El Colo recordó con Puntal lo que fue su carrera como futbolista y destacó la importancia que tuvo en su vida la entidad de General Deheza.
“Hoy no estoy ligado al fútbol. Después de que me retiré, salvo en casos puntuales, no me dediqué al fútbol. Tengo familia y me dedico mucho a ella. Trabajo nueve horas por día en Prodeman desde hace 12 años. Me dedico a trabajar y a disfrutar de mi familia, del crecimiento y del estudio de mis hijos. Fútbol, de vez en cuando, algún domingo, voy a ver a Acción Juvenil”, comenzó diciendo el exjugador.
“El último partido que jugué fue en 2006 en la segunda o tercera fecha del campeonato. Después de la final del Provincial con Alem (Villa Nueva) arrancamos el torneo de la Liga y mi último partido fue ante Toro. De ahí en más nunca pisé una cancha”, contó.
Su paso por el Aurinegro
“Acción Juvenil es una parte importante de mi vida. Cuando volví de Buenos Aires, después de mi etapa en Atlanta, equipo con el que ganamos el ascenso, me pegó fuerte el pueblo, la familia, las relaciones humanas, disfrutar de los amigos. Quería disfrutar de esas cosas y no jugar al fútbol”, destacó.
Un día todo cambió. “Pero por esas cosas de la vida, una noche me encuentro en un pub con mi amigo Rudy Ranco y en un charla informal me dice que había agarrado Acción Juvenil y si no quería volver. Me contó que estaban armando un grupo lindo y me nombra a mis amigos de inferiores. Estaban el Loro Ceballos, Aníbal Zanotelli, Diego Cassini, Ariel Mana, Chini González, Fabio Host, Richard Zalazar, gente muy amiga de toda la vida. Me entusiasmó el hecho de volver y tomé la decisión. Hicimos la pretemporada en enero y febrero del 96 y ese año ganamos el Clausura, un campeonato muy lindo”, narró.
“Se armó un gran equipo, con Carlos Chavarría, que era nuestro líder humano y futbolístico. Ese año debutó Germán Agüero, se sumó Gustavo Cavigliasso, que venía de Dolores que no hizo fútbol. Un equipo hermoso, de buena gente. Todos conocidos del pueblo. Salvo Gustavo, que era de Cabrera, y yo, aunque hice inferiores en Acción Juvenil”.
“En el Aurinegro fueron diez años de una parte importante de mi vida. Futbolísticamente tuve momentos muy importantes en mi carrera en la Liga, pero siempre decidí quedarme en Juvenil”.
Los rivales más complicados
Al recordar los rivales más difíciles del Aurinegro, no dudó: “Por varios enfrentamientos que tuvimos, partidos por la Liga y los Argentino, Atlético Adelia María era un rival duro. Eran batallas campales, partidos tremendos. Se había hecho un clásico, más allá de la distancia. Un año jugamos como seis y ocho partidos. Los jugadores de ellos eran durísimos, iban al frente, grandotes y con mucha potencia. Eran bravos. Con ellos eran batallas”.
“Después siempre recuerdo los partidos con Estudiantes. En ese momento daba gusto enfrentarlos. Jugaban muy bien. Tenía a (Claudio) Ochoa, (Germán) Rodríguez, el defensor; (Omar) Bogni. Chicos que la rompían. Eran grandes equipos. Más allá de los resultados, eran los partidos que daban placer jugar. Era el Boca o River de la Liga. Siempre recuerdo a ese Estudiantes como un gran equipo, que jugaba buen fútbol”, agregó.
Goles
“Siempre digo que mis goles no terminaban siendo lindos porque al tener en el equipo a Javier Carassai era difícil que fueran mejor que los de él. Siempre le digo que fuimos privilegiados de tenerlo en el equipo y vivir esa etapa de Acción Juvenil. Él también hacía que lo que hacíamos nosotros pareciera más lindo por cómo definía las jugadas, siempre le daba un plus”, expresó en alusión al tremendo goleador que tuvo Acción Juvenil.
Pero más allá de destacar a su excompañero se refirió a algunos propios: “Recuerdo algunos de tiro libre. Uno en cancha de Dolores jugando ante Ateneo que terminó 3 a 3. Otro en el Provincial ante Río Segundo. En el partido de ida no había jugado y perdimos tres a cero. En la revancha fuimos locales en Ateneo, entré en el segundo tiempo e hice el tercero de tiro libre. Después hicimos un gol más y clasificamos a semifinales”.
“Otro lindo fue en cancha de Lutgardis Riveros. Arranqué con un caño en la mitad de la cancha, gané en velocidad, cuando me salió el central metí otro caño y definí con el borde externo. Ese día ganamos 4 a 0. En ese equipo jugaban Diego Cassini, González, Carassai, Marquitos Torres, Pichi Moreno, Róvere, jugadores extraordinarios que daban la chance de hacer lindos goles”, añadió.
Los mejores equipos que integró
“Destaco dos de los equipos que integré. Uno que me gustaba mucho fue el de Acción Juvenil del 97. No ganó un campeonato, pero jugaba muy bien. Por algunos partidos puntuales y resultados que no se dieron no salió campeón. Pero era para resaltar el nivel de juego que tenía”, expresó.
“Otro es Ateneo en el primer Argentino que participó. Estaba el Lute Oste, Marcelo Cuello, Grioni, Puñet, el Turco Farah, un montón de jugadores que daba placer verlos jugar. Era un gran equipo que entrabas a la cancha y sabías que era difícil perder. Pero no se dieron los resultados y por eso no trascendió”, acotó.
Los títulos
Fue tres veces campeón con Acción Juvenil y dijo que todos están en su memoria.
“Los títulos que conseguí con Acción Juvenil los recuerdo todos, del 96, 98 y 99. Uno mejor que otro. El equipo fue mejorando. Se fueron sumando grandes jugadores, en el 97, año en el que no se salió campeón, llegó el Negro (Fabián) Ríos, que venía de Roncedo, un jugador extraordinario”, resaltó.
Luego agregó: “Después llegó la camada de Villa María y Tío Pujio, con Liendo, Vicario, Róvere, Vizarri. Fueron muy importantes e hicieron historia en el club. Estuvieron en los títulos del 98 y 99 en esas finales extraordinarias que nadie se olvida con Alianza de Cabrera, con estadios llenos. Los mejores recuerdos. Más los dos Provinciales, pese a que perdimos las finales. Grandes jugadores y compañeros que nos seguimos juntando, que es lo más lindo del fútbol. No sólo el momento, sino el después. Sentarse alrededor de una mesa y recordar es muy lindo”.
El juego que más recuerda
“El partido que más recuerdo es en el 96 contra Comunicaciones en Río Cuarto. Ganamos 3 a 2 e hice el tercer gol. Fue el día que salimos campeones. Lo recuerdo no sólo por el partido, sino por la situación. Hacía 17 años que Juvenil no era campeón. Lo que fue después, la gente, la caravana en la ruta, el pueblo entero esperándonos en la plaza. De eso no se olvida. Nadie esperaba esa reacción del pueblo. Todos los jugadores quedamos muy sorprendidos y fue algo que nos quedó muy grabado”, contó.
El balance
Finalmente, se refirió a las cuentas pendientes y las cosas destacadas que le dejó el fútbol.
“Cuentas pendientes siempre hay. Mi etapa de retiro no fue la mejor. Venía arrastrando una lesión en la rodilla y me costaba todo. Cuando decidí retirarme dije: hasta acá llegué. Ahora pienso que tendría que haber tomado otra decisión. Son momentos y no me arrepiento”.
“Tuve la suerte de ser profesional en Ferro y en Atlanta. Jugué con grandes jugadores. El Mono Buenos, el Ratón Ayala, Dieguito González, que no trascendió pero era un monstruo. En Atlanta también compartí con buenos jugadores como Cristian Castillo, Luis Bonet, Pepe Castro. Lindos equipos competitivos, con grandes profesionales”, remarcó.
“Haber compartido dos años de profesionalismo con el Mago (Oscar) Garré, en Ferro, es algo que no me olvido, de esas charlas interminables. A la distancia uno dice: ‘Si no me hubiese pasado tal cosa’. Siempre digo que cada uno está donde tiene que estar, no hay que forzar la situación. La vida se da así”.
“También tuve la suerte de volver a Acción Juvenil, jugar con todos mis compañeros de inferiores, ganar campeonatos e integrar equipos que recuerdo mucho”, añadió.
“Poder jugar con mi hermano. Enfrentarnos en esos clásicos inolvidables con Alianza y Ateneo. Después jugar juntos un Argentino B en Ateneo. Tenía esa espina de ser de Cabrera y no jugar en un equipo de ahí. Se me dio en los últimos años y estaba mi hermano. Compartimos vestuario, entrenamientos, íbamos juntos. Eso no lo olvido más”, finalizó.
José Luis Debernardi. Redacción Puntal

