En medio de la polémica nacional, en Río Cuarto se presentaron más de 120 pedidos de prisiones domiciliarias desde que se iniciaron la pandemia y el confinamiento. Sin embargo, el juez de Ejecución Penal, Emilio Andruet, señaló que hasta ayer había rechazado 85 y que las otras están en estudio. Argumentó que no se han producido hasta ahora situaciones sanitarias o jurídicas que justifiquen la concesión del beneficio.
“Desde que comenzamos este receso extraordinario en el Poder Judicial he recibido más de 120 pedidos de prisiones domiciliarias. Eso es fruto del temor que pueden tener los internos; muchos argumentan sufrir patologías médicas que están dentro de los grupos de riesgo y muchos otros no tienen directamente ninguna patología, pero, bueno, han hecho su solicitud por las dudas. En relación con eso, ya al día de hoy he rechazado 85 pedidos de prisiones domiciliarias”, planteó Andruet.
Y detalló los fundamentos que usó en sus resoluciones: “Primero, para los que no tienen patologías el argumento es precisamente ese: que no las tienen. Los que sí tienen patologías, en muchos casos con antecedentes clínicos o con más de 70 años, les planteé que hoy por hoy el virus no ingresó al establecimiento penitenciario y que se tomaron todas las medidas de prevención desde el Servicio Penitenciario. Por lo tanto, como esto no es una cuestión a futuro, sino que debería ser una cuestión actual, no es procedente el beneficio de la prisión domiciliaria”.
El juez de Ejecución Penal manifestó que, muchas veces, hay presos que consideran que el hecho de tener una patología o encontrarse entre los grupos de riesgo habilita necesariamente la prisión domiciliaria. “Entiendo que no y lo fundamento en todos los cuidados preventivos que está teniendo el establecimiento. Acá en Río Cuarto hay 800 y pico de internos; todas las mañanas, cuando se hace el recuento, se les toma la temperatura a uno por uno. Al personal que ingresa al servicio penitenciario se le hace exactamente lo mismo: todos están con barbijos, guantes, tienen todas las medidas de seguridad y se aplican los protocolos. Las visitas se restringieron hace más de 40 días; por lo tanto, al no ingresar más gente de la calle no hay peligro de contagio y, si en 50 días no hemos tenido ningún contagiado, significa que el virus no ha entrado al establecimiento; por lo tanto, no hay razón jurídica ni lógica para otorgar la prisión domiciliaria”, explicó Andruet.
El juez detalló que dentro del predio de la cárcel se está terminando de armar una carpa sanitaria con dos pabellones; uno para hombres, otro para mujeres y que estará dispuesto allí un equipo médico de la Provincia. En el caso de que un interno presente síntomas, se lo derivará a esa carpa y será atendido por el personal de salud.
“Se están tomando todas las medidas; el servicio penitenciario está aunando esfuerzos para prevenir la posibilidad de que pueda ocurrir algo. Teniendo todo eso en la mano no encuentro razón para darle un beneficio a un sujeto que está cumpliendo su condena. Porque la prisión domiciliaria es un beneficio, no un derecho del interno. En razón de eso, los he denegado y ya hasta el día de hoy he tenido algunas apelaciones, pero el Tribunal Superior dictó hace unos días un fallo confirmando las denegatorias con esa fundamentación. Esta es la realidad de hoy”, señaló Andruet en declaraciones al programa Mensaje Directo que se emite por Cablevisión y Quatro TV.
Al juez de Ejecución Penal se le consultó si dentro de la cárcel existen las condiciones para respetar las medidas preventivas. Desde hace años se viene sosteniendo que los presos se encuentran en situación de hacinamiento.
“Con respecto al hacinamiento, tenemos que hacer una gran distinción entre la cárcel de Río Cuarto y lo que se ve en Buenos Aires. Acá la capacidad hoy no está cubierta en su totalidad y, por lo tanto, no hay hacinamiento. Es una cárcel muy antigua pero se ha ido modificando y ampliando. Al día de hoy hay 800 y pico de internos pero no está colmada al 100 por ciento. Cuando hubo cuestionamientos importantes, se instruyó al Servicio Penitenciario para que no ingresara un interno más de la capacidad que tiene y eso se ha ido cumpliendo. Al día de hoy la cárcel no tiene más internos que la cantidad que puede contener. Si me habla de distanciamiento, y sí... estamos hablando de pabellones en los que, en algunas celdas hay cuatro internos y ahí el distanciamiento no existe. Pero es lo mismo que nos pasa a todos en nuestros hogares”, declaró Andruet.

