese orden, luego. Con Quilmes logró el Metropolitano del 78. Otro paso por Ñuls, Estudiantes, Quilmes para ganar el ascenso del 81 y el momento de dirigir y ascender a San Lorenzo en 1982.

Y llegó ese tiempo inolvidable de Argentinos Juniors ganando el Nacional 85 y la Copa Libertadores, motivo de la anécdota del inicio de la nota, ante América de Cali.

Entrenó a Vélez en el 86-87 y fue campeón con NOB en el 87-88. Los leprosos se consagraron campeones con 55 puntos. Ganaron 21 partidos, igualaron 13 y perdieron 4, solo uno en la segunda rueda. Pero aquel gran equipo tuvo una particularidad llamativa: todos sus integrantes eran surgidos en las divisiones inferiores rojinegras. Yudica dirigió luego al Cali, volvió a Ñuls y finalizó en el Pachuca, en donde ganó el torneo de segunda división en 1996.

No hace mucho me lo crucé en la cancha de Quilmes y referenció al fútbol argentino: “Es feo, pero es el más difícil”. El “Piojo” Yudica. Una trayectoria intachable. Un buen jugador y técnico. Fue el primer entrenador en consagrarse campeón de la Primera División argentina con tres equipos diferentes: Quilmes en 1978, Argentinos Juniors en 1985 y Newell's Old Boys en el Campeonato 87-88.

Vaya este homenaje. Y gracias por subirnos al bondi para volver al hotel en Asunción en el 85 y para tener por única vez en mis manos la Copa Libertadores de América.