El gobernador Martín Llaryora alertó ayer sobre la fragilidad de las cuentas públicas provinciales debido a una combinación de factores que detalló con especial rigurosidad. Lo hizo durante su visita a Río Cuarto, donde realizó importantes anuncios en materia de seguridad y lucha contra el narcotráfico y luego tomó la jura a seis de sus ministros en el Teatro Municipal.
En ese marco, Llaryora destacó que gracias a la gestión de Juan Schiaretti, Córdoba no está atravesando una crisis, pero advirtió que una serie de decisiones tomadas por la Nación en el último tiempo afectaron severamente las cuentas cordobesas. Entre ellas mencionó dos puntualmente: la eliminación de Ganancias para los salarios más altos del sector privado, un impuesto que se coparticipaba con las provincias y que redujo los fondos enviados de forma automática; y la devolución del IVA en las compras que también afectó los recursos de las provincias, sin que fueran compensados. En las provincias la queja radica básicamente en que fueron decisiones de la Nación con costo para los gobernadores. Sobre eso, Llaryora sumó un par de elementos más, en particular la deuda de Anses con la Caja de Jubilaciones. Allí hay un echo puntual vinculado a la falta de actualización de los recursos que deben enviarse al sistema previsional. Eso, en un contexto de muy alta inflación, genera un desequilibrio mayúsculo al que el gobernador le puso un color: rojo.
“Todo eso nos está generando un rojo que nos obliga a tomar decisiones difíciles, pero que hay que tomar para que Córdoba no pare y siga adelante. Lamentablemente, siempre me tocó asumir para tomar medidas difíciles como ocurrió en San Francisco o en la ciudad de Córdoba. En épocas difíciles se necesitan de decisiones complejas”, dijo Llaryora.
Y agregó: “Hoy nuestros ingresos van por la escalera y los egresos por el ascensor”.
Recordando su paso al frente de los municipios que le tocó gobernar, el mandatario destacó que “como me pasó en San Francisco y Córdoba, estoy convencido que esas decisiones hay que tomarlas para evitar que los problemas se agiganten. Por eso vamos a tomar muchas decisiones difíciles en este tiempo, pero las vamos a tomar en beneficio de los cordobeses”, anticipó sin dar detalles.
Pero aprovechó para destacar algo que comunicó en su mensaje de asunción, el domingo: “En ese marco, la austeridad es una primera bandera y por eso decidí no sólo achicar el número de ministerios sino que también congelamos los cargos públicos para no incorporar más personal al Estado salvo en los puestos esenciales como salud, educación o seguridad. A eso le sumamos una rebaja salarial del 25% para el gobernador y vice, 15% para los ministros y 10% para el resto de los cargos políticos”, detalló. Y remarcó: “Es un momento de austeridad”.
Llaryora destacó luego el nuevo armado político, mencionó a su vicegobernadora Myrian Prunotto, destacó la incorporación del empresario de Bio4 Manuel Ron a la Agencia Innovar y Emprender y destacó que “no replegamos ninguna de nuestras banderas. El partido cordobés le va a pedir también al Gobierno nacional por las cuentas pendientes. Necesitamos que se cumpla con lo que se dijo en la campaña. Que se salden las deudas previsionales y necesitamos que le saquen la pata de encima al campo”, enfatizó.

