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Un asedio armado con excepcionalidades, payasadas y fabulaciones

Lunes 22.- “Vacunatorio vip no hay, fue un caso muy puntual y excepcional”.- Antes del momentáneo revés frente al enemigo, la ministra Carla Vizzotti había arrancado con todo una misión que, según rápidamente se ha podido confirmar, tendrá como eje garantizar la continuidad de una gestión tronchada por el escarnio mediático que se llevó puesto al gran ministro y mejor amigo de sus amigos que tan bien supo conducirnos hasta ayer nomás por los escarpados meandros de la pandemia. Felizmente, no tendrá necesidad de terminar con el sistema de favoritismos en el reparto de las vacunas porque no hay ningún sistema, nunca lo hubo ni lo volverá a haber, fue apenas un solo error puntual de una secretaria que no quiso molestar a Ginés cuando estaba de viaje en Entre Ríos y montó puntual y excepcionalmente el vacunatorio vip que, como queda visto, nunca existió, Carlita lo sabe muy bien porque prácticamente vive en el ministerio y en todos estos meses nunca vio un cartel en una puerta que dijera “Vacunatorio vip”. Lo que sí hay, aparte de casos puntuales y excepcionales que brotan aquí y allá con más virulencia que el propio bicho, son inoculaciones de “personal estratégico” como Zannini, la señora de Zannini, la familia Duhalde, la familia Moyano, la militancia bonaerense de La Cámpora, los y las intendentes y concejales y ministros santacruceños, jujeños, tucumanos y por supuesto cordobeses, con o sin sus respectivos cónyuges, choferes y ordenanzas, toda esa primera línea de la batalla contra el virus, gente muy importante dentro de la cual a Carla le ha dado vergüenza incluirse, pero no le ha dado vergüenza salir a defender.

Martes 23.- “Terminemos con la payasada”.- Por si algún confundido creyó ver en la enérgica orden presidencial una advertencia a su recién designada ministra, cuya ingeniosa ocurrencia de aparecer por la tele junto con la vivaracha y maquillada Filomena para quitarle solemnidad a un aburrido informe diario sobre la cantidad de espichados por el Covid-19 no había sido bien comprendida por una audiencia adormecida por la rutina y poco permeable a la innovación, aclaremos que Alberto apuntó desde México a la Justicia y a su extraviada idea de investigar lo que ya habíamos establecido que no existe. Ganas de perder el tiempo, habiendo tantas cosas en las que es posible meter la nariz para destapar, ponele, la atroz corrupción macrista. La de esos que, según parece, de tanto en tanto se levantaban de las reposeras para hacer chanchadas que sus cómplices de los medios se encargaban de encubrir. Y lo peor de todo, le indicaban a los jueces qué tenían que hacer, qué barbaridad, no es raro que un tipo tan serio como nuestro Presidente, tan hostil a las payasadas como a las desprolijidades institucionales, se enoje tanto.

Miércoles 24.- Condenan a doce años de prisión a Lázaro Báez por la “ruta del dinero K”.- Es como si la Justicia no se hubiera dado por aludida por las precisas indicaciones de Alberto, al menos en lo inmediato. Tanto como para responder con otra payasada de las que tan poca gracia les hacen a quienes se toman las cosas con seriedad. Como el siempre avispado Oscar Parrilli, quien casi de inmediato desarmó la mentira que pretendía instalar la sentencia con la lúcida apreciación de que a Lázaro “lo condenaron por morocho”. Tomá pa’ vos, abombado que con la cabeza lavada por los medios hegemónicos creías que era por haberse llevado a Suiza vía Panamá, y a otros de esos lugares donde los banqueros no son de hacer muchas preguntas, la plata que le sobró por las obras que no hizo o que hizo con sobreprecios o facturaciones truchas para después traerla de vuelta convenientemente lavada y planchada y lista para usar en la adquisición de estancias patagónicas y en el alquiler de hoteles de lujo para que los empleados estén cómodos. No señor, fue por puro racismo y por prejuicios de clase de los lacayos de los poderes concentrados, que trasladaron al cártel de los negocios con el Estado la máxima “Aquí morochitos no entran”. No se bancan que un humilde cajero haya podido prosperar en una Argentina en la que la movilidad social ascendente había dejado de ser una utopía. Les molesta el éxito de quien fundó una empresa constructora una semana antes de la llegada a la Casa Rosada de un gobierno nacional y popular, demostrando una singular clarividencia al adivinar que se venía una buena época para el emprendedurismo nacional y popular, que viene a ser más o menos la misma cosa. Eso sí, la payasada de volverlo a mandar a la cárcel para que cumpla la condena que acababan de aplicarle no la hicieron ni la van a hacer, que los jueces del lawfare serán payasos pero no comen vidrio.

Jueves 25.- “Aquellos enormes hombres de 1800 no tenían que enfrentar esa adversidad que es luchar contra la prédica malintencionada” de “los diarios, la televisión y las redes”.- Durante el sentido discurso en que confesaba buscar valor e inspiración, cuando la mano viene complicada, en la figura de San Martín -también en la de Néstor, que no casualmente cumple años el mismo día-, el Presidente advertía, sin embargo, que la generación de los próceres la tenía en realidad muy fácil. Sí, claro, declarar la independencia con los godos a punto de recuperar todas las colonias americanas habrá requerido tener algo de huevos, cruzar los Andes a lomo de mula te dejaría el quetejedi a la miseria, bancarse sin vacunas ni testeos ni respiradores esas pestes que te liquidaban un tercio de la población, y no el uno por mil como la de ahora, les generaría un poco de estrés. Pero... ¡ya los querría ver si hubieran tenido a un cagatintas despotricando por la pantalla porque le dan algunos de los escasos sables corvos disponibles a gente decente y principal (los esenciales y estratégicos de las época, digamos) que ni siquiera va a la guerra! Nos imaginamos a San Martín agredido por los memes que lo cargan por el acento gallego que trajo por haber pasado casi toda la vida en España, o a Belgrano sufriendo la prédica malintencionada de quienes le reprochan haber ido a la batalla sin matrícula ni título habilitante para hacer de general. No, si a los próceres modernos se les exige sacrificios mucho más peliagudos, entre una Justicia racista y payasesca y una prensa ladina y fabuladora, que se la agarran con Lázaro por morocho, con Boudou por rockero, con Milagro por india, con Cristóbal López por emprendedor, con José López por piadoso, con Cristina por mujer y apenas salgan a discriminar a los pelotudos Parrilli ya va a tener a mano un argumento defensivo infalible. Si fuerzas tan devastadoras se hubieran aliado a los ejércitos de Fernando VII, capaz que todavía éramos colonia de España.

Viernes 26.- Citan a declarar a la ex de Caniggia y a un hermano de Macri por la venta de parques eólicos.- Bueno, al final parece que la prédica bienintencionada de Alberto encontró algún oído atento en esa Justicia que tantos dolores de cabeza le da con su empecinamiento en hacer payasadas. ¿O no es un signo de seriedad que, decidida a ponerse a investigar el estupendo negocio que para la familia Macri significó invertir 25 millones de dólares en un proyecto para construir molinos de viento, y cobrar en menos de un año, sin haberlos construido, 95 millones (no sé si la tenían, difícilmente a Lázaro y a Néstor les habría salido mejor), la primera citada a declarar sea una testigo de primer nivel como Mariana Nannis? Eso sí, esperemos que jueces y fiscales anden con cuidado con esta causa, en la que Mauricio, metido a “transparentar” unas licitaciones que en rigor había puesto en marcha años antes el también discriminado Julio De Vido, parece haber recolectado inversores entre las amistades que hizo en el fútbol. No vaya a ser cosa que una versión macrista de nuestro primer mayordomo los acuse de perseguir a Caniggia por rubio, a Tevez por feo y al propio Macri por cajetilla y nene de papá.