La responsable de enfatizar esa situación fue la secretaria general de Salud y Desarrollo Humano de la Provincia, Liliana Montero, quien alertó que “empezamos a mirar una cobertura ascendente de gente que tiene cobertura del Pami y se vuelva a la atención pública".
En declaraciones a la prensa, la funcionaria destacó que “por prestaciones de este año, Pami le debe más de mil millones de pesos a la provincia”.
Pero luego, Montero profundizó y señaló que “la destrucción del sistema de salud nacional avanza de manera sistemática. El modelo de Javier Milei es claro: que los números cierren a base de recortes, y que el costo lo absorban las provincias, los municipios... y especialmente la vida de miles de personas”, disparó la funcionaria.
Y detalló: “En Pami ya no hay cobertura total, los copagos llegan al 80% y los prestadores cierran por falta de pago. La pregunta ya no es cuánto paga un jubilado; es si encuentra a alguien que lo atienda”, explicó Montero.
Por otra parte, la funcionaria recordó que “en discapacidad se suspenden terapias, se incumple la ley y se interrumpe de manera cruel y sistemática la posibilidad de una vida digna”.
Y en esa línea señaló que “están desmantelando el programa remediar de medicamentos para la atención primaria de la salud. Hoy los municipios ya están haciéndose cargo de entregar la medicación al vecino. Y lo que no alcanza termina en el hospital, donde la Provincia está respondiendo a un aumento del 35% de la demanda”, dijo Montero.
La secretaria de Salud y Desarrollo Humano dijo también que “mientras tanto anuncian un cambio en las patentes. Ojo: no es un tema técnico. Es la disminución de los medicamentos genéricos, que garantizan mejores precios en el mercado, justo cuando el Estado se retira de la provisión”, puntualizó la funcionaria en su cuenta de X.
Finalmente, Montero recordó que “el Malbrán se deteriora, se desarticuló la Agencia Nacional de Laboratorios Públicos y se cerró el Instituto de Medicina Tropical dinamitando la capacidad del Estado en materia de desarrollo e investigación. Menos medicamentos. Menos cobertura. Menos prestadores. Más gasto sobre el bolsillo de las personas. Más presión sobre municipios y provincias”, redondeó.
En este sentido, también los municipios están padeciendo los efectos de la retracción del Pami, con aportes y atención a los jubilados.