Río Cuarto
La exnovia respaldó la coartada
Para Verónica Villagra, el acusado es un hombre sereno y sin maldad. Ratificó que el día del crimen, Medina compró material aislante para un local que le estaba levantando a ella
Sergio Medina y Verónica Villagra eran pareja cuando Claudia Muñoz fue asesinada. Ese día, ella estaba en Buenos Aires y Medina en Río Cuarto.
Ayer, cuando fue citada a declarar, la mujer confió lo que Medina le contó que hizo mientras estuvo en la ciudad.
“Vino a acompañar a sus padres al médico. Los dejó en una clínica, se fue a la casa de su tía y por la tarde salió apurado a hacer unos trámites porque no quería demorar a su hermano, que había quedado en pasarlo a buscar por la casa de su tía”, contó la testigo.
Su testimonio no mostró fisuras. Más allá de que lo que ella relató es lo que Medina le dijo, ella aportó un dato que reforzó la coartada, pues explicó que el material aislante que Medina dijo haber comprado en un corralón, la tarde del crimen, efectivamente fue colocado en esos días.
“Lo sé porque lo puso en mi casa, él estaba haciendo un local, o un garage, había hecho los cimientos y necesitaba ruberoid para que no entrara la humedad”, explicó.
Agregó que en ese mismo lapso, Medina fue a hacer una apuesta de quiniela y se dirigió a un supermercado, ubicado en la calle San Martín.
“No quería abogado”
Dijo que cuando una comitiva policial fue a allanar el domicilio de quien era su pareja, se mostró sorprendida y él también. “Ni siquiera quería buscar un abogado; ‘para qué lo voy a necesitar si no hice nada’”, recordó la mujer y, rápido de reflejos, el defensor Carlos Hairabedian pidió que esa frase constase en el acta del juicio.
-Le preguntó usted a Sergio qué tipo de relación tenía con Claudia Muñoz -interrogó el fiscal.
-Me dijo que era cliente de su negocio, iba una vez al mes a comprarle a Río Cuarto -respondió la mujer.
Ya no lo visita
A Villagra también le preguntaron por los rasgos de personalidad de Medina y ella lo describió como una persona calma y sin maldad. “Es un poco retraído, muy de pueblo”, graficó.
Contó que mientras estuvo detenido lo iba a visitar regularmente, pero la relación actualmente entró en un impasse porque el propio Medina le pidió que no fuera más a la cárcel.
-¿Qué tipo de relación se puede mantener con alguien que está preso? -señaló ella cuando le preguntaron si seguían siendo novios.
De todos modos, la testigo remarcó que, prácticamente a diario, Sergio Medina llama desde el Servicio Penitenciario Número 6 a su casa. “Habla con mi hijo de 11 años casi todos los días, él lo adora a Sergio, porque es el papá que no tuvo”, dijo Villagra y aclaró que el padre de su hijo falleció cuando ella estaba embarazada.
A.F. Redacción Puntal
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Ayer, cuando fue citada a declarar, la mujer confió lo que Medina le contó que hizo mientras estuvo en la ciudad.
“Vino a acompañar a sus padres al médico. Los dejó en una clínica, se fue a la casa de su tía y por la tarde salió apurado a hacer unos trámites porque no quería demorar a su hermano, que había quedado en pasarlo a buscar por la casa de su tía”, contó la testigo.
Su testimonio no mostró fisuras. Más allá de que lo que ella relató es lo que Medina le dijo, ella aportó un dato que reforzó la coartada, pues explicó que el material aislante que Medina dijo haber comprado en un corralón, la tarde del crimen, efectivamente fue colocado en esos días.
“Lo sé porque lo puso en mi casa, él estaba haciendo un local, o un garage, había hecho los cimientos y necesitaba ruberoid para que no entrara la humedad”, explicó.
Agregó que en ese mismo lapso, Medina fue a hacer una apuesta de quiniela y se dirigió a un supermercado, ubicado en la calle San Martín.
“No quería abogado”
Dijo que cuando una comitiva policial fue a allanar el domicilio de quien era su pareja, se mostró sorprendida y él también. “Ni siquiera quería buscar un abogado; ‘para qué lo voy a necesitar si no hice nada’”, recordó la mujer y, rápido de reflejos, el defensor Carlos Hairabedian pidió que esa frase constase en el acta del juicio.
-Le preguntó usted a Sergio qué tipo de relación tenía con Claudia Muñoz -interrogó el fiscal.
-Me dijo que era cliente de su negocio, iba una vez al mes a comprarle a Río Cuarto -respondió la mujer.
Ya no lo visita
A Villagra también le preguntaron por los rasgos de personalidad de Medina y ella lo describió como una persona calma y sin maldad. “Es un poco retraído, muy de pueblo”, graficó.
Contó que mientras estuvo detenido lo iba a visitar regularmente, pero la relación actualmente entró en un impasse porque el propio Medina le pidió que no fuera más a la cárcel.
-¿Qué tipo de relación se puede mantener con alguien que está preso? -señaló ella cuando le preguntaron si seguían siendo novios.
De todos modos, la testigo remarcó que, prácticamente a diario, Sergio Medina llama desde el Servicio Penitenciario Número 6 a su casa. “Habla con mi hijo de 11 años casi todos los días, él lo adora a Sergio, porque es el papá que no tuvo”, dijo Villagra y aclaró que el padre de su hijo falleció cuando ella estaba embarazada.
A.F. Redacción Puntal
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