El veterinario de Laborde, acusado de matar a dos amigas en el barrio de La Boca, en Capital Federal, irá un juicio oral. Mariano Bonetto (29) además será juzgado por el intento de homicidio de un joven, en un hecho ocurrido el 11 de octubre de 2016 en Parque Irala.
El caso fue elevado a la etapa de debate oral por la jueza de instrucción Wilma López tras un pedido de la fiscal Susana Calleja y luego de que la magistrada, en dos ocasiones, declarara inimputable y considerara que Bonetto debía permanecer en un psiquiátrico. Incluso, había ordenado un tratamiento especial.
El ataque ocurrió cuando Nuria Couto (18) y Natalia Grenbenshicova (15), de nacionalidad rusa, salieron de la Escuela Superior de Bellas Artes Manuel Belgrano, de la que la mayor era egresada y empleada y la menor cursaba tercer año.
Las dos amigas se dirigieron junto con otros jóvenes al Parque Irala, a unas dos cuadras del estadio del club Boca Juniors, para tomar mate y festejar el cumpleaños de uno de ellos. Los jóvenes cantaban y tocaban la guitarra hasta que irrumpió en la escena el joven de Laborde. De repente, el imputado se abalanzó sobre Nuria y la apuñaló 17 veces con una navaja.
Mientras un amigo de la joven comenzó a gritar pidiendo ayuda, Bonetto también intentó apuñalarlo y comenzó a perseguirlo, pero luego habría cambiado de objetivo para tomar por la espalda a Grebenshchikova, quien se encontraba cerca de una fuente, y le asestó cuatro puñaladas en distintas partes del cuerpo.
Los ataques fueron presenciados por diversos testigos, algunos de los cuales asistieron a las víctimas y llamaron al SAME, mientras que otros corrieron tras el imputado -quien siempre exhibía el arma blanca- hasta que lograron rodearlo y reducirlo. Cuando la multitud se dispersó, Bonetto tenía clavada su propia navaja en la cabeza y presentaba una lesión de arma blanca en el tórax.
Tras la agresión, una pareja que se encontraba en el lugar trasladó a Nuria y a su amigo al Hospital Argerich, mientras que Natalia fue llevada hasta el mismo centro asistencial por el SAME.
Pese a los esfuerzos médicos y diversas intervenciones quirúrgicas, Couto murió el 5 de noviembre, mientras que el deceso de Grebenshchikova se registró el 24 de ese mismo mes.
Sobreseimientos revocados
A sólo dos meses del doble crimen, la jueza López consideró que Bonetto era inimputable, lo sobreseyó y ordenó su internación durante 25 años en el Programa Interministerial de Salud Mental Argentino (PR.I.S.M.A.) del Complejo Penitenciario Federal de Ezeiza.
Luego la Cámara del Crimen revocó la medida y tuvo en cuenta una carta manuscrita del sospechoso en la que admitió su culpa y afirmó: "Soy víctima de mi propia mentira".
Bonetto reconoció que, estando "bajo los efectos del miedo a ser puesto en juicio y condenado", mintió para ser declarado inimputable y que "se siente "absolutamente culpable".
"No fui inducido por ningún demonio a ejecutar mi plan de asesinar, lo hice porque era mi voluntad más profunda en ese momento, nada puede hacerse sin el consentimiento de uno mismo", dijo el acusado.
No obstante, la jueza insistió en su sobreseimiento por segunda vez, lo cual también fue revocado por sus superiores tras las apelaciones de Calleja y las querellas.
Tras ello, se realizaron dos nuevas Juntas Médicas, las cuales concluyeron que Bonetto no padecía secuelas de la lesión en la cabeza y entrevistó a distintas personas que dieron cuenta sobre su personalidad.
En base a esas probanzas, al pedir la elevación a juicio, la fiscal consideró que "ninguno de los antecedentes mencionados, ni las explicaciones vertidas permite concluir que en el momento de los hechos Bonetto no pudo comprender la criminalidad de sus actos, ni dirigir sus acciones".
El ataque ocurrió cuando Nuria Couto (18) y Natalia Grenbenshicova (15), de nacionalidad rusa, salieron de la Escuela Superior de Bellas Artes Manuel Belgrano, de la que la mayor era egresada y empleada y la menor cursaba tercer año.
Las dos amigas se dirigieron junto con otros jóvenes al Parque Irala, a unas dos cuadras del estadio del club Boca Juniors, para tomar mate y festejar el cumpleaños de uno de ellos. Los jóvenes cantaban y tocaban la guitarra hasta que irrumpió en la escena el joven de Laborde. De repente, el imputado se abalanzó sobre Nuria y la apuñaló 17 veces con una navaja.
Mientras un amigo de la joven comenzó a gritar pidiendo ayuda, Bonetto también intentó apuñalarlo y comenzó a perseguirlo, pero luego habría cambiado de objetivo para tomar por la espalda a Grebenshchikova, quien se encontraba cerca de una fuente, y le asestó cuatro puñaladas en distintas partes del cuerpo.
Los ataques fueron presenciados por diversos testigos, algunos de los cuales asistieron a las víctimas y llamaron al SAME, mientras que otros corrieron tras el imputado -quien siempre exhibía el arma blanca- hasta que lograron rodearlo y reducirlo. Cuando la multitud se dispersó, Bonetto tenía clavada su propia navaja en la cabeza y presentaba una lesión de arma blanca en el tórax.
Tras la agresión, una pareja que se encontraba en el lugar trasladó a Nuria y a su amigo al Hospital Argerich, mientras que Natalia fue llevada hasta el mismo centro asistencial por el SAME.
Pese a los esfuerzos médicos y diversas intervenciones quirúrgicas, Couto murió el 5 de noviembre, mientras que el deceso de Grebenshchikova se registró el 24 de ese mismo mes.
Sobreseimientos revocados
A sólo dos meses del doble crimen, la jueza López consideró que Bonetto era inimputable, lo sobreseyó y ordenó su internación durante 25 años en el Programa Interministerial de Salud Mental Argentino (PR.I.S.M.A.) del Complejo Penitenciario Federal de Ezeiza.
Luego la Cámara del Crimen revocó la medida y tuvo en cuenta una carta manuscrita del sospechoso en la que admitió su culpa y afirmó: "Soy víctima de mi propia mentira".
Bonetto reconoció que, estando "bajo los efectos del miedo a ser puesto en juicio y condenado", mintió para ser declarado inimputable y que "se siente "absolutamente culpable".
"No fui inducido por ningún demonio a ejecutar mi plan de asesinar, lo hice porque era mi voluntad más profunda en ese momento, nada puede hacerse sin el consentimiento de uno mismo", dijo el acusado.
No obstante, la jueza insistió en su sobreseimiento por segunda vez, lo cual también fue revocado por sus superiores tras las apelaciones de Calleja y las querellas.
Tras ello, se realizaron dos nuevas Juntas Médicas, las cuales concluyeron que Bonetto no padecía secuelas de la lesión en la cabeza y entrevistó a distintas personas que dieron cuenta sobre su personalidad.
En base a esas probanzas, al pedir la elevación a juicio, la fiscal consideró que "ninguno de los antecedentes mencionados, ni las explicaciones vertidas permite concluir que en el momento de los hechos Bonetto no pudo comprender la criminalidad de sus actos, ni dirigir sus acciones".

