En este repaso que hemos realizado por la mayoría de los clubes de la Liga Regional, la situación se va repitiendo en cada uno de la misma manera. La primera impresión tiene que ver con la desazón que causa ver a las instituciones paradas sin ninguna actividad disponible, lo cual se sobreentiende por el panorama sanitario que hoy nos toca vivir. A pesar de estar en estos momentos en zona blanca, genera en esta parte de la provincia con los pueblos y la ciudad de Río Cuarto un panorama favorable, mucho más si lo comparamos con la situación que se vive en Capital Federal y el conurbano bonaerense.
Fecha clave en términos futbolísticos será el 3 de agosto cuando se levante la suspensión de las actividades, vigente desde el 28 de marzo. A partir de allí se verán cuáles son los pasos a seguir en materia futbolística, siendo lo más delicado, a priori lo decimos, el regreso de las categorías infanto-juveniles por varias razones, quizás la más importante tiene que ver con el hecho de los traslados, con la cantidad de jugadores que tienen que ir de una localidad a otra, situación que sanitariamente puede ser compleja. El otro punto fundamental, ya en Primera y el Ascenso, es la cuestión económica con la inviabilidad de jugar a puertas cerradas, a sabiendas de lo que cuesta abrir la cancha y con relación a que no tenés recaudación. Cierto es que para agosto aún falta, como lo es también el hecho de ser optimistas en cuanto al control de la pandemia en esta parte de la provincia.
Por supuesto que cada entidad tiene sus particularidades, clubes como Atlético San Basilio, Municipal de Adelia María, el propio Atlético Sampacho y la gran mayoría disponen de muchas disciplinas con mucho movimiento en lo deportivo y también en lo social con las confiterías y la actividad natural que tiene cada sede como tal, eso hace que la realidad que hoy toca ver sea absolutamente dispar con la habitualidad de los mismos.
Un panorama diferente, por ejemplo, vemos en Ateneo Vecinos de General Cabrera, dado que el fútbol es casi la única disciplina y el parate se ve replicado sólo en esa materia.
Leonel Bressán es presidente del Atlético Sampacho y nos comenta de la realidad que hoy les toca vivir, no sólo en lo que compete al club, sino también el día a día de la localidad en plena cuarentena.
El año comenzó de manera muy positiva con la realización de un viejo proyecto, como era la concreción del sistema lumínico que por el mes de febrero tuvo su estreno, en un año en el que, después de mucho tiempo, ha tenido pocos refuerzos y gran predominio de jugadores locales para encarar el trunco certamen liguero. Así lo describe el presidente milrayita:
“Está todo cerrado, nos da mucha angustia ver al club así, sin ninguna actividad, te causa una verdadera pena que no haya el movimiento que había. Dejando de lado el fútbol, todo lo que tenía que ver con los chicos y chicas de patín, gimnasia artística, hockey, bochas, ciclismo, que son las actividades que tenemos”.
-¿En cuanto a lo futbolístico qué expectativas tenían?
-Habíamos formado un equipo competitivo, no sé si para estar en los primeros puestos pero sí para estar ahí prendidos. Apostamos a la mayoría de jugadores del pueblo, con un par de refuerzos solamente. Hace más de 20 años que estoy en el club y es una de las primeras veces que estamos con tan pocos jugadores de afuera.
-Es una pregunta que se la hemos repetido a la mayoría de los dirigentes de los clubes, ¿qué opina del fútbol sin público en la Liga?
-Es inviable, sin público no se puede hacer nada, de eso estamos convencidos. Esto es día a día, hay que ver cómo se desarrolla todo, pensá que la ciudad de Córdoba pasó por situaciones difíciles, tuvo que volver a una fase anterior. Creo que cuando volvamos a tener la reunión con los presidentes en agosto se irán a tomar las mejores medidas que correspondan para tranquilidad de todos los clubes.
-¿Han pensado cuando les toque abrir el club por dónde empezar?
-Todavía no, con los chicos de la comisión nuestras reuniones son por teléfono. En mi caso por ser agropecuario tengo permiso especial para salir, tengo un poco más de movimiento, pero por otro estoy pasado en edad.
-¿Cómo es ver Sampacho vacío hoy, sin ese movimiento permanente?
-Es muy triste, no hay chicos en la calle ni en las escuelas, sin ese bullicio, todo está muy tranquilo, parecen algunas ciudades europeas que cuando ya es de noche no queda nadie en la calle.
-¿Cómo subsiste el club hoy?
-Lo hacemos gracias a unos alquileres que tenemos, el inquilino se está portando muy bien porque nos sigue pagando el alquiler de un bar que lógicamente no lo puede abrir, sumado al aporte de los socios. Tenemos también un bono contribución para ayudar a algunos jugadores, eso es todo. lo que podemos hacer.

