“El mundo está transcurriendo la pandemia de Covid19, un virus que causa el Sars-cov2, con elevada letalidad en adultos mayores y personas con factores de riesgo; éste ha causado millones de muertes en todo el mundo, miles de personas permanecen con alguna discapacidad o secuela, ocasionando enormes gastos en salud pública y efectos devastadores en las familias que perdieron a sus seres queridos. Para su mitigación aprendimos que las medidas más eficaces, basadas en la evidencia son: la vacunación, el uso del barbijo, el distanciamiento y la ventilación. La población aprendió y tomó rápidamente estos recaudos para evitar la enfermedad y sus consecuencias, incluso obligamos a los niños a quedarse en casa, a no jugar con sus pares, a no ir a la escuela y a usar barbijo; sin embargo hay otro problema de salud pública que mata más argentinos de manera sostenida desde hace décadas, con decenas de miles de personas secueladas anualmente, que consume entre el 2 y 3% del PBI, con costos familiares catastróficos y pérdida de ingresos familiares ya que mata y lesiona a los adultos jóvenes prioritariamente, genera elevada ocupación de camas de terapia intensiva, dando cuenta de alrededor de 300 muertes cada año de menores de 15 años; casi un niño por día muere a causa del tránsito en Argentina”, comienza diciendo el comunicado oficial de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).
Continua: “Los factores de riesgo de lesiones por tránsito, son bien conocidos: no uso del cinturón, no uso de sistemas de retención infantil (SRI), exceso de velocidad, consumir alcohol y otras sustancias al conducir, no uso del casco, conducir y utilizar el teléfono celular; las medidas basadas en la evidencia para disminuir muertes y lesiones graves, también se conocen desde hace décadas: leyes que obligan el uso del cinturón, del casco, del sistema de retención infantil y su aplicación efectiva, pacificar el tránsito disminuyendo la velocidad máxima en las ciudades a 30 km/h con controles radarizados, controles periódicos, sostenidos en el tiempo de alcoholemia, multas proporcionales por no cumplir las normas, inversión en infraestructura vial que proteja a los usuarios vulnerables como peatones, ciclistas y motociclistas; con respecto a la educación vial la OMS lo aclara de manera contundente, si no se acompaña de las otras medidas, la educación vial por si sola no disminuye las muertes por tránsito”.
En redes
La SAP aprovecha esta fecha para difundir recomendaciones en sus redes sociales que no son accidentes, pero si lesiones prevenibles. Entre ellas, mencionan las recomendaciones para ciclistas seguros: los niños tienen una probabilidad cinco veces mayor de padecer lesiones con la bicicleta por eso el tamaño de la misma tiene que permitirle alcanzar a tocar el suelo con sus pies, siempre utilizar casco y luces, aun en trayectos cortos. Además, indican que los niños y niñas no deben circular solos en bicicleta por la calle; y si son acompañantes deben ir en la silla, con los pies protegidos y el arnés abrochado.
En otra de las publicaciones en redes, la SAP indica que 3 de cada 10 muertos por tránsito son peatones, los niños son en este caso los más vulnerables, por eso es recomendable cruzar la calle mirando a ambos lados, por sendas peatonales y por esquinas. Los menores de 5 años deben ir siempre acompañados y de la mano. Es imprescindible prestar atención a la salida de vehículos en garajes o cocheras, además no bajar el cochecito del bebé a la calle hasta no tener habilitado el paso.
“Hemos fallado”
La comunicación oficial, que firma el Comité Nacional Prevención de Lesiones, termina diciendo: “A pesar de toda esta abrumadora evidencia de medidas eficaces, hemos fallado en el decenio 2010-2020 en el objetivo de disminuir las muertes un 50% y la ONU, relanzó un ambicioso programa para lograrlo en este decenio 2020-2030. ¿Qué estamos haciendo en nuestro país para lograr este objetivo en solo 8 años? Desde el Comité Nacional de Prevención de Lesiones de la SAP pretendemos que los pediatras se involucren aún más en el tema, que registremos cómo se trasladan nuestros niños, que podamos dar consejos útiles de movilidad infantil segura y que indiquemos sistemas de retención infantil desde el primer traslado, ya que el automóvil es el principal mecanismo de muerte por tránsito en menores de 5 años en nuestro país. Todo el sector salud debe atender este importante problema de salud pública que requiere medidas urgentes”.

