Río Cuarto |

La niñera acusada por la muerte de una beba: “A mí nunca se me cayó”

La vecina de Sampacho de 46 años está siendo juzgada por homicidio culposo. En diálogo con Puntal, negó ser responsable del desenlace de la criatura: “No puedo confesar lo que no hice, yo no tengo nada que ocultar”

A los 46 años, Nancy Noemí Núñez vive el momento más difícil de su vida. Un juez, Carlos González Castellanos, de la Cámara Segunda del Crimen, la está juzgando por la muerte accidental de una beba.

A Núñez la acusan de haber descuidado a una criatura de apenas 4 meses de vida, en la vivienda familiar de Sampacho donde trabajó durante años. 

El fiscal Javier Di Santo sospecha que la beba se cayó cuando estaba al cuidado de la niñera y ella, en lugar de avisar rápidamente a los padres, ocultó lo que pasó. Eso agravó el cuadro de la beba, que recibió sus primeros auxilios cuando ya agonizaba, el 28 de agosto de 2017.

Los padres de la criatura aclararon a través de su abogado José Luis Pelliciotti que no buscan llevar a la cárcel a Núñez sino saber lo que realmente pasó ese día. Por eso, cuando la Cámara fijó fecha para iniciar el juicio oral y público, tenían todas las expectativas puestas en lograr la confesión de la niñera.

Pero eso no sucedió. 

Núñez no sólo no admitió la acusación sino que negó ser responsable de la muerte y se abstuvo de seguir declarando.

“Ya hablé una vez en la Justicia cuando estaban investigando el caso, y ahora mi abogada me recomendó que me abstuviera de seguir haciéndolo”, contó ayer la niñera a Puntal, en sus primeras declaraciones públicas desde que quedó en el ojo de la tormenta.

“Saque fotos, no me importa, si ya me escracharon hasta en Cadena 3”, autorizó calma la mujer que llegó a los Tribunales de Río Cuarto acompañada por su esposo.

Una confesión de culpabilidad hubiera simplificado todo el proceso. La causa hubiera ido a un juicio abreviado y allí la mujer seguramente hubiera recibido una pena de cumplimiento condicional. Pero pudo más la determinación de Núñez. Aunque sabe que en un juicio común se arriesga a recibir una condena mayor, incluso de cárcel efectiva, mantuvo su postura.

“No puedo confesar lo que no hice, yo no tengo nada que ocultar”, dijo a este diario sin perder la calma, con los brazos cruzados sobre el regazo y gesto firme.

“Soy muy creyente y me encomiendo a Dios, sólo él sabe lo que pasó”, dijo, mientras su esposo asentía a su lado.

Los indicios que reunió la Fiscalía de Segundo Turno la comprometen. Fue ella quien estuvo por última vez con la beba antes de que fuera llevada al médico en estado desesperante y hay una pericia médica que indica que la criatura sufrió un fuerte traumatismo en el cráneo.

Nuñez reconoció haber estado con la beba durante la hora previa a que empezara a convulsionar; sin embargo, recalcó: “A mí nunca se me cayó, mientras estuve con ella no sufrió ningún accidente”, insistió y agregó que ignora si antes de que la criatura quedara a su cuidado tuvo algún golpe.

“Yo estuve una hora con la beba, la madre se había ido a trabajar, después volvió a la casa para subir los calefactores y se volvió a retirar. La beba estaba bien y cuando estaba en la cama empieza a tirarse para atrás, como si estuviera convulsionando, ahí es cuando yo llamé inmediatamente por teléfono a la mamá”, confió Núñez. Agregó que en el pueblo se siente apoyada por los vecinos. “Por gusto, vaya a Sampacho y pregunte. Pregunte qué opinan de mí y qué opinan de ellos”, remarcó.

Actualmente, sigue trabajando en casas de familia; incluso hoy, después de la amplia difusión pública que tuvo el desgraciado caso de la beba fallecida, siguen confiando en ella: “Ahora mismo, estoy a cargo de una criatura de 9 meses”, concluyó.



Alejandro Fara.  Redacción Puntal