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Un Presidente listo para vacunarnos a todos y a todas

Lunes 2.- La Argentina podría adquirir diez millones de dosis de la vacuna Sputnik V entre diciembre y enero.- Una jugada maestra que, suponemos, habrá sido elucubrada para tomar por sorpresa a la versión nacional del Covid-19, que estaría preparándose para enfrentar los productos de Oxford y Pfizer con que supuestamente íbamos a presentarle batalla y ahora tendrá que diversificar su estrategia para hacer frente a un rival misterioso, de esos que no permiten al público presenciar los entrenamientos. Claro que eso complicó un poco la interna del vestuario y sobre todo la de la hinchada. Tenemos a los que celebran el límite a la infiltración imperialista, justo en la semana en la que celebramos el aniversario de la epopeya de Mar del Plata 2005, cuando Chávez, Lula y Néstor se le plantaron orgullosamente a Bush y a su perverso Alca al módico costo de la rotura de algunas vidrieras en la ciudad anfitriona: poner a las vacunas capitalistas de las multinacionales farmacéuticas a competir con un producto nacional y popular cuya efectividad está garantizada por el compañero Vladimir Putin, más versado en cuestiones científicas y sanitarias que cualquier epidemiólogo sabiondo, es casi casi como bajar de Sierra Maestra o tomar por asalto el Palacio de Invierno. Pero también están los que se alarman por la eventual llegada de un arma biológica de la KGB que contenga alguna de esas sustancias con las que se autoenvenenan los disidentes rusos para hacer quedar mal a su gobierno, o, peor todavía, que con la excusa de eliminar un virus introduzca otro, el del marxismo leninismo, en los vulnerables cerebros de los incautos que se la pongan y se conviertan en zombies compelidos a reemplazar la celeste y blanca por un sucio trapo rojo.

Martes 3.- La Corte avaló el traslado de los jueces pero sólo hasta que se realice un nuevo concurso.- La apasionante trama en torno de los camaristas federales que Alberto sacó de la Cámara Federal no porque incor- diaran a Cristina, qué va, sino porque estaban mal trasladados por Macri, fue resuelta por nuestros supremos de la manera juiciosa, definitiva y valiente que caracteriza al altísimo tribunal, de modo tal que a nadie le quede la menor duda de su compromiso con la ley, la Constitución y el Estado de derecho plasmado a través de una lógica jurídica impecable: sí pero no. Los jueces habían sido bien designados pero no pueden seguir en sus cargos porque no corresponde, de modo que echarlos a patadas es lo correcto aunque deben seguir donde están. Y lo mejor de todo es que esta prístina y transparente toma de posición servirá de aquí en más de guía para resolver la situación de las decenas de jueces trasladados que pululan por todo el país. Apenas el primero de los grandes éxitos que descontamos se irá anotando una Corte tan celosa de su autonomía y del principio de división de poderes como predispuesta a cooperar con el poder político en su autoimpuesta misión de forjar una Justicia autónoma del poder político, por las buenas o por las otras: un propósito que seguramente se volverá más asequible en tanto más y más jueces sean conscientes de ser absolutamente y acaso eternamente provisorios, porque saber que te pueden rajar en cualquier momento es lo que refuerza tu aptitud para resolver con independencia, conforme a derecho y sin doblegarse ante presión alguna.

Miércoles 4.- Donald Trump afirma que ganó y que le quieren robar la elección.- A quienes estamos acostumbrados a que los fraudes electorales sean cometidos por el oficialismo, que justamente por ostentar el poder maneja las herramientas de la eventual manipulación, y a que los denunciantes sean quejosos y lloriqueantes opositores, la inversión en el orden de los términos se puede presentar como algo heterodoxa. Pero bueno, ya sabemos que Donald no dejó su cómoda existencia como estrella de la televisión y magnate inmobiliario que emerge más fuerte de cada concurso preventivo y se metió en el barro de la política para hacer lo mismo que hacen los demás. En rigor, los esfuerzos del establishment para cerrarle el paso escamoteándole votos los viene denunciando desde la elección anterior y en esta misma campaña avisó que si perdía iba a ser porque se preparaba un fraude gigantesco. Lo insólito, en todo caso, pasa por las demandas totalmente fuera de lugar de los seguidores de Joe Biden, de los medios de comunicación y de varios integrantes de su propio partido que le piden que presente las pruebas de su denuncia, cuando en realidad la única prueba que hace falta está a la vista: si perdió alguien que solamente puede ganar, tiene que haber habido trampa. Y lo único que puede hacer para defender la integridad del sistema democrático y el honor de la Nación que hizo grande de nuevo es incendiarlo todo para que aprendan que con él nadie juega sucio. Esperemos que la Corte de allá, que no casualmente tiene tres integrantes de nueve designados por él, esté a la altura, para poner las cosas en su lugar.

Jueves 5.- Polémica en Entre Ríos por un cuento para niños llamado "El gorila Gorilón".- Un lamentable revés en los constantes esfuerzos de nuestra clase política por cerrar la grieta. Parece que en el Portal Educativo Aprender de la provincia de Entre Ríos publicaron este cuentito para párvulos del jardín de infantes, seguramente en atención a las quejas por el supuesto adoctrinamiento en las escuelas de otros tiempos a través de “El Nestornauta” y otros héroes nacionales y populares. Y ahora que crean un personaje simpático y querible con el que puedan identificarse los cachorros de los primates antropomorfos del otro lado de la grieta, resulta que tampoco les gusta y hasta hacen renunciar a la funcionaria responsable de tan bienintencionada iniciativa. Lástima que así quedaron truncos otros emprendimientos literarios con los que se procuraba reforzar el pluralismo y la tolerancia en las mentes de los educandos, como “Patito la Pistolera”, “Lilita, la pastorcita mentirosa” y “Los vicios de Mauricio. Parte I: la pereza”, que seguramente habrían hecho las delicias de los pichoncitos de globoludos en su etapa de formación.

Viernes 6.- Fernández anunció la creación de un “comando de vacunación” que encabezará él mismo.- Una rutilante reaparición que nos retrotrae, después de tanto tiempo que nos preguntábamos si no nos habría olvidado, al saludable hábito de anunciarnos los éxitos en la lucha contra el coronavirus en persona, como en aquellas charlas de comienzos de la pandemia en las que nos contaba lo bien que estábamos haciendo las cosas. Es que había grandes novedades que comunicar: la vacuna, el final del aislamiento para el AMBA, lo pasamos por encima a Estados Unidos en muertos por millón de habitantes... Ah, ¿esa noticia no tuvo tiempo de darla? Bueno, no va a estar en cada detalle, sobre todo ahora que se va a “poner al frente de la epopeya” inmunizadora. Eso sí, sin ideologizar la vacuna ni mucho menos hacer demagogia con ella. No es una gran novedad para nosotros los argentinos: cuando nos están vacunando, siempre tenemos la impresión de que es el Presidente (el de hoy, pero lo mismo corre para cualquiera de sus predecesores y predecesoras) el que está al frente, jeringa en mano, o al menos cumpliendo un papel central en primera línea. En cualquier caso, lo importante es el anuncio de que el final de la pesadilla está cerca, lo que vista la clarividencia demostrada por Alberto, Ginés y Carla en el tema -al calcular cuando llegaban los picos de contagios, ponele-, nos deja de lo más tranquilos.