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Urquía: "De los precandidatos, el que más entiende al campo es Schiaretti"

Fuerte respaldo en la carrera presidencial del titular de AGD al referente de Hacemos por Nuestro País durante su visita a la Sociedad Rural de Río Cuarto

El gobernador Juan Schiaretti pasó esta semana por la sede de la Sociedad Rural de Río Cuarto para reunirse con los productores y la comisión directiva de la entidad, pero también para anunciar, en el marco de su carrera presidencial, una serie de propuestas a nivel nacional para el sector como eliminación de retenciones y unificación del tipo de cambio.

“El que diga que no se pueden eliminar miente porque está muy estudiado que 65 de cada 100 pesos que se deja de recaudar por retenciones ingresan por los otros impuestos que ya existen”, remarcó el gobernador.

Pero antes de participar de una entrevista pública en el marco de la campaña a presidente de la Nación de Hacemos por Nuestro País, Schiaretti estuvo reunido con la comisión directiva de la Rural. Pero antes de iniciar la charla, ingresó al salón el titular de la Aceitera General Deheza (AGD), Roberto Urquía. El empresario se sentó junto a Schiaretti y además de ofrecer una imagen de alto impacto en la carrera electoral rumbo a las PASO del 13 de agosto, explicitó el apoyo al gobernador en la contienda nacional.

En diálogo con Tranquera Abierta, Urquía remarcó que “respecto al campo, es muy difícil a veces que la gente de los grandes centros urbanos, me refiero más que todo al AMBA, como dijo el gobernador, y que no ha salido mucho al interior porque sus ocupaciones están allá, entienda la actividad motorizadora del campo”, dijo el referente dehecino.

Y siguió: “Estando aquí, en la sociedad rural de Río Cuarto, que es un ícono de los intereses del campo y de la agroindustria en el sur de Córdoba, es importante insistir en la importancia de lo que hizo el gobernador Schiaretti, y en el pasado De la Sota, por el campo de Córdoba Han entendido la importancia que tienen para todos los pueblos y ciudades del interior de la provincia la actividad del campo, lo que produce el campo, el valor de la ocupación de la gente, de los empleos regulares y todo lo demás. A veces desde la capital federal es difícil entender esto”, indicó.

¿Se puede escalar el modelo Córdoba a nivel nacional?

Yo creo que sí. O parte. Los modelos no son perfectos, ¿no? Son buenos para determinadas regiones. Y creo que en esta región donde Córdoba tiene una importancia fundamental en el campo, también hay turismo y hay otras cosas y fundamentalmente desarrollos biotecnológicos y desarrollo de las Apps para el campo y la agroindustria. Todo eso se puede escalar; después hay que agregar otras cosas que seguramente otras provincias y otros gobiernos pueden sumar y son fuertes. Acá hay que sumar todo lo bueno de todas las provincias para sacar algo bueno para el país.

Se habla mucho, por lo menos los precandidatos han hablado, de algunas medidas para el campo como eliminar retenciones, unificar tipo de cambio, es decir, eliminar la brecha. ¿Todo eso se puede hacer en la práctica sin generar problemas adicionales?

Yo no lo sé decir con exactitud, no he estudiado el tema económico-financiero, a ver si se puede eliminar inmediatamente. Lo que sí sé es que acá hay que producir un shock productivo, acá no podemos tener la soja pisada con 33% de retención. Miremos Paraguay, Uruguay, Bolivia, o Brasil con 150 millones de toneladas, cómo han crecido en los últimos cinco años exponencialmente y Argentina se quedó y bajó.

¿Y por qué baja la superficie implantada?

Y porque tiene un tipo de cambio que es la mitad del tipo de cambio real y porque tiene el 33% de retenciones. No hay forma que un cultivo despegue así. Y el cultivo de soja es estratégico para Argentina y para el mundo porque genera proteínas y el mundo va a la demanda de proteínas.

¿Un shock sería unificar tipo de cambio o eliminar retención o ambas a la vez?

Algo hay que hacer. El tema es el intervalo de tiempo en el que hay que hacerlo, porque seguramente no contar con los ingresos de parte de la retención es muy difícil. A todos nos gustaría retención cero, tipo de cambio unificado, pero es una utopía. La realidad me parece que no es fácil hacerlo desde el primer día, pero una de las dos cosas hay que hacerla, me parece. Y dar un horizonte, dar un horizonte para que uno sepa a 18, 24 meses porque más tiempo en Argentina es larguísimo plazo, sepa por qué camino va a recorrer.

Y sostenerlo...

Exacto. Eso se logra conversando, aunando criterios y consensuando, porque si la idea de algunos es buena, más mi idea buena, si la juntamos hace una idea mejor, pero no podemos seguir matándonos, discutiendo que lo tuyo es malo, que lo mío es bueno. Ninguno somos dueños de la verdad.

¿Por qué cuesta tanto?

Tenemos un pueblo que es así y tenemos que tratar de que eso cambie. Tarea que no es fácil, pero me parece que si a los dirigentes que les toque asumir los destinos del país a partir del 10 de diciembre de este año escuchan mucho, miran mucho y hablan poco, van a aprender mucho y van a poder hacer las cosas bien. Acá tenemos un don que hemos perdido, que es el don de escuchar. Se ve que nos cuesta escucharnos. No sé por qué nos cuesta tanto escucharnos. Si nadie es dueño de la verdad.

¿Cómo viven los empresarios los tiempos electorales en donde hay más acercamiento con los candidatos?

Es la realidad del país. La gente que aspirar a dirigir un país está tratando de difundir sus ponencias, sus ideas; después bueno, hay que evaluar qué hicieron respecto a lo que prometieron. Pero en el caso del gobernador Schiaretti, los que vivimos en Córdoba sabemos cuál es el fuerte y seguramente las debilidades que tiene, porque no es un ser humano perfecto como no lo somos nosotros, pero sabemos que el hombre se ha jugado por el campo que es lo que nos interesa a nosotros de esta zona y se ha jugado bien, permanentemente y se ha enfrentado al gobierno nacional sea del color político que sea.

¿Es el candidato, según su punto de vista, que mejor representa esto que está planteando?

En los temas del campo no tengo la menor duda. En el campo y la agroindustria no tengo la menor duda, porque lo ha practicado acá y De la Sota lo practicó acá también. El gobernador De la Sota empezó a decirle a la provincia que la provincia existía después de Río Tercero y esto hace muchos años.

¿Planteó para la agenda el tema fertilizantes, habló de biocombustibles, ley de semillas, ¿ve esto en el interés de los precandidatos?

Yo creo que sí, porque se las hemos acercado a todos. El tema es que cuando asumen se convenzan que son cosas necesarias. Yo confío que sí, yo soy un optimista, porque este país tiene tantos recursos y tiene tanta gente con capacidad que no podemos estar en la situación que estamos. No podemos tener más de 30 o 40 por ciento de nivel de pobreza. Eso es indigno para la Argentina. Es indigno realmente.

¿Ve que hay dos países?

Yo veo un interior pujante y con ganas, y dos o tres grandes centros urbanos de Argentina que son el contrapeso, ¿no? Y eso hay que tratar de morigerarlo con una política de largo plazo. Hay que frenar la emigración hacia el Gran Buenos Aires. Ya sobra gente ahí y vive mal. Acá, en el interior, hay pobreza también, pero no de los niveles que uno ve por los medios de comunicación masiva de la Capital Federal, o en estos grandes centros urbanos.

En este contexto, ¿para qué está el campo y la agroindustria argentina?

Para empujar, para liderar el desarrollo que necesita este país.

¿Hay suficiente agroindustria?

Se necesitaría mucho más. Si te digo que de todo el maíz que produce Argentina, al 35% se le agrega valor y el 65% se exporta en estado natural, como sale del campo al mundo... Falta mucha agroindustria. La agroindustria genera puestos de trabajo y eso es bueno para acá, donde vivimos, en el interior.

Para que eso se dé, ¿faltan políticas de gobierno, empresarios que arriesguen, que apuesten?

Bueno, faltan muchas cosas, pero fundamentalmente creo que negociaciones económicas internacionales fuertes para nuestro país porque esto de la libertad de comercio internacional es una risa. Porque en realidad nadie quiere que lleguen productos con valor agregado a la mesa de los franceses, o de los holandeses o de los chinos. Quieren recibir el aceite crudo para ellos refinarlo, agregarle la botella, la etiqueta, la tapa, la caja. Y nosotros tenemos que negociar eso para decir, bueno, tampoco podemos pretender vender todo con valor agregado, pero sí hacer un mix. Si alguien quiere el poroto de soja, que se lleve la mitad de poroto, pero la otra mitad de producto elaborado. Necesitamos que la política de negociaciones económicas trascienda a los gobiernos, como ha hecho Brasil y como ha hecho Chile.