En diálogo con Puntal, Verónica Abasolo, presidenta de la ONG, explicó: “Hemos cambiado la modalidad de trabajo de la fundación y dejamos de ser un centro de rehabilitación, para ser un centro educativo terapéutico, es como si fuera un colegio especial pero en el que atendemos los casos más graves que no pueden estar escolarizados”.
En este sentido, la fundación ahora trabaja con una jornada simple. “Y estamos haciendo los trámites para la junta de Categorización, para lo que hemos firmado convenios con Incluir Salud (que es lo que antes era Profe), que nos habilita a tener nuevos pacientes, y uno con Prosat, que son las personas que no tienen ningún tipo de obra social”, explicó Abasolo.
- ¿Cuántas personas concurren a las clases de la Fundación Desafío?
- Actualmente contamos con 23 chicos en el establecimiento que asisten todos los días por la tarde con clases. Hay un equipo interdisciplinario de 8 profesionales (entre ellos psicólogos, psicopedagógos, psicomotricista, un profesor de Educación Especial) que dicta diversos talleres como cocina, folclore y de expresión y movimiento; son los espacios de formación que pide Educación de la Provincia.
Abasolo comentó: “Tenemos toda la parte educativa, las horas de escuela donde los chicos van a aprender conceptos vinculados a la vida diaria. Muchos de los chicos que nosotros tenemos no cuentan con una capacidad educativa para los conceptos de curricula”, aclaró la presidenta de la fundación.
- ¿Cómo es el trabajo en la formación laboral?
- En lo que son los talleres para la formación laboral estamos renovando el trabajo por el que desde Nación se les paga un sueldo, y ellos hacen estas actividades con un convenio junto al Banco de Alimentos, acomodando los productos. Es una iniciativa que dio muy buenos frutos el año pasado.
- Entre los cambios que trajo el aniversario número 25 también hubo una mudanza de las instalaciones de la fundación.
- Sí, nos trasladamos a un edificio en el que contamos con una buena predisposición del propietario a todas las reformas que tuvimos que hacer para hacerlo adaptado (años atrás la fundación tuvo la posibilidad de acceder a un edificio propio, que se ubicaría en el sector del barrio Cispren, pero por complicaciones en las gestiones el sueño quedó trunco).
Abasolo señaló que, más allá de los convenios y gestiones que se efectuaron para las becas de Nación y Provincia, la ONG no recibe apoyo de organismos estatales para su funcionamiento, “el único apoyo que tenemos es el de los profesionales que cobran sueldos muy reducidos y trabajan con muy buena predisposición a pesar de los ingresos”, dijo la presidenta.
Luis Schlossberg. Redacción Puntal