Río Cuarto |

La brecha salarial entre los trabajadores formales e informales, en el pico máximo

Hay una distancia del 136% entre ambos grupos, por lo cual aquellos que se desempeñan "en negro" deberían más que duplicar sus ingresos para alcanzar en promedio los haberes del otro segmento. La inflación es clave

Desde 2017 y 2018 la brecha salarial entre los trabajadores formales e informales fue en amplia expansión hasta alcanzar en el arranque de este año -el primer trimestre- una distancia del 136%. Es decir, que los empleados no registrados deberían ganar más del doble para alcanzar el nivel de ingresos de los que están en blanco dentro del sistema laboral.

Así se desprende de un trabajo que realizaron para la Fundación Mediterránea los economistas Laura Caullo y Joaquín Aguirre.

En 2022, el 43% de los trabajadores en relación de dependencia del sector privado son informales.

Allí se remarca que en 2022, el 43% de los trabajadores en relación de dependencia del sector privado son informales. Siendo más vulnerables, respecto a sus pares formales, en dos dimensiones: perciben en promedio menores salarios y sufren en mayor medida los efectos de la inflación sobre su poder adquisitivo. Este último punto es clave en un contexto económico como el que vive la Argentina en el que la escalada de precios se intensificó en los últimos meses con registros del 7,4% para julio y 7% para agosto. Es decir, en este escenario, la distancia entre ambos grupos de trabajadores tiende a ampliarse.

En cifras concretas, el informe establece que “en Argentina más de 11 millones de personas se desempeñan laboralmente en relación de dependencia en el sector privado. No obstante, el 43% son asalariados informales, es decir, hay 4,9 millones de trabajadores que estando en relación de dependencia no realizan aportes y contribuciones al sistema de seguridad social”.

En el primer trimestre de 2022, la brecha entre remuneraciones de asalariados formales e informales del sector privado, fue del 136%, establece el informe de la Fundación Mediterránea. “Es decir, los trabajadores informales debieran más que duplicar su retribución sólo para alcanzar los ingresos medios de los trabajadores registrados”, señala el trabajo de Caullo y Aguirre.

La mayor informalidad fue acompañada por una ampliación en la brecha salarial entre puestos formales e informales. Estos últimos perdieron, en promedio, un 25% adicional de poder de compra. Las caídas interanuales en el poder adquisitivo fueron tanto más comunes como más pronunciadas para los trabajadores del sector privado no registrado, respecto a los registrados (tanto del sector público como del privado).

“Aquellos que se desempeñan en el sector privado informal no experimentan una variación interanual real positiva desde diciembre de 2020. Entre junio de 2021 y junio de 2022 el salario real de los trabajadores del sector privado registrado aumentó 2,7%, contra una pérdida de 3,5% para los no registrados”, dijeron los economistas.

En todas las provincias el salario privado registrado sufrió una caída en términos reales si se compara el promedio del cuarto trimestre de 2021 contra el promedio del primer trimestre de 2022. Santa Cruz resultó la provincia con los trabajadores asalariados privados registrados más favorecidos: son los que perciben las remuneraciones más altas y, al mismo tiempo, los que menos perdieron contra la inflación. Por último, el informe agrega que la situación de los trabajadores del sector público registrado se encuentra en un punto intermedio entre los dos grupos del sector privado.

Inflación sin paritarias, un reaseguro de pérdida de ingresos reales

El informe de la Fundación Mediterránea remarca que la discrepancia salarial fue creciendo en los últimos años a raíz del permanente incremento en la tasa de inflación registrada. “Al no contar con paritarias ni poder de negociación ante sus empleadores, los trabajadores informales tienden a ver sus ingresos reales deteriorarse en una cuantía mayor a la de aquellos que sí acceden a estos beneficios”, indicó.

El índice de salarios medido por Indec refleja la mayor vulnerabilidad que caracteriza a los trabajadores no registrados. Aunque se observó desde fines de 2017 hasta fines de 2019 una caída en términos reales del poder adquisitivo del salario, la misma fue más pronunciada en el ámbito privado informal. Entre noviembre de 2017 y noviembre de 2019, el índice muestra una disminución del 17% en términos reales en las remuneraciones de los trabajadores formales, cuando la misma medición para el sector no registrado arroja una caída del 29%.

Gonzalo Dal Bianco. Redacción Puntal