El presidente de Brasil, Luiz Inácio ‘Lula’ da Silva consiguió este domingo la reelección para un cuarto mandato al derrotar en el balotaje al senador ultraderechista Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, en una jornada marcada por la polarización política, los cambios de liderazgo durante el escrutinio y la decisión judicial de extender el horario de votación en todo el país.
En redes sociales, gran parte del arco político argentino se expresó para saludar al mandatario que este martes cumplirá 81 años.
Martín Llaryora, gobernador de Córdoba, consideró que "la democracia se fortalece cuando la voluntad popular se expresa, en este caso en las urnas de un país vecino" y destacó que "Argentina y Brasil comparten una identidad regional y enormes oportunidades de crecimiento y cooperación. Tenemos el desafío de seguir fortaleciendo nuestros vínculos".
Además, señaló que "Córdoba mantiene fuertes lazos comerciales, educativos e institucionales con esta gran nación con la finalidad de impulsar la integración, la producción y el trabajo, en beneficio de nuestros pueblos".
"Envío mis felicitaciones al presidente electo @LulaOficial tras esta gran reelección consagrada este domingo por el pueblo brasileño", escribió Llaryora.
Una elección histórica
La victoria del dirigente del Partido de los Trabajadores (PT), de 80 años, fue proyectada por el instituto Datafolha cuando el Tribunal Superior Electoral (TSE) había contabilizado el 86,41% de las urnas y el mandatario obtenía el 51,45% de los votos válidos, frente al 48,55% de su adversario, representante del Partido Liberal (PL).
El resultado significó una remontada electoral para Lula, que había terminado segundo en la primera vuelta del 4 de octubre, cuando Flávio Bolsonaro obtuvo el 47,03% de los sufragios válidos, equivalentes a 56,1 millones de votos, contra el 45,16% y 53,8 millones del actual presidente.
La diferencia de aproximadamente 2,2 millones de votos que Bolsonaro había conseguido en aquella instancia convirtió al balotaje en una disputa por los electores que habían respaldado a otros candidatos, en medio de fuertes cuestionamientos cruzados y de una campaña que volvió a dividir al país entre el oficialismo y el movimiento conservador identificado con la familia Bolsonaro.
La jornada electoral estuvo atravesada por una decisión extraordinaria del Supremo Tribunal Federal (STF), que ordenó extender hasta las 19 el horario de votación, inicialmente previsto hasta las 17, después de que ambas campañas presentaran reclamos por dificultades que afectaban el traslado de los ciudadanos a los centros electorales.
La resolución fue adoptada por el juez Cristiano Zanin, a raíz de denuncias relacionadas principalmente con problemas en el transporte público en el estado de Bahía, además de inconvenientes meteorológicos señalados en otras regiones del país.

