El monto no registra cambios desde marzo de 2024. Según estimaciones difundidas por Chequeado, si el bono hubiese acompañado la inflación desde su implementación, debería ubicarse en torno a los $159.703 para conservar el poder adquisitivo original; en cambio, su valor nominal equivale a menos de la mitad de esa cifra, lo que implica una pérdida real del 56,2%.
Quiénes cobran el bono completo y quiénes, uno proporcional
El refuerzo de $70.000 se pagará en su totalidad a quienes, sumando todas sus prestaciones vigentes, cobren un monto igual o inferior al haber mínimo previsional. Quedan comprendidos los titulares de jubilaciones y pensiones contributivas administradas por la ANSES, la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), pensiones no contributivas por vejez o invalidez, pensiones para madres de siete hijos o más, y otras pensiones no contributivas y graciables abonadas por el organismo.
Quienes perciban ingresos superiores al mínimo pero inferiores a la suma del haber mínimo más los $70.000 recibirán un bono proporcional hasta alcanzar ese tope. A modo de ejemplo: un beneficiario con un haber de $460.000 cobraría un refuerzo de aproximadamente $29.776 para llegar al ingreso máximo garantizado de cerca de $489.776.
El decreto establece que el bono tendrá carácter no remunerativo, no sufrirá descuentos y no será computado para ningún otro concepto. En el caso de pensiones compartidas, todos los copartícipes serán considerados como un único titular.
El haber mínimo sube, pero el bono pierde participación
A través de la Resolución 232/2026, firmada por el director de la ANSES Guillermo Héctor Arancibia, el organismo fijó los nuevos valores previsionales para agosto. El haber mínimo garantizado pasará a $419.775,93, frente a los $411.989 de julio, mientras que el haber máximo quedará en $2.824.694,49. La Prestación Básica Universal (PBU) se actualizó a $335.820,74 y la PUAM a $335.853,70, equivalente al 80% de la jubilación mínima.
La actualización del 1,89% responde a la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de junio de 2026, conforme al mecanismo establecido por el Decreto de Necesidad y Urgencia 274/24. Sin embargo, esa movilidad mensual aplica únicamente sobre el haber y no sobre el bono extraordinario, que permanece fijo.
El resultado concreto es que los $70.000 representarán en agosto cerca del 14% del ingreso total de un jubilado que cobre la mínima, una proporción notablemente menor a la que tenían cuando el refuerzo se implementó. Según los cálculos de Chequeado, la jubilación mínima con bono se ubicará en agosto un 9,1% por debajo de noviembre de 2023 en términos reales y registrará una caída interanual del 4,5%.