Hoy se cumple una década del asesinato de Álvaro Zarandón en medio de un operativo policial en Laboulaye. Por este motivo, familiares, amigos, allegados de la víctima y organizaciones sociales encabezaron anoche otra movilización en la localidad para reclamar justicia, ya que en estos años se celebraron dos juicios con un imputado- Maximiliano Celi- quien resultó absuelto en ambos procesos. El caso sigue sin esclarecerse y la mamá del joven, Sandra, exigió una nueva investigación para que el crimen “no quede impune”.
La concentración comenzó a las 20.30 horas en la plaza central de la ciudad, frente a la Comisaría; lugar en el que los familiares del adolescente apuntaron a las autoridades policiales, ya que los uniformados que participaron en el fatídico procedimiento siguen trabajando dentro de la fuerza. La segunda parada de la columna fue en los Tribunales laboulayenses, allí se demandó por una nueva investigación, dado que el primer juicio se celebró allí pero no hubo condenados. Además el Tribunal Superior de Justicia anuló este fallo y ordenó la realización de un nuevo proceso en Río Cuarto, el cual se realizó en 2022 pero tampoco tuvo culpables.
Finalmente la marcha terminó en el hogar de Sandra Zarandón, donde la mujer clamó nuevamente para que aparezca el responsable del homicidio y la imputación de los 13 uniformados que estuvieron en el procedimiento que terminó con la vida de su hijo.
Cabe señalar que el último fallo que absolvió al policía Maximiliano Celi en el juicio celebrado con jurados populares en Río Cuarto fue apelado por la querella y se aguarda la resolución del TSJ.
El hecho
El 9 de febrero del año 2013 Álvaro Zarandón perdió la vida tras ser alcanzado por balas de un arma policial. Fue en el marco de un operativo del que participaron 13 agentes, quienes buscaban por un supuesto delito a un familiar del amigo que estaba con el joven de 16 años.
En medio del procedimiento, el adolescente se asustó, salió corriendo y, tras una persecución, cayó muerto.
El único imputado por el crimen fue Celi, quien resultó absuelto en el primer juicio durante 2014 y obtuvo la misma sentencia en el segundo que se desarrolló en septiembre pasado en Río Cuarto.
Diez años después del asesinato no hay detenidos, por lo que la familia Zarandón manifestó su deseo de que la Justicia admita una nueva investigación y juicio.

