El gobernador Martín Llaryora aprovechó la apertura del 18° Coloquio Industrial de la Unión Industrial de Córdoba (UIC) para marcar diferencias con el Gobierno de Javier Milei. Rechazó la continuidad del ajuste, defendió el papel de la industria nacional y reclamó políticas que permitan sostener la producción, las inversiones y el empleo.
Ante empresarios, funcionarios y dirigentes industriales reunidos esta tarde en el Centro de Convenciones Córdoba, Llaryora cuestionó el tratamiento que reciben los fabricantes argentinos por parte de distintos gobiernos y defendió el esfuerzo que realizan para mantener sus establecimientos en funcionamiento.
El mandatario agradeció a los industriales, a quienes consideró “muchas veces agredidos por los gobiernos de turno”, y destacó que “hacen un tremendo esfuerzo para sostener abiertas las Pyme”.
Sus declaraciones marcaron una distancia respecto de las frecuentes críticas del presidente Javier Milei al modelo industrial argentino y a los esquemas de protección de la producción nacional.
El empleo como prioridad
Llaryora sostuvo que el trabajo debe ocupar un lugar central en la evaluación de las políticas públicas. “El trabajo es lo que mide el éxito de los gobiernos”, afirmó, y lo definió como un “ordenador social fundamental”.
En ese marco, rechazó que el ajuste permanente pueda convertirse en el único instrumento de la política económica nacional. Advirtió que, bajo esa orientación, “la economía no va a crecer”.
También reclamó un régimen de incentivos a las inversiones destinado específicamente a las pequeñas y medianas empresas.
“Pedimos un RIGI para la Pyme argentina y no tenemos ningún problema en acompañarlo”, expresó, en referencia al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones impulsado por la Nación.
El gobernador recordó que Córdoba aplica beneficios impositivos a la actividad industrial y destacó los esquemas que permiten reducir a cero la carga de Ingresos Brutos para las empresas alcanzadas por la promoción provincial.
Reclamos por sectores estratégicos
Uno de los puntos de mayor diferenciación con la administración nacional estuvo relacionado con los biocombustibles.
Llaryora cuestionó que en la Argentina todavía se discuta elevar del 12% al 15% el corte obligatorio, mientras Brasil avanza en debates sobre porcentajes superiores, de hasta el 25%.
También reclamó la prórroga de la Ley de Autopartes, una herramienta que consideró necesaria para fortalecer la producción de componentes nacionales y la cadena de valor automotriz.
Pidió que la continuidad del régimen sea aprobada antes de fin de año y solicitó expresamente el acompañamiento del presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, presente en el encuentro.
El mandatario incorporó además la infraestructura entre los temas que lo diferencian de la política económica nacional, en un contexto de restricciones de la inversión pública.
Retenciones y disputas políticas
Llaryora también trasladó sus diferencias con la Nación al terreno de la política cordobesa.
Cuestionó a sectores de la oposición provincial porque, según afirmó, defienden “los intereses de Buenos Aires en Córdoba”, en lugar de representar las necesidades productivas de la provincia ante el poder central.
Recordó que durante el kirchnerismo Córdoba se opuso a las retenciones agropecuarias y sostuvo que esa posición responde a la defensa de los productores, el trabajo y el empleo.
También mencionó que el Gobierno de Milei había incluido modificaciones vinculadas con las retenciones en el proyecto original de la Ley Bases, frente a las cuales Córdoba manifestó su oposición.
El gobernador vinculó esa postura con su respaldo a los productores agropecuarios y a las entidades que integran la Mesa de Enlace.
Diálogo con el Gobierno
Pese a sus diferencias con las políticas nacionales, Llaryora tuvo un reconocimiento particular para Diego Santilli, cuya participación en el encuentro estaba prevista mediante una conexión por pantalla.
Le agradeció su “vocación de diálogo” y su disposición, dentro del Gobierno nacional, para defender a las pequeñas y medianas industrias.
Incluso pidió un aplauso para el funcionario, en una intervención que contrastó con los cuestionamientos dirigidos a otras decisiones de la administración de Milei.
Llaryora también aseguró que Córdoba tiene “un Estado chico” y consideró que la Argentina atraviesa una etapa de transición.
Minería y nuevas oportunidades
Otro eje de su exposición fue la relación productiva con Catamarca y las posibilidades que ofrece el desarrollo minero para las empresas industriales cordobesas.
Con la presencia del gobernador catamarqueño Raúl Jalil, Llaryora destacó el vínculo entre ambas provincias e invitó a los fabricantes locales a aprovechar las oportunidades que genera la expansión de la minería.
La convocatoria estuvo dirigida especialmente a las firmas que pueden incorporarse como proveedoras de bienes, equipos y servicios industriales para los proyectos mineros.
Manuali pidió no retroceder
La apertura del Coloquio tuvo como otro protagonista a José Manuali, quien describió las dificultades que atraviesa actualmente la actividad manufacturera cordobesa.
“Cuesta vender, cuesta sostener la actividad”, advirtió ante los empresarios y representantes políticos presentes.
Manuali planteó que los próximos procesos electorales representan un factor adicional de preocupación para las compañías. Según explicó, ese escenario “aumenta la incertidumbre y se postergan decisiones”.
Frente a esas dificultades, reclamó aprovechar la experiencia acumulada para mejorar las políticas públicas sin eliminar los avances conseguidos.
Propuso que el país pueda “avanzar sobre lo aprendido”, resolver los problemas pendientes y corregir lo que resulte necesario, “pero sin retroceder”.
Estabilidad y acuerdos duraderos
El dirigente industrial sostuvo que la agenda de las empresas tiene tiempos y necesidades diferentes de los que predominan en la discusión política.
Reconoció que la estabilidad macroeconómica y la disciplina fiscal son condiciones necesarias para avanzar, pero advirtió sobre la importancia de garantizar continuidad en las políticas destinadas al sector productivo.
“Necesitamos que los acuerdos duren más de una campaña”, afirmó.
En ese sentido, reclamó corregir y avanzar sin desarmar todo lo construido anteriormente.
También puso el foco en los costos que deben afrontar las empresas por la superposición de impuestos, los trámites burocráticos y las regulaciones que podrían simplificarse.
Manuali consideró necesario que los distintos niveles del sector público profundicen sus procesos de eficiencia y hagan un uso responsable de los recursos.
Acuerdos entre distintos gobiernos
El representante industrial defendió la posibilidad de construir políticas productivas conjuntas, aun cuando existan diferencias entre las administraciones públicas.
“No hace falta coincidir en todo para tener proyectos concretos”, sostuvo.
Como ejemplos mencionó el trabajo con el Gobierno de Córdoba para desarrollar la nueva legislación de promoción industrial y la articulación con la Nación para mejorar la disponibilidad de gas.
Sus palabras fueron escuchadas por Llaryora, Jalil, representantes del sector manufacturero, funcionarios y dirigentes de entidades empresariales que participaron de la apertura del 18° Coloquio Industrial de la UIC.

