Las vueltas de la vida y del fútbol llevaron a Federico Costa a ser arquero de Ferro en esta nueva temporada que arranca de la Primera Nacional.
Arquero de gran porte, seguridad, aplomo, experiencia. Es todo lo que necesita la nueva ingeniería de Caballito para volver a Primera.
Caso análogo al de Platense, es un equipo con riquísima historia, dueño de títulos en la década del ochenta, que intenta regresar a la categoría, ya que no la disputa desde 1999.
El sacrificio de viajar desde Jovita hasta Río Cuarto con 12 años ha tenido los frutos con una gran carrera que incluye mucho tiempo en Talleres y el último paso en Patronato, en el que estuvo casi cinco años y vivió experiencias grandiosas con los paranenses.
En diálogo con El Deportivo, analiza este nuevo paso en el que el objetivo, claro está, es lograr el premio mayor.
“La verdad es que estoy muy contento por esta posibilidad; recién el jueves tuve mi primer entrenamiento, estoy adaptándome al grupo, es un club grande de la categoría y tengo grandes expectativas”, resalta.
-Recordanos cómo fue tu carrera, desde Jovita hasta Capital.
-Salí de Jovita; después, a los doce años, empecé a viajar a Río Cuarto para entrenarme en Estudiantes. Hice Inferiores ahí hasta los 17 o 18 años, cuando me fui a Talleres y estuve hasta el 2016, que pasé a Patronato. Mi paso por Río Cuarto fue sólo en Inferiores.
-Era la categoría 88 de Estudiantes, estaba Guillermo Cornejo como arquero, quien se fue a Racing de muy joven y llegaste para reemplazarlo.
-Exactamente, entré en esa categoría por él, nos dirigía Pedrito García, me quedaron muchos amigos y lindos recuerdos de un grupo hermoso.
-¿Cómo manejás el tema de la continuidad?, que para el puesto es vital. Anímicamente, ¿cómo se trabaja cuando no te toca jugar?
-Es una carrera y un puesto que tiene un poco más de tiempo porque la exigencia, si bien es importante, no es algo que te mida demasiado con el resto de los jugadores y tenés un poco más de vida útil, por decirlo de esa manera. Hay que tratar de crecer en el lugar donde estás, si vas mejorando esos aspectos del juego también van sirviendo. Siempre me preparo como si me tocara y por ahí te toca y a veces no. Este último año pude encontrar esa tranquilidad terminando el torneo pasado, pero este año no la iba a tener y decidí rescindir y esperar una propuesta que me permita jugar, por eso llegué a Ferro.
-¿Qué aprendiste de Sebastián Bertoli?, histórico arquero de Patronato. Bertoli fue concejal en Paraná.
-Tenemos una relación muy linda, fue un gran compañero, me ayudó mucho, uno trata de aprender en varios aspectos, con los valores que se maneja, además de su historia dentro del deporte, que fue de mucha perseverancia, mucha lucha, llevar ese proceso de la Liga hasta Primera es muy meritorio y habla de él como profesional y deportista de querer más, de buscar objetivos, no relajarse nunca, esas cosas son las que tuve que aprender y mirar cuando compartí con él.
-¿Cómo es llegar a Ferro?, un equipo grande, campeón del fútbol argentino, con grandes instalaciones.
-La verdad es que es lindo, es un club muy importante, con una historia muy rica, que tuvo su momento de gloria y de los otros no tan buenos. Ahora hay un envión como para buscar dar ese salto; eso se siente, se palpita en el día a día junto con todos los compañeros que llegaron, están muy entusiasmados, enchufados, para poder buscar el objetivo. Estoy muy contento y con muchas expectativas e ilusiones de poder aportar lo mío al club para conseguir el objetivo.
-¿Pudiste ver algo de la Primera Nacional pasada?
-Seguí el torneo pasado por Estudiantes, hice mucha fuerza para que se dé el ascenso, los chicos hicieron un torneo espectacular. El torneo que se viene se ve duro, con las zonas que tocaron, son todos rivales durísimos, las localías son muy fuertes. Hay que ir paso a paso y el objetivo es clasificar para jugar la final.
-El arco es un puesto en continua evolución, ¿notás con los arqueros jóvenes hoy el cambio de paradigma?
-Sin dudas que es un puesto que evoluciona mucho. Hoy se requiere del apoyo del arquero en el juego, se utiliza mucho más, hay que prepararse diferente. En los tiempos nuestros en Inferiores no te lo marcaban tanto porque se tenía otra concepción sobre el puesto. En la carrera tenés diferentes entrenadores que te enseñan y te van incorporando cosas nuevas que requiere hoy el puesto. A los más jóvenes, que tienen otra formación, les cuesta todo mucho menos.

