Julio Rivero: “El fallo primero me sorprendió y ahora me preocupa”
Dijo que rápidamente debe investigarse si los jurados fueron influenciados por los vocales en el momento de la votación. “Estaba convencido de que si había unanimidad iba a ser por la absolución de Medina”, recalcó
Julio Rivero, el fiscal de Cámara del juicio por el crimen de Claudia Muñoz, confió a Puntal que lo primero que sintió con el fallo que condenó a Sergio Medina a 15 años de cárcel fue sorpresa. “Pero ahora estoy preocupado”, admitió.
¿Por qué? Por el contenido de un posteo en las redes sociales que hizo un semanario de la ciudad donde se deja entrever que los jurados populares fueron influenciados por los vocales técnicos para llegar a un voto unánime por la condena.
Rivero dijo que hay que determinar en forma urgente si la publicación que hizo el semanario Otro Punto en Facebook “es una simple opinión” de su editora responsable, la periodista Alejandra Elstein, o si algún jurado popular le confió haber sido guiado o “llevado” por los jueces técnicos para votar de determinada manera.
Por eso, tal como lo adelantó este diario, analiza presentar un pedido de investigación de lo que sucedió el viernes al caer la tarde, entre las 19.30 y las 23.30, cuando el jurado popular y los jueces técnicos de la Cámara Primera del Crimen se retiraron a deliberar su voto.
“Yo estaba convencido de que si había unanimidad en el fallo iba a ser por la absolución”, reconoció. Pero más allá de que el veredicto se decidiera en contra de lo que él pidió, dijo que lo que le generó inquietud fue lo que vino después.
-Como representante del Ministerio Público Fiscal creo haber sido muy claro en mi alegato. Ahora bien, esa sorpresa por el fallo luego se transformó en preocupación cuando tomo conocimiento de la publicación que realiza su colega, la periodista Alejandra Elstein, en la que deja entrever expresa o implícitamente los pormenores de la deliberación de los jurados populares. -Dijo ayer Rivero, minutos antes de ingresar a un juicio por otro homicidio.
-Allí se afirma que los jueces técnicos influyeron sobre la determinación de los jurados populares.
-Según esa publicación, lo que está sugiriendo es esa circunstancia. Por eso, indudablemente alguien, que no soy yo, debería convocar a la periodista a los fines de que primero ratifique su publicación y, concretamente, se determine si estamos en presencia de una opinión -como ha habido tantas después del fallo-, o si se trata de una información periodística basada en fuentes.
-Más bien parece esto último.
-Da la sensación de que lo que está diciendo surge de algunos integrantes del jurado popular, con lo cual, si bien la profesional está amparada constitucionalmente respecto a la reserva de las fuentes, esto amerita una investigación penal o una investigación administrativa para averiguar qué fue lo que pasó en esa deliberación.
-¿Lo va a pedir formalmente?
-Lo estamos analizando y estamos viendo cuál sería el remedio. Yo como fiscal de cámara y parte de este proceso no tengo facultades para tomar declaración a nadie, esto se debe canalizar por la vía que corresponde.
-¿Un fiscal de instrucción?
-Ante quien corresponda, una vez que determinemos si es una cuestión judicial o administrativa. Insisto con esto: ese posteo periodístico necesita rápidamente ser ratificado primero, y segundo, escuchar de boca de la periodista si se trató de una opinión, con lo cual la situación se termina acá, o si es una información.
-¿Qué pasa si se confirma que sucedió tal como manifestó la colega?
-Sería aventurado decir las consecuencias procesales que podría tener, no lo vamos a saber hasta que esta situación sea aclarada.
-En la marcha que convocó la familia de Sergio Medina se lo comparó a usted con Poncio Pilatos. Por un lado, pidió la absolución de Medina y, acto seguido, dijo estar convencido de que era el autor del crimen. Incluso sostienen que eso influyó en los jurados.
-No, no estoy de acuerdo con eso. Lo real y concreto es que hicimos un detalle minucioso de la prueba que nos llevaba a la imposibilidad de destruir el estado jurídico de inocencia del que goza cualquier ciudadano. En este caso, Medina. Si mis últimas palabras se interpretan como que dejé entrever que estaba sindicando a una persona como la autora del hecho, sólo que no lo podía probar... (se calla unos segundos). Yo recuerdo otros juicios en que mirándolo a los ojos al imputado le he dicho: “No me cabe ninguna duda de que usted es el autor, porque tengo mi íntima convicción, mi parecer; pero no tengo los elementos de prueba para sustentar esa acusación. Por lo tanto no puedo acusar”.
-Si lo mismo le sucede al jurado popular, es decir, si cree que el acusado es el culpable pero no tiene pruebas, ¿en qué sentido debe votar?
-(Se toma unos segundos). El jurado popular es un juez de los hechos, tiene que definir si una persona es culpable o inocente, según su parecer. Yo intervine en muchos juicios por jurados, pero no me corresponde intervenir en la deliberación. No sé qué ha sucedido en este caso puntual. No sé la opinión de ellos, porque la deliberación es secreta, como lo dice la ley. A lo mejor hay un jurado que dice: “para mí, Medina es culpable”, y cuando le preguntas por qué, te responde “porque, ¿viste la cara?, viste que fue inmutable, nunca tuvo un gesto ni cuando la tía lo abrazó, ni en el momento del veredicto”. Yo no sé si esa es la manera de determinar la culpabilidad o la inocencia de una persona.
-Si eso funcionara así, se sentaría un precedente muy peligroso porque los jurados prescindirían de las pruebas para decidir.
-Yo insisto. Yo defiendo este instituto, soy un férreo defensor del jurado popular y lamento profundamente las consecuencias y los ribetes que ha tenido este veredicto condenatorio, a partir de esta sospecha que se ha planteado a partir de la publicación de su colega.