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La designación del defensor del Pueblo deberá seguir esperando

La reunión prevista para ayer de la Comisión Bicameral del Congreso encargada de evaluar a los candidatos para la Defensoría del Pueblo se postergó sin fecha debido a la falta de acuerdo en torno del intento de avanzar con una designación, en momentos en que suena como candidato al cargo el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó.

La Comisión Bicameral Permanente de Defensoría del Pueblo había sido convocada por Monzó para ayer al mediodía con el fin oficial de establecer su nueva integración (con siete diputados y siete senadores) y designar autoridades, lo que generó dudas entre los legisladores debido a que el 10 de diciembre se renueva la composición del Congreso.

"Hay frenéticas negociaciones", confió una alta fuente del Senado a NA al ser consultada sobre el motivo extraoficial de la convocatoria y señaló, además, que el intento de reunir a esta comisión fue una iniciativa que Monzó conversó con el dirigente del Frente de Todos y diputado electo, Sergio Massa.

En la Comisión Bicameral deslizaron a esta agencia que fue el propio presidente de la Cámara de Diputados quien pidió postergar la reunión.

La eventual postulación de Monzó para ocupar el cargo de defensor del Pueblo (que está vacante desde hace una década) dejó de ser una especulación y se convirtió en un hecho que tanto Cambiemos como el Frente de Todos empezaron a dar por cierto en las últimas horas.

Sin embargo, en ninguno de los dos sectores hay consenso como para impulsar esa candidatura.

Fuentes de la Comisión Bicameral señalaron que el jefe del bloque de senadores del kirchnerismo, Marcelo Fuentes, les anticipó a sus pares que esa bancada asistiría a la reunión de ayer pero no avalaría ningún nombramiento.

De esta forma, en la coalición peronista que se presenta como el Frente de Todos sólo el sector de Massa respaldaría a Monzó hasta el momento, mientras que el justicialismo y el kirchnerismo mantienen la distancia frente a esa posibilidad.

En Cambiemos, en tanto, ya ven a Monzó con un pie y medio afuera de la coalición que integró los últimos cuatro años como presidente de la Cámara Baja, con una permanente mala relación con la Casa Rosada y especialmente con la mesa chica del Pro.

Ni la UCR, ni la Coalición Cívica ni el Pro estaban al tanto de que Monzó avanzaría con la convocatoria de la Bicameral y, si bien su negociación con Massa no sorprendió -son amigos desde hace años-, en el radicalismo ya le bajan el pulgar, aunque evitan la confrontación pública.