Para el Gobierno el mercado está ordenado, pero la leche sigue en falta
En los súper de Río Cuarto no hay opción para los consumidores. Donde se la encuentra sólo tienen una marca y con límite de compra
A poco más de 100 kilómetros del vértice sur del principal triángulo productor de leche de Sudamérica, conseguir un sachet en un supermercado no es una tarea sencilla. Desde hace algunas semanas la dificultad se fue agravando. Pero ahora hay muchos comercios que ya no tienen para vender. Y se trata de leche, un alimento base y clave para la nutrición, especialmente infantil.
Pero no sólo es cuestión de existencia, sino que, como siempre, cuando un producto es escaso su precio tiende a subir. Y claramente es el caso de la leche, que tuvo un salto sin relación con el proceso inflacionario.
En Río Cuarto la situación se profundizó en los últimos días. Aquí, en donde la distancia con Arroyo Cabral y Villa María, que son el límite sur del triángulo conformado con San Francisco y Rafaela, es de menos de 130 kilómetros. Esas localidades forman la zona de mayor potencia lechera del continente.
¿Cuál es la situación en la ciudad? Hace algunas semanas en todos los supermercados había al menos dos marcas distintas de leche. En muchos se ofrecían La Serenísima y Armonía, las dos opciones de Mastellone. Pero, curiosamente, en la segunda quincena de marzo la segunda marca desapareció. Y, a su vez, Mastellone lanzó una nueva imagen para sus sachets La Serenísima junto a un importante aumento de precios. Ese doble movimiento fue denunciado por Hernán Reyes, de la Coalición Cívica de Buenos Aires, ante la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia. Reyes apuntó que “la conducta presumida consiste, por un lado, en la fijación de precio por encima del precio de competencia de la leche fluida refrigerada en sachet La Serenísima y, por otro lado, en la reducción sostenida de fabricación e inventarios de la leche fluida refrigerada en sachet de la marca Armonía, lo que a la postre ha producido un considerable desabastecimiento de esta última por la reducción de oferta”, señala la denuncia.
Pero hay un dato más. La Armonía era la marca que Mastellone se comprometió a incluir en Precios Cuidados y la última vez que estuvo disponible en la ciudad costaba alrededor de 26 pesos.
Anoche, en la página de “Precios Cuidados”, la Armonía aparecía con un valor de $ 25,47 el litro. Sin embargo, en la región centro (donde está Córdoba) directamente no tiene asignado un valor. Está transparentada su ausencia. Vale recordar que el litro de La Serenísima en Río Cuarto ronda los $ 46 y su compra está limitada.
Ante este panorama, el subsecretario de Lechería de la Nación, Alejandro Sanmartino, dijo en el programa Buen Día Río Cuarto el viernes pasado que el mercado estaba ordenado, que las dificultades son estacionales y que en las próximas semanas tendería a normalizarse, al tiempo que adelantó que aparecerían nuevas marcas en Ciudad de Buenos Aires. Por otro lado, precisó que la suba de precios responde al proceso inflacionario general y prometió más controles.
No obstante, Sanmartino aportó un dato en esa nota: el año pasado la producción láctea creció 4,3% a pesar de la sequía y las exportaciones subieron 40%. ¿Habrá allí una explicación de lo que ocurre en el mercado interno?
“Hoy la recuperación empezó a darse y esperamos que se normalice. No debería pasar nada grave, no hay problemas de abastecimiento o faltante de leche que tengamos que pensar en importar ni nada por el estilo”, remarcó Sanmartino. Con respecto a los controles para evitar que desaparezcan las segundas marcas, Sanmartino afirmó: “Es fundamental y los estamos haciendo”.
Gonzalo Dal Bianco
Redacción Puntal
Pero no sólo es cuestión de existencia, sino que, como siempre, cuando un producto es escaso su precio tiende a subir. Y claramente es el caso de la leche, que tuvo un salto sin relación con el proceso inflacionario.
En Río Cuarto la situación se profundizó en los últimos días. Aquí, en donde la distancia con Arroyo Cabral y Villa María, que son el límite sur del triángulo conformado con San Francisco y Rafaela, es de menos de 130 kilómetros. Esas localidades forman la zona de mayor potencia lechera del continente.
¿Cuál es la situación en la ciudad? Hace algunas semanas en todos los supermercados había al menos dos marcas distintas de leche. En muchos se ofrecían La Serenísima y Armonía, las dos opciones de Mastellone. Pero, curiosamente, en la segunda quincena de marzo la segunda marca desapareció. Y, a su vez, Mastellone lanzó una nueva imagen para sus sachets La Serenísima junto a un importante aumento de precios. Ese doble movimiento fue denunciado por Hernán Reyes, de la Coalición Cívica de Buenos Aires, ante la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia. Reyes apuntó que “la conducta presumida consiste, por un lado, en la fijación de precio por encima del precio de competencia de la leche fluida refrigerada en sachet La Serenísima y, por otro lado, en la reducción sostenida de fabricación e inventarios de la leche fluida refrigerada en sachet de la marca Armonía, lo que a la postre ha producido un considerable desabastecimiento de esta última por la reducción de oferta”, señala la denuncia.
Pero hay un dato más. La Armonía era la marca que Mastellone se comprometió a incluir en Precios Cuidados y la última vez que estuvo disponible en la ciudad costaba alrededor de 26 pesos.
Anoche, en la página de “Precios Cuidados”, la Armonía aparecía con un valor de $ 25,47 el litro. Sin embargo, en la región centro (donde está Córdoba) directamente no tiene asignado un valor. Está transparentada su ausencia. Vale recordar que el litro de La Serenísima en Río Cuarto ronda los $ 46 y su compra está limitada.
Ante este panorama, el subsecretario de Lechería de la Nación, Alejandro Sanmartino, dijo en el programa Buen Día Río Cuarto el viernes pasado que el mercado estaba ordenado, que las dificultades son estacionales y que en las próximas semanas tendería a normalizarse, al tiempo que adelantó que aparecerían nuevas marcas en Ciudad de Buenos Aires. Por otro lado, precisó que la suba de precios responde al proceso inflacionario general y prometió más controles.
No obstante, Sanmartino aportó un dato en esa nota: el año pasado la producción láctea creció 4,3% a pesar de la sequía y las exportaciones subieron 40%. ¿Habrá allí una explicación de lo que ocurre en el mercado interno?
“Hoy la recuperación empezó a darse y esperamos que se normalice. No debería pasar nada grave, no hay problemas de abastecimiento o faltante de leche que tengamos que pensar en importar ni nada por el estilo”, remarcó Sanmartino. Con respecto a los controles para evitar que desaparezcan las segundas marcas, Sanmartino afirmó: “Es fundamental y los estamos haciendo”.
Gonzalo Dal Bianco
Redacción Puntal