Rostros y Rastros Lightyear | Fobia | espacio

Astrofobia, ¿existe en la vida real?

El personaje de la película Laghtyear, Izzy Hawthorne es una joven a la que el espacio le entusiasma, pero al mismo tiempo le aterra. Padece una gran astrofobia, que le dificulta tomar la decisión de lanzarse a la carrera espacial

Hace poco más de una semana se estrenó ‘Lightyear’, un largometraje original de Disney y Pixar que da a conocer la historia definitiva sobre los orígenes de Buzz Lightyear, el héroe que inspiró el juguete, el legendario guardián espacial que se ganó a varias generaciones de fans. Entre algunas de las moralejas que deja la película se destaca que todos podemos luchar contra nuestros miedos. Esto se representa a través del personaje de Izzy Hawthorne, una joven a la que el espacio le entusiasma, pero al mismo tiempo le aterra. Padece una gran astrofobia, que le dificulta tomar la decisión de lanzarse a la carrera espacial.

¿Qué pasa en la vida real?

Según los especialistas existen tantas fobias como estímulos capaces de desencadenarlas. Por eso no es raro que también exista una al espacio. La astrofobia, que no debemos confundir con astrafobia (miedo a los rayos), consiste en un miedo mantenido, intenso e irracional hacia las estrellas y otros objetos espaciales.

Según el sitio Hipertextual, “las personas que la padecen sufren con el simple hecho de salir de noche y mirar al cielo. Y tampoco soportan algo tan aparentemente simple como visitar un planetario o ver películas relacionadas con el espacio. Se trata de estímulos relativamente fáciles de evitar, por lo que muchas personas no ven su vida tan alterada como para tener que buscar ayuda. No es habitual que quieran ser astronautas, como Izzy en Lightyear, por lo que sienten que lo pueden controlar”.

¿Qué es la astrofobia?

Tal cual lo indica el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales V (DSM V) es una fobia específica. Es decir, las personas que la padecen sienten miedo o ansiedad intensa ante un objeto o situación específica. Concretando más, se clasifica entre las fobias a entornos naturales. Estas incluyen, por ejemplo, el miedo a las alturas, el agua o los rayos. Según el mismo documento las fobias tienen varios puntos en común. “Para empezar, el objeto causante de la fobia provoca generalmente el miedo o la ansiedad de forma inmediata. Es un miedo desproporcionado en comparación con el peligro real de la situación que lo genera, por lo que la persona que lo siente suele tender a evitarlo insistentemente. También es importante destacar que no es algo puntual. Es decir, para que se considere una fobia debe mantenerse durante al menos seis meses. Además, es un miedo o ansiedad que no puede explicarse por otra enfermedad. Y, finalmente, todas las fobias tienen en común que puede causar deterioro en lo social, lo laboral o en otras áreas importantes de la vida del paciente”.

¿Cómo podría tratarse Izzy en 'Lightyear'?

La fuerza de voluntad está muy bien y es muy importante a la hora de superar las fobias. No obstante, por mucho que nos enseñen las películas de animación, esa fuerza de voluntad es mucho mejor al complementarla con la ayuda de un profesional con el objetivo de que una fobia no altere el desarrollo normal de la vida de quien la padece.