"En cuanto a la Copa America, a mí me gustaría que se hiciera en Colombia"
Las 18 horas del último viernes en Buenventura, Valle del Cauca a 114 kilómetros de Cali, sobre la bahía que lleva el nombre de la ciudad, a escasos kilómetros de la costa pacífica. Allí reside el ‘Tren’ Adolfo José Valencia, ícono del fútbol colombiano de los noventa, una auténtica estrella en su país.
Quizá el primer cafetero en brillar en las grandes ligas de Europa. A tal punto para la temporada 93-94 el todo poderoso Bayern Munich puso los ojos en ese delantero potente y a la vez fino y talentoso que brillaba en Independiente Santa Fe de Bogotá.
Hoy vive con sus padres, llevando una vida tranquila, lejos del rigor de los entrenamientos y lo estricto de un profesional. Entre salsa caleña y alguna comida nos atendió nuestra llamada para hablar de todo. Con esa alegría tan particular de los colombianos y a la vez la posibilidad de compartir algo de la carrera de este ícono.
La charla se paseó por la Copa América, de la cual Valencia quiere que se haga en Colombia pese a la crisis social, hasta la vida en Alemania con Beckenbauer de entrenador y Lothar Mattheus de compañero de quienes guarda grandes recuerdos. En Baviera se alzó con la Bundesliga de esa temporada, la 93-94, marcando 14 goles y cortando una racha de cuatro temporadas sin poder ser campeón del fútbol alemán.
Un equipo que además de esas dos figuras dentro y fuera de la cancha contaba con una decena de jugadores de la selección germana.
Luego su próximo destino fue el Atlético Madrid, camiseta que vistió en la 94-95, compañero de Diego Simeone, a quien ya lo veía casi tres décadas atrás como entrenador.
En el Colchonero duró apenas una temporada sufriendo la falta de respeto de Jesús Gil y Gil, el por entonces polémico presidente del equipo. Según varios testigos, entre ellos Coco Basile, quien dirigía al equipo, el mandamás del club propinó insultos de carácter racista para con el colombiano.
La parte final es con Maradona y Messi, a quienes admira de toda la vida.
Sin más preámbulo, Valencia comienza hablando de la situación social de su país hoy.
-Ustedes mismos son conscientes de lo que se está viviendo, acá hay un paro y se está llegando a un diálogo entre el gobierno y las partes. Quieren hacer una reunión para que se llegue a un acuerdo,;están subiendo mucho los precios y producto del paro, donde no se puede transitar, y ahí van los alimentos para todo el país, eso genera un caos, no hay alimentación, los transportes parados. Lo otro es el problema del coronavirus, nosotros nos tenemos que adaptar al Covid, no va a ser fácil y estamos alertas. En cuanto a la Copa América, a mí sí me gustaría que se hiciera porque es un torneo internacional y si no se hace a Colombia nunca le van a dar nada para hacer en un futuro.
-Digamos que podría tener consecuencias para futuros torneos, ¿a eso se refiere?
-Desde mi punto de vista así lo analizo y el presidente de la República debería tratar de reunirse aquí con todo el pueblo colombiano, con los indígenas y toda la gente que de verdad son los que están pendientes de estas reuniones y llegar a un acuerdo así se puede dar esa posibilidad. En Europa se va a jugar la Eurocopa y aquí sería bueno tener la Copa América; entre junio y julio prácticamente va a estar paralizado el fútbol y en esos dos meses lo único que tenemos es la Copa América y la eliminatoria. Entonces quedaría bien hacer una muy buena copa y hacer las cosas bien.
-Es usted un ídolo de Independiente Santa Fe, ¿cómo vio la actuación del equipo contra River?
-Aquí Santa Fe dejó ir a varios jugadores de experiencia; en Colombia muchos clubes dependen de las taquillas y al no haber gente en los estadios es algo que le va a dificultar mucho a la mayoría de los clubes, entonces Santa Fe dejó ir a los mejores jugadores para hacerse de un dinero y se quedó con el grupo de muchachos que había, a la par de subir varios chicos de la sub-20, por eso no le dio para poder competir bien en Copa Libertadores. Que es otro torneo, bastante competitivo, eso no viene siendo culpa ni de los directivos ni del entrenador, eso es algo que el mismo coronavirus ha llevado a esta situación, que no puedan participar con normalidad, eso es lo que está matando todo el fútbol.
-¿Cómo ve el nuevo ciclo de Reinaldo Rueda como entrenador de la Selección?
-Lo que yo sí sé de Rueda es que conoce la idiosincrasia de nuestro fútbol. No estamos muy bien en la eliminatoria; él sabe que los únicos jugadores que ahorita pueden levantarle el ánimo a los jugadores son los de experiencia y trayectoria. Entonces me gustó esa lista de 26 jugadores que convocó, esperemos que lo dejen trabajar, porque es de paciencia, no es de un día para el otro organizar todo. Lo primero es levantar el ánimo y después apoyarnos en los jugadores que hace años están en Europa; la gente los quiere ver, con lo que han aprendido en otros países y lo aporten acá para que la selección vuelva a ser como antes. Estamos en esa expectativa de verlos y por eso es el deseo enorme de que se diera ver la Copa América. Por ejemplo, ver hoy a Cuadrado a James Rodríguez o Muriel.
-¿Se da tiempo para ver todo lo que hizo en su carrera, jugando en un par de los mejores clubes del mundo y en dos mundiales entre tantas cosas más?
-Claro, pues uno ahora tiene la posibilidad de estar más tranquilo; hoy estoy con mi mamá en Buenaventura (municipio del Valle del Cauca, a 114 kilómetros de Cali, sobre el océano pacífico), compartiendo con ella mi casa, además de mi familia. Son cosas que siempre hacen falta; antes, entre viajes y concentraciones no tenía tiempo para disfrutar de mi familia. Ahora ya hace dos años que estoy aquí con ellos y eso es la ley de la vida. No todo puede ser fútbol o dinero, también tenemos que ver las cosas bonitas que rodean ese círculo. Yo ahora estando de vacaciones y con mis viejos estoy contento, ya no tengo ese apuro de antes de madrugar todos los días, entrenar. Ahora me levanto cuando quiero y eso es bueno, manteniendo la salud y cuidándome mucho del coronavirus, no salir tanto. Es un problema el descuidarse, la podés pasar muy mal.
-¿Cómo fue haber sido dirigido por Franz Beckenbauer en el Bayern Munich?
-La experiencia fue muy buena, Beckenbauer me decía que hacía tiempo me seguía. El Bayern es un club que trata de no equivocarse, cuando ficha un jugador es porque sabe del rendimiento y lo que le puede dar a la institución. Eso me llenó de muchas satisfacciones, cuando un tipo como él, siendo un crack y que ganó todo con el club y la selección, se haya fijado en mí. Allí ganamos una Bundesliga, estuve muy bien rodeado con jugadores de la selección alemana, Mehmet Scholl, Bruno Labbadia, Lothar Matthaus, Christian Ziege. Y siempre me puso como compañero al brasileño Jorginho, que era mi pana y me ayudaba con la traducción. Eso me llenó de satisfacción y me hizo ser campeón, fue un equipo que jugaba muy bien. Todo eso incidió mucho para que me vaya bien. Me decía Beckenbauer que juegue como en Colombia, con alegría, que tenga esa chispa. Yo siempre cuando tuve entrenadores que me dejaron jugar a mi manera, porque yo tenía muchas condiciones, era habilidoso, inteligente; a veces, cuando no podía hacer goles, metía pases gol, tenía esa potencia para jugar y en la definición era muy frío, esas eran mis virtudes. Entonces, cuando yo tuve entrenadores que me cohibían de eso no me hacían sentir bien.
-Por lo que lo pudo conocer, ¿cómo jugaba Matthaus?
-Lothar comenzó a jugar como volante creativo, después terminó de libero, junto a Olaf Thon (campeón en Italia 1990) era un líder con mucha confianza, personalidad, y nos transmitía ese deseo de jugar, de divertirse. Teníamos un grupo de jugadores que nos respetábamos mucho, nos queríamos mucho. Siempre estábamos en un gran salón donde desayunábamos, veíamos videos. Antes de Franz había mucha desunión, él se dio cuenta cuando llegó y cuando nos unió, el equipo comenzó a marchar. Es que el fútbol tiene que ser eso, si no hay esa unión, esa amistad y compañerismo, es muy difícil conseguir el éxito en un equipo.
-¿Se notaba el contraste entre esa manera de ser del colombiano y del alemán?
-Claro, pero me trataron siempre bien. Yo era de los jugadores que hacía casi un gol por partido. Cuando lo hacía la directiva del Bayern o los hinchas, nunca supe quién, me llevaba a mi casa una canasta familiar llena de alimentos, de todo tipo, me querían mucho. Por eso soy muy agradecido a la institución, ese cariño que recibí me hizo dar lo mejor para esa gente. Fui un privilegiado y siempre tenía esa mentalidad de que si ellos me daban todo yo tenía que darlo todo por esa camiseta y entregarme cien por ciento. Me trataba de preparar lo mejor que podía, el jugador profesional tiene que ser así.
-Luego en Atlético Madrid fue compañero del Cholo Simeone, ¿ya lo veía como un entrenador dentro de la cancha?
-Pues sí. A Simeone nunca le gustó perder y el jugador siempre tiene esa actitud. El paso que da es ser entrenador, lo mismo en la selección de Colombia pasaba con Leonel Álvarez, era de esos que se pegaban cuando perdía. Entonces, a través de lo que aprendió con los técnicos que tuvo, le queda muy fácil dirigir. Yo creo que es más que todo tener un buen manejo de grupo, darle buen trato a los jugadores, a la par de saber parar bien las piezas. Muchas veces la dificultad está en eso, no porque no tenga jugadores sino que no tiene las piezas en su lugar, eso es la dificultad que se ve en muchos equipos. Lo que Simeone le ha dado al Atlético Madrid ningún entrenador antes se lo ha dado, por eso lo quiere mucho la gente de la directiva, y es una persona que se merece todo lo bueno porque es profesional y trabaja para que ese club haga siempre las cosas bien.
-Me remonto al mundial de USA 94, ¿cuánto afectó las amenazas sufridas por integrantes del plantel de parte de grupos mafiosos?
-Nosotros cuando acabamos ese 5 a 0 ante Argentina nos confiamos y nunca analizamos que los rivales desde hacía tiempo ya nos tenían analizados, entonces nos faltó esa viveza de decir que hay equipos que se nos iban a meter atrás y salir de contragolpe, que no podíamos regalarnos tanto; por eso las cosas no salieron bien en el mundial. Salíamos a jugar de igual a igual a todas las selecciones. Ese 5 a 0 que ganamos contra un equipo de tanta jerarquía como era Argentina, con los jugadores que tenía, nos llenó de confianza a nosotros y pensamos que podíamos pelear el mundial, sin menospreciar al resto de los equipos. A nosotros nos mató el exceso de confianza porque hizo que nos descuidáramos y por eso perdimos. Ahora lo analizo y miro los rivales, Estados Unidos nos salió a esperar, siendo el anfitrión de la Copa, por ejemplo.
-Finalmente ¿tuvo alguna experiencia con Maradona?
-Con él en persona no, pero siempre fue mi ídolo cuando yo era muchacho, siempre admiré cómo jugaba, cómo sentía el fútbol, las ganas que le metía; Diego lloraba cuando perdía. Yo por eso de chico fui hincha de Argentina, ya cuando se fue seguí siendo por Messi, soy hincha de él. Lo que jugaba en Barcelona con Iniesta, Xavi. Me gustan esos equipo que juegan al fútbol, por eso me volví hincha de él, por lo inteligente que es.