La bailarina y conductora habló sobre la decisión de no volver más con el actor y sentenció: “Ya hace un par de semanas que venimos con esta situación y decidimos tomar definitiva distancia“.
En una nota con Nosotros a la mañana Laurita remarcó que ya no seguirán juntos: “Nos separamos”. “Todo lo que tenga que hablar lo hice o lo haré con él“, explicó.
Ante la pregunta de si perdió la confianza en Bal, la conductora consideró: “Son cosas muy íntimas que quedan entre él y yo”. “Nada nuevo ni nada que agregar”, insistió.
En estos momentos, Laurita se encuentra con vacaciones de la radio –donde regresará pero en un horario “más tarde”– y con los ensayos de Sugar donde reemplazará a Griselda Siciliani. “Estoy con muchas ganas, una mezcla de cosas, hay cosquillas en la panza”, consideró ante el importante protagónico para el que se prepara.
Además, habló de la posibilidad de regresar al Bailando 2018 como jurado: “No me llamaron aún. Me escribieron para juntarme“, explicó que cuando tenga una oferta lo pensará.
Federico dio su versión
Por su parte, Bal no está muy contento que digamos con el rumbo que tomó la relación.
El hijo de Carmen Barbieri habló con El Diario de Mariana sobre los idas y vueltas con la bailarina.
"Hoy no estamos juntos. Ella tiene muchos proyectos y está muy abocada a eso. Yo terminé mi temporada y ahora vuelvo a Mar del Plata en Semana Santa. En el medio había dos semanas en las que nos íbamos a ir de viaje, pero ella no puede hacerlo por su nueva obra y los ensayos", señaló al referirse a Sugar.
El actor confirmó que se enteró por televisión de su nuevo rol protagónico reemplazando a Siciliani.
"Me parece excelente, uno de los mejores proyectos de su vida. Es una chica a la que siempre le dije que iba a crecer y que no tenía techo. Y lo está comprobando. No pensé que todo le iba a pasar tan rápido. Es súper admirable y me da mucha alegría. Me enteré por la tele, la llamé y la felicité, no me dolió enterarme de esa manera".
Consultado sobre si en este momento habían tomado más distancia expresó: "No sé, no tengo idea, creo que sí. Estamos bien así. Si ella quiere estar así, está perfecto. La extraño mucho, pero no voy a obligar ni a pedirle nada a nadie. Si las cosas suceden, bien y si no le deseo lo mejor. Ella sabe todo lo que me pasa con ella. Cuando alguien tiene otras prioridades en la vida, hay que entenderlo. Por eso doy un paso al costado y la veo como espectador".
Ante la pregunta de si perdió la confianza en Bal, la conductora consideró: “Son cosas muy íntimas que quedan entre él y yo”. “Nada nuevo ni nada que agregar”, insistió.
En estos momentos, Laurita se encuentra con vacaciones de la radio –donde regresará pero en un horario “más tarde”– y con los ensayos de Sugar donde reemplazará a Griselda Siciliani. “Estoy con muchas ganas, una mezcla de cosas, hay cosquillas en la panza”, consideró ante el importante protagónico para el que se prepara.
Además, habló de la posibilidad de regresar al Bailando 2018 como jurado: “No me llamaron aún. Me escribieron para juntarme“, explicó que cuando tenga una oferta lo pensará.
Federico dio su versión
Por su parte, Bal no está muy contento que digamos con el rumbo que tomó la relación.
El hijo de Carmen Barbieri habló con El Diario de Mariana sobre los idas y vueltas con la bailarina.
"Hoy no estamos juntos. Ella tiene muchos proyectos y está muy abocada a eso. Yo terminé mi temporada y ahora vuelvo a Mar del Plata en Semana Santa. En el medio había dos semanas en las que nos íbamos a ir de viaje, pero ella no puede hacerlo por su nueva obra y los ensayos", señaló al referirse a Sugar.
El actor confirmó que se enteró por televisión de su nuevo rol protagónico reemplazando a Siciliani.
"Me parece excelente, uno de los mejores proyectos de su vida. Es una chica a la que siempre le dije que iba a crecer y que no tenía techo. Y lo está comprobando. No pensé que todo le iba a pasar tan rápido. Es súper admirable y me da mucha alegría. Me enteré por la tele, la llamé y la felicité, no me dolió enterarme de esa manera".
Consultado sobre si en este momento habían tomado más distancia expresó: "No sé, no tengo idea, creo que sí. Estamos bien así. Si ella quiere estar así, está perfecto. La extraño mucho, pero no voy a obligar ni a pedirle nada a nadie. Si las cosas suceden, bien y si no le deseo lo mejor. Ella sabe todo lo que me pasa con ella. Cuando alguien tiene otras prioridades en la vida, hay que entenderlo. Por eso doy un paso al costado y la veo como espectador".

