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Laboulaye: crean una app geoposicional para proteger a colegios de fumigaciones

Seis aeroaplicadores impulsan la inédita propuesta denominada "Way Point", que advierte sobre la presencia de establecimientos rurales en medio de zonas agrícolas. A su vez, este grupo lleva adelante una tarea solidaria: entregan donaciones de distintos elementos a las escuelas de campo

Un grupo de seis aplicadores de Laboulaye se unieron para crear una app geoposicional con el objetivo de que en su tarea de fumigación puedan estar alertas, advertir y proteger a las escuelas rurales del Departamento Roque Sáenz Peña de las pulverizaciones con productos agroquímicos.

En medio del debate que permanentemente se da por las fumigaciones y el riesgo para escuelas rurales, este grupo de aplicadores está dispuesto a hacer su aporte a la concientización y procura que esta iniciativa inédita sea tomada por otros para generar conciencia y asumir una responsabilidad social.

“Way Point” es un sistema de alerta que, incorporado al sistema satelital del avión, advertirá sobre la presencia de escuelas rurales.

Se trata de una app denominada “Way Point”, que tiene las coordenadas geográficas que ubican a cada establecimiento. El aplicador podrá incorporarlo a su banderillero satelital. Esto hará que aparezca en pantalla un alerta que mencionará la presencia de una escuela rural. A su vez, se contará con el contacto de la docente o encargada del institución a los fines de intercambiar información tratando de que la tarea no coincida con la actividad escolar y evitar cualquier exposición de la población educativa con la fumigación.

Son 16 las escuelas rurales del Departamento Sáenz Peña que serán parte de esta app de georreferenciación, única e innovadora en el país.

José Zoppi, productor y aeroaplicador, es uno de los impulsores de esta iniciativa que ha tenido una buena recepción entre sus pares. “Somos seis aeroaplicadores que estamos basados en el Aero Club de Laboulaye. La idea es hacer una georreferenciación y tener el contacto de cada una de las escuelas para que, previo a aplicación (fumigación) del lote donde estén ubicadas, informarles sobre esta tarea, el día, hora, presentar la receta del ingeniero responsable y el producto a aplicar y siempre teniendo en cuenta que el viento sea favorable para evitar cualquier riesgo. Con esto informamos a la maestra que va a ir un avión; segundo que sepan que lo que se aplica no reviste peligro para la escuela, y que se hará en el horario en que la maestra diga para evitar todo riesgo”, explicó a Puntal.

Aclaró Zoppi que, aunque hoy existen reglamentaciones y la ley de agroquímicos define una serie de acciones sobre los productos a aplicar y la obligación de contar con recetas fitosanitarias; es necesario profundizar en medidas preventivas ante la sensibilidad que hay sobre esta actividad.

“Si se hace todo tal como se debe no hay riesgo. Ha ocurrido que a veces algún productor nos daba para fumigar y no nos informaba que había una escuela, entonces era volver y replantear todo el trabajo”, comentó.

A su vez, subrayó: “Con esto lo que se busca es bajar los decibeles sobre los cuestionamientos de nuestra tarea.Nosotros queremos ser responsables, asumiendo el compromiso y hacerlo a conciencia”.

Que la propuesta se replique

Zoppi explicó que las escuelas rurales “no están catalogadas como una urbanización en las leyes vigentes, sino que el Ministerio de Agricultura, en la ley de agroquímicos, las pone como ‘punto de interés’. Eso significa que hay interesados que pueden estar o no. Pero en definitiva hay un riesgo. Por eso queremos que ese punto de interés sea considerado y que quede plasmado en una georreferencia que esté incorporada en el banderillero satelital de su avión. Entonces cuando el avión está llegando a ese punto advertirá sobre la presencia de escuela (alerta Way Point) y poder nosotros tomar los recaudos necesarios y evitar fumigar en el lugar”.

El productor laboulayense y vicepresidente de Prascor recalcó que además el objetivo a largo plazo es que todos los aplicadores, tanto de esta jurisdicción como de otros puntos de la provincia, repliquen tal iniciativa. Por eso presentan el proyecto ante el Ministerio de Agricultura para apostar a que sea quien lo difunda.

Así también procuran contagiar a los aeroaplicadores de todo el país.

Los impulsores de esta app son José Zoppi, Matías Muzio, Rubén Genesio, Sebastián Gallo, Federico Stella y Maximiliano Crosio.

Solidaridad

Por otra parte, este grupo de aplicadores viene llevando a cabo una tarea solidaria en las establecimientos rurales, aportándoles banderas de ceremonias y distintos elementos que requieran.

Así, hace algunos días los integrantes visitaron el colegio José de San Martín de Colonia Ampurdan -ubicado entre Riobamba y General Levalle- para hacer entrega de una bandera de ceremonias.

Pero además, con dinero sobrante, consultaron a la maestra sobre otras necesidades y aportaron al centro educativo pintura para el edificio, que este año celebra su 75° aniversario, además de juegos didácticos para los alumnos que allí concurren.

Emocionado Zoppi destacó la alegría de esta comunidad educativa al recibir las donaciones. Paralelamente señaló: “Fue muy emocionante también para nosotros ver la alegría de esa docente por recibir estos elementos. Son cosas que llenan el alma”.

El productor dijo que como aeroaplicadores llevan adelante tareas comunitarias, ayudando ya sea en fumigaciones contra mosquitos y hasta apagar focos de incendios.