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Hace vivos en las redes con tangos en discos de vinilo

Gabriel La Rosa es DJ desde hace 45 años, y se especializó en la música del arrabal. Junto a músicos de todo el país hacen presentaciones online de las que participan espectadores de América y Europa. "Es muy lindo saber que llegamos a la gente", indica en la entrevista

“Cuando su voz quiebra el silencio y van surgiendo acentos de emociones, la orquesta nos ofrece los compases de un tango dulzón, secretos sones. Y vibra el corazón de los violines y se alegra la boca de los pianos, alarga el bandoneón un llanto tibio y el que canta persigue sueños vanos” (“Orquestas de mi ciudad”, de Fiorentino y Avlis).

La milonga sigue viva, con su 2x4, con la Glostora y los tamangos, con el taco y el destace, y ahora también con WiFi y vivos de Facebook. Todo el romance del abrazo de tango superó las distancias y la cuarentena, para unir con las nuevas tecnologías a personas de todo el mundo.

Artistas de diversos géneros y disciplinas se encuentran todas las semanas con presentaciones a través de las redes sociales y entre ellos surge un hombre que parece haber viajado en el tiempo, desde Buenos Aires a inicios del siglo pasado a la actualidad, con el tango en las venas y con voz de arrabal. Gabriel La Rosa es disk jockey desde hace casi 45 años, y se ha especializado en las bandejas de vinilo.

No termina ahí la particularidad de su trabajo, sino que además concentró sus presentaciones en el mundo de la milonga. “Hay que estudiar mucho para elegir bien las canciones, escuchar mucho tango para conocer de qué habla cada tema y de qué época es cada orquesta”, señaló.

Junto a un grupo de artistas de distintos puntos del país, han armado estos vivos que difunden todos los fines de semana en las redes, y que cuentan con la presencia de público de toda América y Europa. “Es una forma de estar junto a los que necesitan compañía en este duro contexto”, consideró La Rosa.

“Desde los 16 años soy disk jockey con vinilos, tengo 60, así que son muchos años que estoy con la actividad”, indicó y señaló: “Más que nada trabajé en locales en los que se hacían fiestas, y después me independicé y compré mis equipos, para trabajar de forma particular”.

La Rosa comenta que “en aquellos años era con estilos musicales como rock y pop; con la llegada de la era digital comencé a usar esos equipos, aunque siempre con la idea de volver al vinilo”.

- ¿Cómo fue ese camino de poner música con vinilos?

- Me compré unas bandejas especiales y comencé a trabajar con vinilos de tangos, y gracias a Dios tengo mucho material para trabajar, incluso muchos amigos me donan material reinteresante y puedo contar con muchos discos. La particularidad del vinilo es que el sonido viene de una placa que viene de una matriz original, que no es lo mismo que uno escucha cuando lo hace de una digitalización, es otro el sonido, el que conoce de audio lo reconoce bien.

El DJ sostiene que, por otra parte, “hay muchas cosas que no se tienen en cuenta, como que una placa digital se puede escuchar en otra velocidad a la placa matriz de cuando se grabó, es algo que con los años fui estudiando mucho”, dijo, y explicó que “hay discos que tienen su RPM aumentado, otros disminuido, es muy lindo escuchar un vinilo porque cuando lo hacés estás escuchando un original”.

- ¿Qué tiene de distinto el DJ de tangos, valses y milongas, al de rock y pop, por ejemplo?

- Es un debate grande que hay, no es algo con lo que cuestione a los de la actualidad, pero hace varios años la música que sonaba era muy diferente de un artista a otro. A esto lo digo porque mi hijo es DJ de música electrónica. Antes, si trabajabas en una confitería era muy distinta una canción de la otra y era difícil engancharlas, había que encontrar un sentido, si no sonaba todo mal. Algunos hacían magia cuando enganchaban, porque iban poniendo temas que no te dabas cuenta. Después llegó la música disco y cambió la historia. El tango es distinto, para musicalizar hay que estudiarlo.

La Rosa destacó que en la actualidad está el mercado de la música que promociona en las redes sus artistas y las tandas se pueden obtener directamente de espacios como Youtube, para que luego directamente pongan música en las fiestas. “Eso es pasar música, no es ser musicalizador, que en el tango implica contar una historia”, dijo y ejemplificó: “Si quiero poner tangos descriptivos busco aquellos que sean correlativos, como de esos que hablan de un barrio, o si deseo hablar del amor busco aquellas canciones que traten esa temática”.

- A la hora de hacer las presentaciones, ¿tiene listas ya armadas o las va definiendo en el momento?

- Yo laburo con mi inspiración, cuando llego a la milonga decido qué temática voy a tratar y elijo las que mejor vayan enganchando. Pero para hacer esto hay que escuchar mucho tango, aparte hay que aprender que los artistas de una década no suenan igual que los de las otras. Es decir, una orquesta del ‘30 no es lo mismo que la del ’40 o del ’50, los recursos técnicos que había en ese momento son totalmente diferentes, por lo que queda horrible mezclar lo de una década con la otra. Siempre se hace la lista desde el punto de vista del respeto hacia la persona que está escuchando, porque normalmente la gente de tango sabe de música, escucha mucho, y sabe cuando se pone un tango más nuevo.

Juntos en la cuarentena

Estos artistas se encuentran en el período de aislamiento social con el objetivo de mantener los vínculos con el uso de las redes y las posibilidades que brinda Internet.

- ¿Qué significa para ustedes poder compartir el tango y su arte con tanta gente en este contexto?

- Para mí es una alegría muy grande, porque la Milonga Online ha llegado a tener contactos de toda América, de Francia, de todos lados, incluso nos han contactado personas de Rusia. A través de las redes sociales llegamos a mucha gente distinta y genera una conexión muy linda, más en este momento en el que está todo muy difícil, con gente que la está pasando mal en el encierro. Más en el mundo del tanguero, que es muy del abrazo, del beso, del contacto, el tango es un baile de contacto.

- Si bien cada vez se suman más jóvenes a las milongas, en general hay una población grande de adultos mayores con más riesgos y temores en este contexto de pandemia, ¿uno de los objetivos de estas presentaciones es acompañar a la gente que está sola?

- Sin ninguna duda, después de que se hace el vivo te escriben por privado y sigue el vínculo, y uno sabe que llega a esa gente. Lo mío es más pasión que otra cosa, poder llevar alegría a estas personas que sientan que hay gente junto a ellos, acompañándolos. Ahora también hay mucha gente joven participando, incluso en este proyecto coordinando todo desde las redes y las producciones en vivo. Es un trabajo grande, de hablar con los artistas en todo el país.

Al igual que ocurre con otros géneros musicales, en esta movida de Milongas Online hay un gran número de artistas de toda Argentina que se suman a compartir su talento por las redes. Grandes voces, experimentados músicos, jóvenes promesas, todos entienden el momento que están pasando y hasta encuentran en estos espacios un lugar para promocionar su trabajo.

Todos los sábados se realiza una Milonga Online coordinada desde Río Cuarto, desde las 20 y hasta las 24 hs, aproximadamente, con algunos chicos que desde La Plata (Buenos Aires) hacen una especie de after que se extiende hasta las 3 o 4 de la madrugada. Los viernes por la noche, en tanto, está organizada desde Concordia (Entre Ríos) y se convoca también a artistas de todo el país, como es el caso de La Rosa.