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"La desinformación es un gran negocio para la industria alimentaria"

Tras lo ocurrido en la Cámara de Diputados, con la falta de quorum para el tratamiento del proyecto, organizaciones nacionales que luchan por el desarrollo de la normativa destacaron la importancia de contar con una regulación como política de salud

Esta semana se generó el debate por la falta de tratamiento del proyecto por una Ley de Etiquetado Frontal en la Cámara de Diputados del Congreso argentino. La ausencia de legisladores para evitar el quorum y así no votar por una legislación necesaria para mejorar las políticas de salud pública dio lugar al descontento de las organizaciones sociales de todo el país.

La urgencia por una regulación de lo que consumimos, el pedido por información clara de lo que contienen estos productos y el temor por la pérdida de estado parlamentario del proyecto fueron algunos de los ejes que mencionaron los organismos en torno al debate.

“Este proyecto tiene que ver con un modelo agroalimentario que trae estos productos ultraprocesados que empezaron a abundar en los últimos 30 años como parte de la desregulación de las políticas neoliberales. Este modelo se mantiene en los productos ultraprocesados que nos están enfermando”, detalló Gloria Sammartino.

En diálogo con Puntal, la antropóloga Gloria Sammartino, especialista en nutricion e integrante del área de Alimentación de la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT), indicó que el hecho de que no haya habido quorum en Diputados “fue escandaloso, sobre todo porque va a ser un año de la media sanción del Senado y en julio de este año hubo un dictamen favorable, pero se está perdiendo una oportunidad muy importante”.

En este sentido, consideró que “políticamente necesitamos que los diputados asuman su compromiso que les dio la sociedad para legislar, porque acá está en juego la protección del derecho a la salud, por sobre las políticas partidarias que están atravesadas por intereses corporativos del lobby de las grandes multinacionales”.

- Se mantiene el debate sobre un proyecto que se destaca como clave para mejorar las condiciones de nutrición, ¿qué hace a esta ley clave para su tratamiento?

- Desde nuestro espacio destacamos que esta propuesta de ley se enmarca dentro del proyecto de promoción de alimentación saludable y la propuesta de etiquetado frontal, de advertencia, con octágonos negros, destacando los excesos y las sustancias que son nutrientes críticos como la sal, azúcar y grasa, tienen que ver con un modelo agroalimentario que trae estos productos ultraprocesados que empezaron a abundar en los últimos 30 años como parte de la desregulación de las políticas neoliberales. Este modelo se mantiene en las producciones básicas de cereales como el trigo, la soja, la caña de azúcar, los productos básicos con los que se elaboran estos ultraprocesados que nos están enfermando.

Por otra parte, Sammartino señaló que existen muchos mitos con relación al impacto que la aprobación de la ley generaría a la economía del país: “Dicen que se verán pérdidas de empleo, algo que ya se ha demostrado, por ejemplo, en Chile, que en 2016 aprobó la misma medida y la experiencia es que no pasó nada de lo que dicen, no hubo una evolución negativa, por el contrario, pueden ser oportunidades para otros sectores”, sostuvo y agregó que, “en caso de que algunos sectores manufactureros tuvieran problemas, sería la oportunidad para que otros puedan producir alimentos verdaderos”.

En esta línea, conectó con la lucha de la UTT: “Entendemos que la comida verdadera es la que viene de la red campesina de producción de alimentos, que son productos frescos como vegetales, huevos, carne, lo que dicen las guías alimentarias”, consideró.

Sammartino destacó que la aprobación de una ley de estas características resulta fundamental para los niños y adolescentes: “Como adultos creemos que les estamos dando un producto sano a nuestros hijos, pero está lleno de sal, grasa o azúcar, pero pasa por las estategias de las grandes industrias que tienen mucho dinero como para publicidad y al hacer estos avisos engañosos se cree que les estamos dando un buen producto lácteo, asociándolo con que la leche es buena, pero a lo mejor está lleno de azúcar, por esto esta ley es tan importante”, completó.

- ¿Qué expectativa tienen para el desarrollo del debate?

- La verdad es que necesitamos que el proyecto no pierda estado parlamentario, porque si no desde diciembre deberíamos volver al inicio de todo. Queremos que los elegidos por el pueblo para legislar se hagan cargo de lo que tienen que hacer, considerando que la mala nutrición es un problema muy serio porque afecta a casi el 70% de los argentinos adultos que padece sobrepeso y esto, relacionado con enfermedades no trasmisibles. Claramente, deberán elegir entre la salud y los intereses corporativos, porque evidentemente hay muchas evidencias sobre los alimentos y respecto del impacto negativo quedó comprobado que no es tal, como en pasó en Chile o en México.

Mejor nutrición

Por su parte, el nutricionista Ignacio Porras, integrante de la ONG Sanar (Sociedad Argentina de Nutrición y Alimentos Reales), afirmó que lo sucedido esta semana en el Congreso “fue un desastre, una pérdida de oportunidad total para poder avanzar en una política pública de salud que tiene consenso desde diferentes bloques, porque por el total de diputados que apoyan la ley ya estaría aprobada y sin riesgo de perderse”, comentó.

Para Porras, lo ocurrido fue una manera de obstaculizar y de ser “permeable al lobby de la industria alimentaria”, mientras que consideró que “extrañó que, habiendo tanto apoyo a la ley, incluso de Juntos por el Cambio, no bajen a votar la ley y manifestar que la forma en la que se iba a votar no era la correcta, pero no por eso frenar la labor parlamentaria”, puntualizó.

Por lo sucedido, explicó que se pierde el dictamen de comisión del 10 de diciembre: “Es algo muy peligroso porque implica perder todo lo hecho en la Cámara de Diputados después de 11 meses de cajoneo, nos costó mucho”, dijo.

“La población recibe un promedio de 60 publicidades por semana en las que 9 de cada 10 productos son de baja calidad nutricional”, sostuvo el nutricionista.

Porras sostuvo: “La desinformación, que no sepamos lo que comemos, es un gran negocio para la industria alimentaria, porque nuestras decisiones están más vulnerables a lo que generan las publicidades a que si tuvieramos los datos, por lo que todo el aparato comercial que despliegan, si uno tiene al frente del envase que te diga que no es tan copado como te lo venden, inmediatamente cambia la opción de compra”, resaltó.

Precisó, en este sentido, que en otros países, con la misma experiencia, la industria no se ha fundido ni se perdieron puestos de trabajo, “porque la gente vira su consumo a productos en la misma línea con menos sellos o sin ellos”, consideró.

- A la vez, ¿obliga a una producción para una mejor nutrición?

- Yo cambiaría la palabra “obliga” por la de “invita”, porque no hay una obligación a que la industria deba reformular, pero no la prohíbe. Si vos das una bomba de nutrientes críticos, pero querés mejorar tu producto para no tener sellos, lo podés hacer perfectamente. La ley no es solamente el etiquetado frontal, se llama “Promoción de la Alimentación Saludable” y el etiquetado es una herramienta que nos permite discriminar dentro de la oferta alimentaria cuáles son los productos ultraprocesados que tengan exceso en nutrientes críticos. Es algo que se busca resaltar porque son los que se relacionan con el desarrollo de enfermedades crónicas no transmisibles como diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, cáncer, que son la principal causa de muerte en el país.

En esta línea, comentó que en el marco de la misma ley se contemplan regulaciones que acompañan al etiquetado que la hacen una política integral. “A través del etiquetado, esos productos no pueden venderse ni ofrecerse dentro de un entorno escolar, por ejemplo, algo que es necesario porque los niños entran sanos a la escuela y salen con mal nutrición por exceso”, subrayó el nutricionista.

Por otra parte, destacó que los productos que tengan estos sellos no se pueden publicitar para niñas, niños y adolescentes: “Esto es basado en envidencia científica porque este segmento de la población recibe un promedio de 60 publicidades por semana en las que 9 de cada 10 productos son de baja calidad nutricional y todos esos productos se destinan más a niños que a adultos”, especificó.

En tanto, detalló que en este listado de alimentos los que más se publicitan son las gaseosas y los lácteos azucarados.

- ¿Creen que se avanzará en el desarrollo del debate en el Congreso?

- Supuestamente están por disponer una nueva fecha con un temario acordado, pero no sabemos si nos lo dicen sólo para calmarnos, porque realmente lo que hizo la oposición cayó muy mal en la gente. Fue por esto que inmediatamente salió la industria a través de trolls o de gente que es más permeable al lobby como Cristian Ritondo o María Eugenia Vidal a decir que antes que en la Ley de Etiquetado hay que pensar en la gente que no come, cambiando el eje de debate. En realidad la ley también abarca a los grupos vulnerables, porque lo que busca es que el Estado, en la compra para asistencia alimentaria, no pueda elegir esos productos de baja calidad alimentaria, está obligado a elegir alimentos de verdad, nutritivos, que son los que las poblaciones vulnerables hoy no reciben.

Puso como ejemplo el último programa de fijación de precios del gobierno nacional, “Súper Cerca”, en el que el 50% de los productos alimenticios ofrecidos tienen al menos dos sellos en excesos de nutrientes críticos. “La ley, de estar vigente, no permitiría un programa de precios cuidados con productos de baja calidad nutricional, se protegería el precio de la fruta, las verduras, las legumbres, el arroz, la carne, el huevo y no de de los otros productos”, dijo y planteó que “correr con la pobreza es claramente una falta de lectura de la ley y de la evidencia científica que incluso fue generada bajo el gobierno de Mauricio Macri, en la gestión de (Adolfo) Rubinstein”.

El referente de Sanar valoró la evidencia científica que se desarrolló para este proyecto y consideró que es inentendible el motivo por el que los diputados no dieron el quorum. “Esta es la mejor ley que podemos tener y cuando lo hagamos será la mejor a nivel mundial en la temática, superadora a la de México, que hasta el momento es la mejor, porque toma lo de los grupos vulnerables”, sostuvo el nutricionista.

Con lo que no cuenta Argentina con relación a estas legislaciones, aclaró, es la parte impositiva, que sería el próximo paso a seguir:“Generalmente, este tipo de leyes que están basadas en las recomendaciones de organismos internacionales, para la reparación de sistemas alimentarios, buscan hacer más accesibles los alimentos naturales y que a los que tienen excesos en nutrientes críticos se les cobre un impuesto y se derive al fomento de la producción de alimentos saludables”, señaló.

Luis Schlossberg. Redacción Puntal