Tras conocerse el parte médico, el atacante no tardó en expresarse públicamente. En una historia de Instagram, el propio delantero escribió: "Y de nuevo... a poner huevos", reflejando su bronca y determinación frente a un nuevo contratiempo físico.
La reacción del goleador se entiende por un antecedente inmediato que ya lo había complicado. Venía de superar una lesión reciente y, tras su regreso a las canchas, volvió a sentir molestias en la misma zona, lo que generó preocupación tanto en su club como en el entorno de la Albiceleste.
El origen del problema se remonta a febrero, en un duelo clave de Champions League. En aquel cruce ante Bodo/Glimt, el atacante había sufrido el desgarro inicial que lo marginó en un momento determinante para su equipo en la competencia europea.
Luego de casi dos meses de recuperación, su vuelta parecía traer alivio. Regresó frente a Roma, convirtió en la goleada 5-2, pero a los 58 minutos encendió otra señal de alerta al evidenciar una molestia que no pasó desapercibida.
Las imágenes de la transmisión dejaron en claro que algo no estaba bien. Se lo vio con hielo y protección en el gemelo izquierdo, justo en la zona afectada previamente, una señal que en ese momento fue tomada como precaución, pero que ahora cobra otro sentido.
Desde el club italiano evitaron dar plazos concretos sobre su recuperación. "La situación del delantero argentino será reevaluada en los próximos días", informaron oficialmente, dejando abierta la incertidumbre sobre su disponibilidad.
Por lo pronto, habrá que aguardar la evolución en las próximas jornadas. Todo indica que se evaluará su condición después del compromiso ante Como por la Serie A, donde se definirá cuánto tiempo estará fuera de las canchas.