RECOMENDADO
"Magnetizado"
Carlos Busqued. Anagrama
Por estos días, mientras todas las miradas están puestas en Cristian "Pity" Alvarez, internado en la Unidad psiquiátrica del penal de Ezeiza o "Prisma", otro preso de renombre cumple allí el dudoso honor de acumular mas años de reclusión que el mismísimo Ricardo Barreda.
Se trata de Ricardo Melogno, más conocido como el "asesino de taxistas", quien en 1982, a sus veinte años y en una semana de locura, mato a sangre fría a cuatro taxistas sin móvil alguno más que la de "ver si sentía algo".
Entregado por su propia familia, Melogno deambuló por varias cárceles comunes hasta que el dictamen de inimputabilidad lo sentencio a pasar lo que resta de su vida en primer lugar en el pabellón carcelario del Borda, que fue cerrado por las condiciones infrahumanas en las que vivían los residentes y luego al mismo sector pero de la cárcel de Ezeiza.
Diagnosticado como esquizofrénico, psicópata, autista, parafrénico y cuanta etiqueta del Manual diagnóstico y estadístico de las enfermedades mentales sirva para decir "loco", su caso tiene un segundo dudoso honor y es el de haber inventado la figura penal de "peligrosidad potencial".
Es decir Melogno asesinó a cuatro personas en una semana, hace 36 años, y luego no mato ni una mosca, no agredió a un compañero del penal, no discutió jugando al truco, nada. Pero algo hay en él, una fuerza, una extrañeza, que canta a viva voz que Ricardo Melogno es una bomba de tiempo a punto de explotar. Quizás sea simplemente que descubrió hace tiempo que nada importa nada. Lo cual, como dice en algún momento el genial personaje de la serie Fargo que interpreta Billy Bob Thorton, es un descubrimiento sumamente peligroso. Literalmente un viaje de ida.
Puesto a escribir su historia por pedido terapéutico y negado a hacerlo él mismo, aparece en escena el escritor Carlos Busqued. Otro outsider que le voló la cabeza a todo el mundo con su novela Bajo este sol tremendo y luego se llamó al ostracismo durante nueve años.
Busqued lo visito durante dos años, varias horas al día, para entrevistarlo. El resultado es Magnetizado. Una ¿novela? cuyo mérito es precisamente ese, mantenernos pegados a ella hasta la última página, simplemente para escudriñar un poco más en la mente de ese personaje tan freak como genial que es Melogno.
Construida en base a preguntas y respuestas, el libro nos permite una mirada privilegiada dentro de la conciencia de un asesino que es la encarnación pura del nihilismo: matar porque si, para sentir nada, sin obtener nada a cambio.
MB
NOVEDAD- NO FICCIÓN
"Bowie por Bowie"
Entrevistas con Sean Egan. Planeta
Ziggy Stardust, Aladdin Sane, el cantante de soul plástico, El Delgado Duque Blanco, el glam rock, la sexualidad, las drogas, sus colaboraciones con Lou Reed e Iggy Pop, los excesos que desembocarían en el extraordinario período musical de Berlín, la experimentación permanente, el éxito masivo en los años ochenta, la actuación en cine y teatro, la moda, las artes visuales son la sustancia de “Bowie por Bowie” que reúne las mejores entrevistas que ofreció David Bowie a lo largo de sus casi cincuenta años de carrera.
Con más de treinta reportajes en los que Bowie se explaya en profundidad, este volumen es lo más cercano a una autobiografía relatada en tiempo real de una leyenda del rock y el pop. Cuando el semanario musical británico Melody Maker envió a Michael Watts a entrevistarlo a principios de 1972, Bowie era un hombre que regresaba a la luz pública y acaso no se imaginaba lo que resultaría de ese proyecto. .
Los tres años que “Space Oddity” había permanecido en los rankings fueron un período dentro de una época donde la visibilidad fue sumamente importante para los músicos. Que parte de ella fuera voluntaria –la inmersión de Bowie a principios de la década en el Laboratorio de Artes de Beckenham parece haber sido una pasión mucho más grande para él que la música y el estrellato– habría sido de poca importancia para esos chicos asustados de que sus ídolos acaso pasasen al olvido.
Su regreso fue uno de los más espectaculares de todos los tiempos. Hunky Dory –su trabajo de diciembre de 1971– fue saludado como un clásico instantáneo, repleto de grandes melodías e instrumentaciones, al tiempo que se situaba en un zeitgeist alternativo. Pero, asombrosamente, daba la impresión de haber sido un álbum publicado rápidamente para apaciguar a una compañía discográfica disgustada por la cantidad de tiempo que el opus magnum de Bowie tardó en alcanzar fruición.
Dicho opus –The Rise and Fall of Ziggy Stardust an the Spiders from Mars– sonaba en la bandeja mientras Bowie era centro de la atención de Watts. Esta obra también era un clásico y también se situaba en un zeitgeist: uno nuevo, que gozaba de desperdicios y fogonazos más que deuna admirable profundidad. Es cierto, aquel era un hombre creativamente en llamas, aunque apenas interesado en una consistencia filosófica. Era también un hombre con una clara tendencia al estrellato dentro de sus propios términos.
Como lo atestiguan las enrevistas en este libro, Watts tenía razón en permanecer así. No obstante, pese a que la aseveración de Bowie (“soy gay”) no fuera del todo verdadera, suponía un riesgo enorme: en aquel entonces incluso a la mayoría de los hippies y consumidores de rock les repelía la homosexualidad. Pero la táctica dio sus frutos tan perfectamente como se lo predijo a Watts. A propósito, este reportaje contiene, además, otra de las citas famosas de Bowie: la de convertirse en algo enorme antes de estrellarse contra la tierra. La primera parte de esa predicción se cumplió.
David usa palabras como “atestiguar” y “súper”. Es gay, dice. Mmm. Hace unos meses, cuando tocaba en el Hampstead’s Country Club, un pequeño club grasiento del norte de Londres que fue escenario de todo tipo de ocasiones excitantes, cerca de la mitad de la población gay de la ciudad acudió a verlo bajo un enorme sombrero blanco de terciopelo que revoleaba hacia el final de cadatema.
NOVEDAD-FICCIÓN
"La mirada del puma"
Gloria Casañas. Plaza y Janes
La tranquilidad de Los Notros, un pequeño pueblo al pie de la cordillera de los Andes, se ve alterada por el interés turístico que despierta su belleza y por la llegada de inescrupulosos que han puesto el ojo en sus riquezas naturales. Newen Cayuki es un fiero custodio de la vida silvestre en la región, que libra sus batallas tanto con cazadores furtivos y mercenarios, como con la hermosa Cordelia y la hija de ambos, que no acepta el destino que su padre quiere para ella. Mayga es una jovencita de aspecto exótico que posee el extraño don de la empatía con el sufrimiento de los seres vivos que pueblan el valle y la montaña, algo que se le reveló al nacer.
COMPILACIÓN
"Ginsberg esencial"
Allen Ginsberg. Anagrama
Allen Ginsberg es algo más que un escritor: es un mito. Tal vez por eso queda en ocasiones reducido al cliché de beatnik barbudo. Pero Ginsberg es un personaje mucho más poliédrico, y esta antología permitirá a los lectores adentrarse en todos los matices de una figura fascinante. Se reúne aquí una cuidada selección de poemas, canciones, ensayos, entrevistas, entradas de diario, cartas y fotografías. Están recogidos los poemas más célebres –«Aullido» y «Kaddish»–, pero también otras maravillas como «Sutra del vórtice de Wichita» y la «Oda plutoniana», hay textos sobre sus experiencias con el LSD y la ayahuasca, reflexiones sobre la Revolución cubana, la Guerra de Vietnam, la censura, Walt Whitman y la Generación Beat, referencias a Kerouac, Neal Cassady y otros personajes relevantes en su vida, recuerdos de un viaje a la India y muestras de su interés por el budismo: es decir un compendio que ayuda a conocer mejor a un escritor imprescindible del siglo XX.
Las opiniones destacadas reafirman la perspectiva de esa obra: Bob Dylan por ejemplo quien dijo «Ginsberg es al mismo tiempo trágico y dinámico, un genio lírico, un embaucador maravilloso y probablemente la voz poética más extraordinariamente influyente en Estados Unidos desde Whitman» y Normal Mailer quien dijo sobre Guinsberg: «No diría que es un buen poeta sino que es nuestro gran poeta americano»
También opinaron sobre esta compilación Anne Waldman quien afirmó “cuando la Tierra esté a punto de quedar reducida a polvo, este será uno de los libros que habrá que lanzar rumbo a Marte para que sepan quiénes fuimos» y Lawrence Ferlinghetti quien aseguró que se trata de «una selección intelectualmente impecable, que destila al Ginsberg visionario místico y al profeta oscuro que vaticinaba lo que los poderosos no querían escuchar».
También los medios especializados dijeron lo suyo: «Una panorámica muy completa de su obra... Un punto de partida esencial para cualquier lector que se sumerja por primera vez en la todavía controvertida producción literaria de Ginsberg» (Library Journal) y «Una magnífica selección de los escritos de un autor a menudo transgresor y revolucionario, que fue además un incansable activista social» (Kirkus Reviews).
Carlos Busqued. Anagrama
Por estos días, mientras todas las miradas están puestas en Cristian "Pity" Alvarez, internado en la Unidad psiquiátrica del penal de Ezeiza o "Prisma", otro preso de renombre cumple allí el dudoso honor de acumular mas años de reclusión que el mismísimo Ricardo Barreda.
Se trata de Ricardo Melogno, más conocido como el "asesino de taxistas", quien en 1982, a sus veinte años y en una semana de locura, mato a sangre fría a cuatro taxistas sin móvil alguno más que la de "ver si sentía algo".
Entregado por su propia familia, Melogno deambuló por varias cárceles comunes hasta que el dictamen de inimputabilidad lo sentencio a pasar lo que resta de su vida en primer lugar en el pabellón carcelario del Borda, que fue cerrado por las condiciones infrahumanas en las que vivían los residentes y luego al mismo sector pero de la cárcel de Ezeiza.
Diagnosticado como esquizofrénico, psicópata, autista, parafrénico y cuanta etiqueta del Manual diagnóstico y estadístico de las enfermedades mentales sirva para decir "loco", su caso tiene un segundo dudoso honor y es el de haber inventado la figura penal de "peligrosidad potencial".
Es decir Melogno asesinó a cuatro personas en una semana, hace 36 años, y luego no mato ni una mosca, no agredió a un compañero del penal, no discutió jugando al truco, nada. Pero algo hay en él, una fuerza, una extrañeza, que canta a viva voz que Ricardo Melogno es una bomba de tiempo a punto de explotar. Quizás sea simplemente que descubrió hace tiempo que nada importa nada. Lo cual, como dice en algún momento el genial personaje de la serie Fargo que interpreta Billy Bob Thorton, es un descubrimiento sumamente peligroso. Literalmente un viaje de ida.
Puesto a escribir su historia por pedido terapéutico y negado a hacerlo él mismo, aparece en escena el escritor Carlos Busqued. Otro outsider que le voló la cabeza a todo el mundo con su novela Bajo este sol tremendo y luego se llamó al ostracismo durante nueve años.
Busqued lo visito durante dos años, varias horas al día, para entrevistarlo. El resultado es Magnetizado. Una ¿novela? cuyo mérito es precisamente ese, mantenernos pegados a ella hasta la última página, simplemente para escudriñar un poco más en la mente de ese personaje tan freak como genial que es Melogno.
Construida en base a preguntas y respuestas, el libro nos permite una mirada privilegiada dentro de la conciencia de un asesino que es la encarnación pura del nihilismo: matar porque si, para sentir nada, sin obtener nada a cambio.
MB
NOVEDAD- NO FICCIÓN
"Bowie por Bowie"
Entrevistas con Sean Egan. Planeta
Ziggy Stardust, Aladdin Sane, el cantante de soul plástico, El Delgado Duque Blanco, el glam rock, la sexualidad, las drogas, sus colaboraciones con Lou Reed e Iggy Pop, los excesos que desembocarían en el extraordinario período musical de Berlín, la experimentación permanente, el éxito masivo en los años ochenta, la actuación en cine y teatro, la moda, las artes visuales son la sustancia de “Bowie por Bowie” que reúne las mejores entrevistas que ofreció David Bowie a lo largo de sus casi cincuenta años de carrera.
Con más de treinta reportajes en los que Bowie se explaya en profundidad, este volumen es lo más cercano a una autobiografía relatada en tiempo real de una leyenda del rock y el pop. Cuando el semanario musical británico Melody Maker envió a Michael Watts a entrevistarlo a principios de 1972, Bowie era un hombre que regresaba a la luz pública y acaso no se imaginaba lo que resultaría de ese proyecto. .
Los tres años que “Space Oddity” había permanecido en los rankings fueron un período dentro de una época donde la visibilidad fue sumamente importante para los músicos. Que parte de ella fuera voluntaria –la inmersión de Bowie a principios de la década en el Laboratorio de Artes de Beckenham parece haber sido una pasión mucho más grande para él que la música y el estrellato– habría sido de poca importancia para esos chicos asustados de que sus ídolos acaso pasasen al olvido.
Su regreso fue uno de los más espectaculares de todos los tiempos. Hunky Dory –su trabajo de diciembre de 1971– fue saludado como un clásico instantáneo, repleto de grandes melodías e instrumentaciones, al tiempo que se situaba en un zeitgeist alternativo. Pero, asombrosamente, daba la impresión de haber sido un álbum publicado rápidamente para apaciguar a una compañía discográfica disgustada por la cantidad de tiempo que el opus magnum de Bowie tardó en alcanzar fruición.
Dicho opus –The Rise and Fall of Ziggy Stardust an the Spiders from Mars– sonaba en la bandeja mientras Bowie era centro de la atención de Watts. Esta obra también era un clásico y también se situaba en un zeitgeist: uno nuevo, que gozaba de desperdicios y fogonazos más que deuna admirable profundidad. Es cierto, aquel era un hombre creativamente en llamas, aunque apenas interesado en una consistencia filosófica. Era también un hombre con una clara tendencia al estrellato dentro de sus propios términos.
Como lo atestiguan las enrevistas en este libro, Watts tenía razón en permanecer así. No obstante, pese a que la aseveración de Bowie (“soy gay”) no fuera del todo verdadera, suponía un riesgo enorme: en aquel entonces incluso a la mayoría de los hippies y consumidores de rock les repelía la homosexualidad. Pero la táctica dio sus frutos tan perfectamente como se lo predijo a Watts. A propósito, este reportaje contiene, además, otra de las citas famosas de Bowie: la de convertirse en algo enorme antes de estrellarse contra la tierra. La primera parte de esa predicción se cumplió.
David usa palabras como “atestiguar” y “súper”. Es gay, dice. Mmm. Hace unos meses, cuando tocaba en el Hampstead’s Country Club, un pequeño club grasiento del norte de Londres que fue escenario de todo tipo de ocasiones excitantes, cerca de la mitad de la población gay de la ciudad acudió a verlo bajo un enorme sombrero blanco de terciopelo que revoleaba hacia el final de cadatema.
NOVEDAD-FICCIÓN
"La mirada del puma"
Gloria Casañas. Plaza y Janes
La tranquilidad de Los Notros, un pequeño pueblo al pie de la cordillera de los Andes, se ve alterada por el interés turístico que despierta su belleza y por la llegada de inescrupulosos que han puesto el ojo en sus riquezas naturales. Newen Cayuki es un fiero custodio de la vida silvestre en la región, que libra sus batallas tanto con cazadores furtivos y mercenarios, como con la hermosa Cordelia y la hija de ambos, que no acepta el destino que su padre quiere para ella. Mayga es una jovencita de aspecto exótico que posee el extraño don de la empatía con el sufrimiento de los seres vivos que pueblan el valle y la montaña, algo que se le reveló al nacer.
COMPILACIÓN
"Ginsberg esencial"
Allen Ginsberg. Anagrama
Allen Ginsberg es algo más que un escritor: es un mito. Tal vez por eso queda en ocasiones reducido al cliché de beatnik barbudo. Pero Ginsberg es un personaje mucho más poliédrico, y esta antología permitirá a los lectores adentrarse en todos los matices de una figura fascinante. Se reúne aquí una cuidada selección de poemas, canciones, ensayos, entrevistas, entradas de diario, cartas y fotografías. Están recogidos los poemas más célebres –«Aullido» y «Kaddish»–, pero también otras maravillas como «Sutra del vórtice de Wichita» y la «Oda plutoniana», hay textos sobre sus experiencias con el LSD y la ayahuasca, reflexiones sobre la Revolución cubana, la Guerra de Vietnam, la censura, Walt Whitman y la Generación Beat, referencias a Kerouac, Neal Cassady y otros personajes relevantes en su vida, recuerdos de un viaje a la India y muestras de su interés por el budismo: es decir un compendio que ayuda a conocer mejor a un escritor imprescindible del siglo XX.
Las opiniones destacadas reafirman la perspectiva de esa obra: Bob Dylan por ejemplo quien dijo «Ginsberg es al mismo tiempo trágico y dinámico, un genio lírico, un embaucador maravilloso y probablemente la voz poética más extraordinariamente influyente en Estados Unidos desde Whitman» y Normal Mailer quien dijo sobre Guinsberg: «No diría que es un buen poeta sino que es nuestro gran poeta americano»
También opinaron sobre esta compilación Anne Waldman quien afirmó “cuando la Tierra esté a punto de quedar reducida a polvo, este será uno de los libros que habrá que lanzar rumbo a Marte para que sepan quiénes fuimos» y Lawrence Ferlinghetti quien aseguró que se trata de «una selección intelectualmente impecable, que destila al Ginsberg visionario místico y al profeta oscuro que vaticinaba lo que los poderosos no querían escuchar».
También los medios especializados dijeron lo suyo: «Una panorámica muy completa de su obra... Un punto de partida esencial para cualquier lector que se sumerja por primera vez en la todavía controvertida producción literaria de Ginsberg» (Library Journal) y «Una magnífica selección de los escritos de un autor a menudo transgresor y revolucionario, que fue además un incansable activista social» (Kirkus Reviews).

