Una novedosa propuesta del Rosario Fútbol Club busca integrar a las familias que participan de la institución que trabaja con el deporte social y después de cada encuentro en el que ofician de locales, las madres se quedan jugando para compartir con sus hijos.
No se trata de fútbol femenino, que el club cuenta con este plantel y participa de destacados torneos, sino que es un momento de distensión, de risas y de paso se hace un poco de actividad física, con niñas y niños convirtiéndose en los espectadores luego de contar con la hinchada de sus padres cuando a ellos les tocó jugar.
“La idea fue involucrar a las madres para unir a las familias, algo que le hace bien al club. Ya empezamos con las madres y ahora sumaremos a los padres, es algo que busca ser más armónico, en esta sociedad en la que la gente necesita un lugar para disfrutar de sus hijos y que los chicos disfruten de sus padres”, comenta Carlos Gariboglio, máximo referente de esta ONG que desde hace años brinda a chicas y chicos de los sectores más vulnerables de Río Cuarto la posibilidad de jugar de manera federada en el torneo local.
La iniciativa contempla el desarrollo de encuentros internos, entre las madres de los jugadores de distintas categorías, “lo hemos implementado semanas atrás, con una muy buena participación de madres, que quedaron contentas con lo que se hizo”, comentó Gariboglio, quien agregó que son eventos que se desarrollan cada vez que se llevan a cabo encuentros en las instalaciones del Rosario Fútbol Club: “Cuando hacemos de local armamos estos encuentros, no es que sea una competencia con otros clubes, sino que es algo a nivel interno para unir a todas las familias”, completó.
El responsable del club social indicó que luego de las convocatorias, las mismas madres les comunicaron la intención de seguir con estos encuentros y el deseo de que se mantenga la iniciativa; “siempre nos dicen que tienen ganas de jugar y del puesto en el que suelen hacerlo, igual que los padres quieren sumarse, estamos contentos porque ha tenido muy buenos resultado”, señaló y destacó que lo seguirán haciendo en cada jornada que les toque jugar de locales.
- ¿Hay un profesor que las guía en la actividad?
- Recién lo estamos iniciando, pero como no se busca una competencia no hay una dirección en ese sentido. Muchas de las mujeres vienen y te dicen que hace años que no hacen nada. Les explicamos que simplemente es para divertirse. Se han reído mucho, toda la gente estaba alrededor de la cancha. Después hicimos un campeonato de penales, como para que todas participaran y vieran cómo es el juego, considerando que muchas no lo habían hecho nunca.
De estos encuentros ya participan más de 20 madres, que es un gran número, y de a poco se van sumando nuevas familias. De hecho, para las próximas semanas ya se está organizando el juego de los padres, incluso se planean encuentros entre semana para que más padres se involucren. “Es una gran posibilidad para retomar las actividades luego de un año y medio muy difícil con la pandemia”, indicó Gariboglio sobre el impacto que les provocó este contexto.
Sin embargo, asegura que de a poco se han recuperado y se sumaron muchos chicos nuevos a las actividades. Al fútbol en distintas categorías y hasta el plantel superior, más el fútbol femenino y la experiencia que tienen con las madres, se ha sumado este año el futsal, que ya entrenan en canchas de fútbol 5 y que juegan en una liga que se desarrolla en las canchas de Estudiantes y la Universidad Nacional.

