Ackerman explicó: “De acuerdo a lo dispuesto, la doble indemnización se aplica sólo para los despidos sin causa y quiero decir que los despidos sin causa no existen. Ningún empleador llega un día a la mañana y dice: ‘Hoy vamos a despedir gente porque sí’. Hay causas para despedir: que el empleado es díscolo, molesta o no lo necesita. Y así como ningún empleador contrata a un trabajador que no necesita, ninguno despide a uno que necesita”, remarcó el especialista, que trabaja mayormente vinculado a los gremios y a la defensa de los derechos laborales.
Con respecto a la decisión de que la doble indemnización no será tenida en cuenta para los nuevos empleados que se sumen de aquí hacia adelante, Ackerman destacó que “tal vez en una prórroga de esta disposición cambian y sí son alcanzados los trabajadores incorporados en estos próximos seis meses. Esta es una medida provisoria y en la Argentina la diferencia que hay entre lo provisorio y lo definitivo es que lo provisorio dura más”, cuestionó.
Para Ackerman, “esto no da demasiadas seguridades y, en cuanto a las consecuencias, posiblemente sean contrarias a las deseadas”. “No creo que sea un estímulo para contratar, que es lo que necesitamos. Se van a contratar más empleados cuando el empresario crea que la economía mejorará. Si la economía anda mal, no le quedará otra que despedir”, consideró.
Al mismo tiempo, Ackerman recordó: “A esta película la vi 3 veces y siempre terminó igual, con más litigiosidad porque provoca un incentivo en ese sentido al dar la opción de discutir la doble indemnización, que se suma a un defecto técnico de la normativa”, afirmó.
El especialista en Derecho Laboral sintetizó que “la normativa es tonta, innecesaria y peligrosa. No ayuda, la conocemos y sabemos lo que pasó siempre que se implementó y además puede provocar más litigiosidad innecesariamente. Lo que ocurre es que en algunos casos se puede discutir sobre mucho dinero. Y esto complica a los de siempre, que son las pymes. Las grandes empresas no tienen estos problemas”.
Consultado sobre si hay una coyuntura de mayores despidos, Ackerman recalcó: “Actualmente no hay más despidos que hace 15 días. Y quienes tenían que despedir ya lo hicieron. Y, si me pregunta si pueden crecer los despidos, le digo que no lo creo porque no hay necesidad de despedir. Sí habrá más litigiosidad para tranquilidad de los abogados”, puntualizó.