Estudiantes: entre el orgullo ante un gigante y la mira puesta en el "Tiburón"
Tras la polémica derrota ante River, el equipo de Acuña procesa la bronca y ya entrena con la mente fija en Mar del Plata. El León busca capitalizar su gran rendimiento futbolístico para traerse los tres puntos frente a Aldosivi
El paso de River Plate por la ciudad dejó mucho más que el color de una jornada inolvidable para el fútbol del imperio. En el análisis frío de lo sucedido sobre el césped del Estadio Ciudad de Río Cuarto, el empate o la sensación de haber podido dar el golpe quedaron empañados por decisiones tecnológicas y arbitrales que, a estas horas, siguen siendo el centro del debate en cada café de la ciudad.
Estudiantes demostró estar a la altura de las circunstancias ante uno de los gigantes del continente, pero se topó con una serie de incidencias donde el VAR fue el protagonista no invitado, inclinando una balanza que el "León" había logrado equilibrar con fútbol y coraje.
El encuentro, que tuvo pasajes de alta intensidad, se vio fragmentado por las constantes revisiones y criterios dispares en el área. La jugada que terminó de encender los reclamos locales fue la omisión de un penal que parecía clarísimo tras un contacto sobre la humanidad del delantero celeste, sumado a una anulación por un fuera de juego milimétrico que le privó al equipo de festejar lo que hubiera sido una ventaja clave. Estas acciones no solo frenaron el envión anímico del equipo, sino que instalaron una vez más el interrogante sobre la unificación de criterios en el uso de la tecnología aplicada al arbitraje. El público presente, que colmó cada rincón de la tribuna, descargó su bronca ante una terna que pareció dudar en los momentos de mayor presión.
Entre la bronca por el arbitraje y la jerarquía demostrada
A pesar de que el resultado final queda marcado por estas situaciones puntuales, lo cierto es que el rendimiento colectivo del "Celeste" dejó un saldo positivo en cuanto a la competitividad.
Estudiantes no se achicó ante las figuras del "Millonario"; por el contrario, supo cerrar caminos y generar peligro real, obligando a la visita a extremar recursos.
El despliegue físico y el orden táctico fueron las banderas de un equipo que, por momentos, hizo olvidar las diferencias presupuestarias y de categoría. Sin embargo, en el fútbol de hoy, los detalles se pagan caro y las decisiones de la cabina de video terminaron siendo determinantes para que el marcador no fuera más generoso con el esfuerzo riocuartense.
Las polémicas no solo se quedaron en el campo. Tras el pitazo final, el eco de las jugadas dudosas resonó en los vestuarios y en las declaraciones de los protagonistas, quienes coincidieron en que el criterio del VAR fue, al menos, cuestionable. La sensación de injusticia es difícil de digerir cuando el rendimiento deportivo es superlativo, pero en el fútbol profesional los tiempos de lamento son cortos y la exigencia del calendario no permite detenerse demasiado en lo que pudo ser. Ahora, con las pulsaciones ya en calma, el plantel de Estudiantes de Río Cuarto ya dio vuelta la página de este intenso compromiso.
El cuerpo técnico y los jugadores han enfocado todas sus energías en el próximo desafío: Aldosivi de Mar del Plata. El "León" ya trabaja pensando en lo que será el duelo por la fecha 13, entendiendo que los puntos en el certamen doméstico son vitales para mantener las aspiraciones de protagonismo y que el rendimiento ante River debe servir como plataforma anímica para ir a buscar un resultado positivo ante el "Tiburón".
El próximo sábado 4 de abril los leones volverán a la cancha con un esquema que les permita hacerse fuertes fuera de su casa.